jueves, 3 de noviembre de 2011

El pensar críticamente sobre la economía en Morelia

Las Primeras Jornadas de Pensamiento Crítico: "Para pensar la educación"
14 y 15 de octubre de 2011
PreÜniversitaria, Morelia, Michoacán



¿Por qué todavía estamos en la etapa de la alquimia con respecto a la economía? ¿Por qué estamos por comenzar, y por qué el comienzo será una “reconstrucción del campo desde nuevos fundamentos, una reconstrucción que cambia algunas de las generalizaciones más básicas además de muchos de sus métodos y aplicaciones paradigmáticos”?[1] El problema no es solamente la avaricia que resulta de “la bebida fuerte de la expansión,”[2] sino la mal enseñanza que propaga la estupidez de pensar que el PIB o las tasas de desempleo son las variables básicas de la economía.

En la economía local de Morelia hay un circuito básico de trabajo cuya función es producir bienes básicos, por ejemplo tamales y atole, que encajan en el nivel de vida común. Yo no sé cómo preparar tamales y atole, pero seguramente hay instrumentos, estufas, utensilios, etc. que son usados en su producción. Yo no me como esos instrumentos, estufas o utensilios, y ellos no entran directamente en el estándar de la vida común. ¡OBVIO! Su producción, mantenimiento y sustitución son parte de un circuito de trabajo distinto; llamémoslo circuito “surplus” (“no-básico,” “agregado,” lo que sea[3]), el cual tiene por función producir los bienes y servicios que a su vez producen el circuito básico de trabajo. Hacer una canasta para recolectar manzanas y hacer un arado para convertir la tierra en un campo de maíz son también actividades surplus; nosotros comemos las manzanas y el maíz, pero no nos comemos las canastas o los arados.

Si pensamos en la producción de tamales y atole en un circuito básico en términos de velocidad--tantos tamales y tantos litros de atole en varias horas (o días)--entonces el impacto del incremento de velocidad en la producción de los utensilios, instrumentos, estufas, etc. en el circuito surplus será la aceleración de la velocidad en la producción del circuito básico. Pero, no sin un retraso, y no sin una sabiduría de productores y consumidores en ambos circuitos. En otras palabras, nada es automático. Lo que es necesario para salir de la crisis financiera mundial y la crisis en la enseñanza de la economía es una apreciación -- desde la escuela secundaria hasta los estudios de postgrado y más allá -- de la relación funcional entre los dos circuitos: cómo el circuito básico contribuye directamente al nivel de vida emergente; y cómo el circuito surplus contribuye indirectamente al mismo nivel de vida emergente.[4]

En la economía ortodoxa, no identifican las variables básicos y por eso no se distinguen las dinámicas de las tres fases:[5] (i) una expansión agregada de la fase capitalista; (ii) una expansión básica de la fase materialista; (iii) la fase estática (o cultural), que resulta de un ahorro en tiempo y la liberación de algunos ciudadanos para hacer actividades “culturales.”[6] El resultado de la alquimia es el gran casino contemporáneo, con sus centros en Nueva York, Londres, Tokio, Shanghái, Toronto, Hong Kong, Geneva, Singapur, Zúrich y Sídney.

¿Es buen momento para preguntarnos con Joan Robinson: “¿Es hora de volvernos al principio y comenzar de nuevo?”[7]? Creo que sí. Quizá en unos cien años se reconocerán los esfuerzos de Joseph Schumpeter como más importantes de aquellos de Keynes. Según Schumpeter, no debería ser su rol “forzar su dinero sobre la gente” ni “felicitarse por llenarse con préstamos.”[8] Su rol es dar crédito, es decir su rol es creer. El propósito de un comité bancario, dice Schumpeter, debería ser “evaluar las posibilidades de éxito para cada propósito y el tipo de hombre que el prestamista es, mirándolo mientras actúa...”[9] Para Schumpeter es esencial que el banquero “sepa, y esté en condiciones de juzgar para qué se utiliza su crédito, y que él sea un agente independiente.”[10] Dado que “la función del banquero es esencialmente una función crítica, de control y de advertencia,” así como los economistas, los banqueros “sólo merecen el pan que se comen si se hacen completamente impopulares con los gobiernos, los políticos y el público.”[11]

¿Por dónde empezó la locura del casino mundial contemporáneo? Por un lado, en la historia del pensamiento económico, comenzó en el capítulo 4 de Wealth of Nations cuando Smith de repente se fascinó con el dinero.[12] En un futuro, tal vez en unos 100-150 años, un egresado de la PreÜ podrá identificar el error principal de Ben Bernanke, el “Chairman of the Federal Reserve” en los EEUU.[13] Egresados de carreras como economía y finanzas serán capaces de relacionar el error con la historia del pensamiento económico, además serán capaces de identificar algunos errores básicos en la enseñanza de la economía en el siglo XX.[14] También serán capaces de criticar la locura de Robert McNamara en 1968 cuando cambió la política del prestar dinero: en lugar de prestar millones de dólares, empezó a prestar mil millones de dólares..[15]

Por otro lado, existe un corriente espantoso en la filosofía política moderna. El filósofo Frederick Lawrence describe el declive:
No te da un susto a descubrir una trayectoria de pensamiento político que va desde Maquiavelo a través de Hobbes, Locke y Smith, y una segunda ola que va de Rousseau y pasa por Kant, Hegel y Marx. Esta trayectoria está arraigada en la opción maquiavélica para, en la formulación de Lonergan, "desarrollar puntos de vista ‘realistas’ en donde la teoría se ajusta a la práctica y con práctica uno se refiere a cualquier acción u obra que venga.”[16]
Como dice Ortega y Gasset, “la universidad debe intervenir y ponerse como un ‘poder espiritual.’”[17] La educación debe ser la primera línea de defensa contra la barbarie, pero aún allí encontramos la flojera, la desidia, la falta ceguera mental, las actividades incesantes, la capitulación de la inteligencia humana y un ambiente en el cual estamos “entreteniéndonos hasta la muerte”[18] porque las masas quieren la seguridad y la diversión.[19] Desde luego, hablar de la intervención de las prepas y universidades en Morelia como agentes que fomentan el pensamiento crítico y creativo en la economía de Morelia nos lleva al “país de la fantasía,” no solo cambios en los textos, sino en las mismas instituciones educativas. Puede ser que la fantasía sea lo más importante para el pensamiento creativo.

En mis fantasías veo una sabia, María de los Ángeles, que vivirá en Jesús del Monte en unos cien años, y que es capaz de dar consejo adecuado a los que viven en el pueblo sobre el manejo de los dos flujos económicos y los dos flujos de dinero “concomitantes.”[20] Además de haber llegado a una buena idea del dinero -- que, normativamente, no es una mercancía, sino un sistema de contabilidad pública de flujos que van en contra de uno u otro de los dos flujos de bienes y servicios -- la cual incluye la historia del pensamiento económico, habrá llegado a una idea de cómo los fundadores de nuestra democracia liberal moderna (Macchiavello, Hobbes, Locke, Rousseau) no solo separaron la política de la ética, sino también hicieron los estándares de la seguridad y la comodidad del homo economicus el bien soberano. Ella habrá estudiado el amanecer del neoliberalismo y la tecnocracia en los mandatos de Carlos Salinas (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000),[21] y será capaz de ubicar ese amanecer en el ciclo amplio de decadencia.[22] Ella luchará en contra de la inversión en la relación entre la tecnología, la economía y la política y en contra de “la bebida fuerte de expansión,” y en favor de las actividades culturales que son los frutos de una economía sana. Además, ella conocerá la cultura regional de Jesús del Monte, pues si no la conoce, no podrá comunicarse con las ciudadanas. En pocas palabras, ella será una mujer culta.

Por el momento ella es una fantasea porque: (1) todavía no existen textos de economía que distingan adecuadamente los flujos básicos y los flujos no básicos, y por eso la fase cultural es una anomalía; (2) los textos que utilizan vienen de otro lado y no toman en cuenta flujos locales; (3) todavía no existen equipos de maestros con una formación adecuada para promover el pensamiento crítico y creativo o el crecimiento lento, seguro, interdisciplinario, e integral, y así “dar a luz a” sabias como María de los Angelitos.[23]


[1] Thomas A. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions, Univ. Chicago, 1970. Traducción libre del orginal: “reconstruction of the field from new fundamentals, a reconstruction that changes some of the field’s most elementary theoretical generalizations as well as many of its paradigm methods and applications.” (85) También véase Bernard Lonergan, For A New Political Economy. University of Toronto, CW21, 1998, pp. 6-7. En adelante, FNPE. Algunos economistas, después de unas bebidas, tienen la honestidad para reconocer el problema: “Late in the day, after they have had two or three drinks, many economics professors will begin to admit to their own reservations about the theory which forms the core of the economics curriculum. The theory, they will acknowledge, is at odds with much that is known about the behavior of economic institutions. ´But what else is there to teach our students?’ they ask.” Alfred Eichner, A Guide to Post-Keynesian Economics, New York, M. Sharpe, 1979, vii, quoted in Economics for Everyone, p. 11.
[2] “Those brought up on the strong drink of expansion, [who] have to be cured of their appetite for making more money and more money that they may have more money to invest and so make more money and have more money to invest.” FNPE, 98.
[3] Este “lo que sea” es importante. Estamos tratando de pensar en términos de las relaciones de flujos de bienes básicos y bienes no-básicos, y estas relaciones median los significados de los términos. En otras palabras, estamos tratando de identificar los variables básicos de la economía. La identificación de los variables básicos y la cierre de la brecha entre formulas y formulaciones nos dan una apreciación profunda y un respeto por la relevancia -- casi misteriosa -- de explicaciones abstractas para resolver problemas concretos.
[4] Esta diferenciación de los dos circuitos, o dos variables básicas, puede ser la que marca el inicio de la economía como ciencia. Seguramente economistas ortodoxos o establecidos cuestionarán esta afirmación. Eventualmente, el tema no será asentado por debates aleatorios entre seguidores de Marx, Schumpeter, Keynes, Kalecki, Lonergan, o quién sea, pero si por un paradigma masivo cercano a una división iluminada de labores dentro del análisis económico.
[5] FNPE, 23-27, 52, 83-87, 106.
[6] Tiempo libre para cantar, leer, componer, bailar, hacer tatuajes, pintar, ir al cine, etc. En términos económicos, no hay distinción entre la fase materialista y la fase cultural. En términos políticos y éticos, la distinción es relevante.
[7] “It is time to go back to the beginning and start again.” Joan Robinson and John Eatwell, An Introduction to Modern Economics, New York, McGraw Hill, 1973, 51. Traduciendo libre. Gregory Mankiw, el autor de varios textos académicos en los EEUU y México (Principles of Economics, Principles of Microeconimics, Principles of Macroeconomics) está pensando cómodamente en la larga tradición de “conceptual analysis,” una tradición desordenada fundamentalmente porque va en contra de la espontaneidad de los pequeños para preguntar. Se puede expresar el reto del pensamiento crítico para los economistas de esta manera: ellos tienen mentes, ¿no sería buena idea para ellos descubrir y entender lo que pasa cuando piensan? Véase capítulo 3 de Bruce Anderson y Philip McShane, Beyond Establishment Economics: No Thank-you Mankiw. Nova Scotia, Axial Press, 2002. El asunto no es leer a Platón o Aristóteles o Descartes o Kant, sino “auto-leer” mientras lees los textos económicos de Schumpeter, Keynes, Kalecki, Lonergan o quien sea. Además el reto de “doble-leer” es transversal, es decir a través del currículum, y requiere paciencia y, hasta cierto punto, un desplazamiento existencial del ritmo acelerado de las instituciones educativas.
[8]Joseph Schumpeter, Business Cycles: A Theoretical, Historical, and Statistical Analysis of the Capitalist Process, New York, McGraw Hill, 1939. 640. Traduciendo libre. El original dice: “Banks are not there to ‘force their money on people,’” (640) nor “do they congratulate themselves if they are loaned up.” (641)
[9] Ibid. Traduciendo libre. El original dice: “Judging the chances of success of each purpose and, as means to this end, the kind of mand the borrower is, watching him as he proceeds …” (641)
[10] Joseph Schumpeter, Ciclos económicos: análisis teórico, histórico y estadístico del proceso capitalista, Jordi Pascual (trad.), España, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002, p. 96.
[11]Ibid., 98
[12] Nicholas Kaldor writes. “The difficulty with a new start is to pinpoint the critical area where economics went astray… I would put it in the middle of the fourth chapter of Volume One of The Wealth of Nations… In (that) chapter, after discussing the need for money in a social economy, Smith suddenly gets fascinated by the distinction between money price, real money, and exchange value … One can trace a more or less continuous development of price theory from the subsequent chapters of Smith through Ricardo, Walras, Marshall, right up to Debreu and the most sophisticated present-day Americans.” “The Irrelevance of Equilibrium Economics,” Economic Journal (82) 1972, 1240-41.
[13] Aunque Bernanke no comparte la fe ideológica de Greenspan que “los mercados siempre saben lo que le conviene,” comparte con Greenspan una educación tradicional y ortodoxa, una educación, creo yo, pseudo-científica e incapaz de explicar qué es el dinero porque no ha identificado los variables básicos en una economía. Cambios en paradigmas no ocurren de una década a otra. ¿Por qué 100-150 años? Es una aproximación, nada más. Hay que tomar en cuenta que los cambios de paradigmas en las ciencias naturales tardan varios años, por lo menos “hasta que la generación actual de profesores se mueran.” (Max Planck, 1949)
[14] Un contexto es Paul Krugman, Peddling Prosperity: Economic Sense and Nonsense in an Age of Diminishing Returns, New York, Norton, 1994.
[15] Véase Deborah Shaply, Promise and Power: The Life and Times of Robert McNamara, Boston, Little, Brown and Co. 1993, citado en Economics for Everyone, 116-117.
[16] Frederick Lawrence, “Political Theology and the ‘Longer Cycle of Decline’”, Lonergan Workshop, Vol. 1, ed. F. Lawrence, Scholars Pres, 1978, 240. Traducción libre, el texto original dice: “Isn’t it a shock to discover that the trajectory of political thought stretching from one way from Machiavelli through Hobbes, Locke, Smith, and in a second wave from Rousseau through Kant, Hegel, and Marx rooted in the Machiavellian option to, in Lonergan’s formulation, ‘develop “realist” views in which theory is adjusted to practice and practice means whatever happens to be done.’”
[17] José Ortega y Gasset, en la década de 1930, notó una inversión, una “cabeza para abajo,” y proclamó que la universidad debe intervenir y ponerse como un ‘poder espiritual’: “No poco del vuelco grotesco que hoy padecen las cosas –Europa camina desde hace tiempo con la cabeza para abajo y los pies pirueteando en lo alto- se debe a ese imperio indiviso de la Prensa, único ‘poder espiritual’. Es, pues, cuestión de vida o muerte para Europa rectificar tan ridícula situación. Para ello tiene la Universidad que intervenir en la actualidad como tal Universidad, tratando los grandes temas del día desde su punto de vista propio -cultural, profesional o científico… La universidad… ha de imponerse como un ‘poder espiritual’ superior frente a la prensa, representando la serenidad frente al frenesí, la seria agudeza frente a la frivolidad y la franca estupidez.” Misión de la Universidad. En: Obras completas, Vol. IV. Madrid, Alianza Editorial Revista de Occidente, 1983, p. 353.
[18] Neil Postman, Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business, New York, Penguin, 1985.
[19] Véase José Ortega y Gasset, La Rebelión de las Masas, Capítulo 1, “El Hecho de las Aglomeraciones.”
[20] Véanse Bernard Lonergan, For A New Political Economy, University of Toronto, CWL21, 1998. “[I]t will make the practical economist as familiar a professional figure as the doctor, the lawyer, or the engineer.” (37) “Concomitancia” es palabra clave para entender el rol normativo del dinero en una economía sana. Véanse “concomitance” en el índice de FNPE.
[21] Véase Sarah L. Babb, captítulo 7 “Neoliberalism and the Rise of the New Technocrats,” Managing Mexico: Economists from Nationalism to Neoliberalism, Princeton University Press, 2001.
[22] Véase Insight, 286-290.
[23] Véase http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2012/09/maria-de-los-angelitos.html. Se encuentra una expresión del reto principal y transversal, desde kindergarten hasta pos-grado, para formar equipos de maestros, en la “La Nota para Profesores y Estudiantes,” Introducción al Pensamiento Crítico, Madrid, Plaza y Valdés, 2011: “Cuando uno les enseña a los niños geometría, les está enseñando a los niños, niños… la repetición de la palabra niños no es un error. Segundo, la palabra geometría puede reemplazarse por cualquiera que designe otra disciplina, y la palabra niños puede sustituirse por las palabras: adolescentes, adultos, profesores, y así sucesivamente.” (13-14)

viernes, 22 de julio de 2011

Revolución en la economía

S G E M E
The Society for the Globalization of Effective Methods of Evolving
Regency Park Drive, Halifax, Nova Scotia, Canada B3S 0A5
http://www.sgeme.org/

Día de la toma de la Bastilla, 14 de Julio de 2011

Parece oportuno comenzar una revolución en la economía 222 años después del día original de la revolución. La Sociedad para la Globalización de Efectivos Métodos de Evolución desea instar a tal revolución. Es una revolución contra las estupideces elementales de la ciencia económica que están a la base de de la inmoralidad presente de la teoría y la práctica económica global. La sociedad toma posición en este día y continuará fomentando el desorden en los años próximos hasta que haya alguna ruptura contra la ignorancia e inmoralidad del establishment, manifiestamente evidente en el gangsterismo de las actividades monetarias de traficantes de derivados y otros, y aún más elementalmente evidente en el simple error de todos los cursos introductorios a la economía en escuelas y universidades: el error que soslaya el hecho de que hay dos tipos de firmas en cualquier cultura de negocios que vaya más allá de la primitiva recolección de frutos. Más allá de una comprensión dinámica ingenua del primer tipo –firmas consumidoras de bienes- emerge una obvia necesidad del segundo tipo -firmas proveedoras de mantenimiento e innovaciones. El consecuente análisis de los ritmos de financiamiento de estos dos grupos de firmas funda una perspectiva normativa respecto de la provisión del crédito y de los flujos monetarios que establece una nueva micro-, macro- y global moral económica.

Una página simple que apela por una revolucionaria indignación y discusión, que apunta inicial y principalmente a despertar la atención mediática, no es el lugar para ulteriores ampliaciones de este cambio necesario. Los miembros de SGEME, y ciertamente el comité asesor aquí listado, son fácilmente localizables para mayor aclaración, y además se ofrece más abajo información de contacto directa para el Presidente y Secretario.

Pero también debe ser mencionada aquí alguna literatura accesible que ofrece un punto de partida para la tarea de la reforma global: [1] Bernard Lonergan, For a New Political Economy, University of Toronto Press, 1998; [2] Philip McShane, Economics for Everyone: Das Jus Kapital , Axial Publishing, 1998,( info@axialpublishing,com ) y Sane Economics and Fusionism, Axial Publishing, 2007 ; [3] Michael Shute, Lonergan’s Discovery of the Science of Economics, University of Toronto Press, 2010; [4] Divyadaan, 2010, vol. 21, no.2,"Do You Want A Sane Global Economy?" (ivocoello@gmail.com)

Philip McShane M.Sc., Lic. Phil., S.T.L., D. Phil.
Presidente de SGEME

Resolución unánime en la conclusion de la reunión anual general, que tuvo lugar este año en la Universidad de British Columbia, Vancouver, del 11 al 15 de Julio de 2011.

Advisory Board: Patrick Brown, Ivo Coelho, William Danaher, James Duffy, Alexandra Gillis, Tom Halloran, Chae Young Kim, Cecilia Moloney, Terry Quinn, John Raymaker, Michael Shute, William Zanardi

miércoles, 6 de julio de 2011

Sobre El Primer Taller Latinoamericano Bernard Lonergan: "Educando para/hacia la Cosmópolis"

José Luis Guzmán Cristain

James me ha pedido escribirles una reflexión sobre este primer taller que se llevó a cabo en Puebla (sus platillos tradicionales son buenísimos), pero me da mucha risa comenzar porque no puedo quitarme de la mente la analogía que, Philip McShane (Economics for Everyone, Vancouver, Axial Publishing, 1998) un hombre con un sentido del humor extraordinario y en sí un humilde sabio con su espíritu preguntón inquebrantable, forman parangonándose con Sócrates y Platón (lo comprenderían bien si los hubieran visto platicando en el lobby del hotel a todas horas), y por qué no, nosotros seríamos algo así como pequeños Aristóteles. Ahora mismo que atiendo a la petición de mi maestro, me siento como un discípulo obediente, jaja. No obstante, debo contarles que ya tenía planeado escribir algo con referencia a esto, y es como si, de alguna forma, pensáramos de manera similar acerca de los siguientes pasos que deben darse, y por ello siento que estamos más conectados a la dinámica de crecer juntos (incluyéndolos a ustedes). Al final se escribe hacia afuera y no hacia adentro, ¿cierto?

Es preciso comenzar diciendo que cambiaron muchísimo mis primeras impresiones sobre la obra de Bernard Lonergan y mi idea del por qué estaba ahí sentadito estrenándome quizá como “Lonergan-fan”. Descubrí que en realidad no estábamos principalmente estudiando y comentando la obra de Lonergan, sino la obra del ser humano en sí; que no estábamos hablando del pasado cuando se hablaba de la historia, sino de una síntesis de los tiempos que provoca una loable fantasía en nuestro presente; que no se estaba discutiendo sobre el método trascendental (el método para “trascender” que señala Lonergan, pero que no es de Lonergan) como algo que pocos podrían hacer, sino que se trataba de algo que todos ya hacemos con cierto ritmo y cause, aunque quizá sin compás; que Cosmópolis es ciertamente muy difícil de entender y que quizá la hemos pronunciado con mucha ligereza-recuerdo las fotos en donde lo hacíamos cuando salía el flash, “it’s funny but it’s not funny,” diría James- pero que al final Cosmópolis es algo entendible si estamos armados de paciencia milenaria. En el taller estuvimos hablando de nosotros mismos, sin más.

Impresionante el estilo de McShane para decir eso. Usó la mesa como asiento diciendo “adiós” a formalidades y “hola” al pequeñín de ochenta años, y luego, aliándose con la música, trató de hacernos conscientes de que llevamos encarnada una semilla de la que parte todo lo demás de lo que uno pueda hablar, es decir, de complicados frutos venenosos, espinas puntiagudas y enormes enredaderas que dan forma a los problemas humanos (no por nada los problemas son llamados también “enredos”). La semilla es el “what?” que somos, reiteró varias veces. Puedo resumir, parafraseando con metáforas propias el mensaje de McShane así: les sugiero (creo que él comprende que nadie está obligado) comprender la semilla para empezar a hablar de la maraña, porque quizá es muy pronto para lanzarnos a esa empresa, volvamos a nuestro Edén: al principio de nuestro principio. Él aprovechó la letra de una canción de Marco Antonio Solís para explicarlo:


Cada vez me duele perder un minuto más.
Aquí sin poder entender porque tú no estás.
Estas tardes oscuras me asustan, y no me hace bien.
Caminar en sentido contrario a lo que es mi edén.(1)


¿Hacia dónde estamos caminando mientras estamos invadidos por tardes oscuras? Después McShane desenvolvió una partitura de piano, una largar partitura de piano, cantó y movió rítmicamente su cuerpo (pero debo decir que James ya es conocido como el cantante oficial de las reuniones y que me gustaría entrar al club, jaja). Entonces, volviendo, nos dijo que así como podemos comprender lo que está escrito en una partitura, así como podemos leer la música y entender algo que en el mundo se presenta como algo empírico, podemos hacerlo con todo lo demás que el hombre hace y crea. Claro está que todos pueden cantar una melodía, pero ¿qué dicen de desenredar una gran partitura sin que se crispen los ojos? Tal vez requiera de la búsqueda del Edén el poder interpretar con maestría y autenticidad el arte de cualquier rama del conocimiento, empezando por abandonar de hecho las ramas y sus frutos envenenados, y dándonos cuenta de que todo viene del mismo árbol, la misma raíz, la misma semilla, “the same what”. Así se desprende su idea de la posibilidad de una economía o una política más sana en el marco del progreso humano mismo y no la pura academia.

La posibilidad, a decir verdad, fue un tema que me pareció muy interesante porque se vuelve el impulso de toda actividad más allá de la teoría y desde la teoría. James habló sobre la importancia de entender la probabilidad emergente como algo que está presente siempre, y sobre cómo se vuelve la ciencia estadística una herramienta para alimentar la posibilidad de un mañana más sabio (hacia Cosmópolis) fantaseando acerca de las condiciones necesarias para que el esquema sea funcional y posible aún cuando no haya un patrón universal (fórmula) que lo permita y lo haga inteligible en las circunstancias presentes. Quedó dicho, con ejemplos bastante divertidos (calzones)(2) , que adelantarse a las circunstancias y moverse entre ellas para lograr ciertas cosas orientando inteligentemente la historia, es posible entonces con una inteligibilidad que sólo puede proveer la probabilidad y la constante fantasía. En sintonía con lo mismo, McShane en su conferencia inaugural nos abrió la visión hacia un mundo hacia el 9011 adecuando su fantasía al pensamiento de los 10,000 pueblos de Gandhi, un modelo para abarcar progresivamente a la humanidad como seres integrales, pero que aún requiere de perspectivas que empiecen a sembrarse con paciencia divina desde quizá el periodismo, las artes y los chispazos para emprender una educación más crítica.(3) McShane sigue escribiendo (se levanta a las cuatro de la mañana diariamente con ese fin) y creo que seguirá haciéndolo para poner en evidencia las condiciones necesarias para el advenimiento de aquellas perspectivas trascendentales siempre esperanzado en que otro pueda llevar la estafeta a generaciones nacientes. Es triste, y ya lo comentaba James, que muy pocos jóvenes estuvieran sentados al lado de esas barbas blancas.

En el tema del constructivismo en la educación, los trabajos fueron diversos e interesantes y está de más decir que si de generaciones nacientes se habla, en este rubro yace una gran esperanza para lograr cambios progresivos. Se subrayó la necesidad de la integración y de la especialización del humano en su totalidad, no en disciplinas. Se habló, principalmente desde la voz de Ricardo Avilés Espejel- un hombre que también me dejaba pasmado cada vez que abría la boca (y no por su dentadura)- de la importancia de ser congruente con las demandas de la vocación humana y sus sesgos y la posibilidad de desarrollar las capacidades innatas del humano y valorar sus potencialidades, así como apoderarse de las circunstancias lanzándose a una auto-apropiación interminable. De este modo la densa fantasía se dilucidaba, pero luego se empezaron a poner sobre la mesa algunos fenómenos que impedían vislumbrarla.

Alberto Aguilar señaló que se estaba tendiendo a construir el conocimiento y no al humano mismo, a mostrar las respuestas sin poner antes la sincera pregunta en el alumno, enseguida propuso un método para empezar a enseñar desde la pregunta y la cultura.

Martín López Calva (Educación Humanista, México, Gernika, 2009), por su parte, mencionó la importancia de saber que la realidad se construye pero no es la que se ve afuera, e hizo patente la lucha entre el conceptualismo y las intelecciones, donde la segundas son requeridas para empezar a construir un conocimiento pertinente en la educación con el cual se mueva no la realidad que se ve afuera, sino la que vive dentro del alumno. Martín tiene muy claras sus ideas y por lo que le he leído, puedo decir que vale mucho la pena revisar sus publicaciones si estamos interesados en la innovación educativa real.

Ariel Rodolfo Alcántara lanzó la pregunta: ¿cómo llegó a desligarse el estudiar del aprender? Sostuvo que la perspectiva del alumno es que estudiar no tiene sentido para sí, aun si lo hace por conveniencia (para obtener un promedio, puesto, beca, etc.) En concreto el alumno no encuentra sentido a lo que hace (estudiar) y se encuentra conformemente atrapado con el futuro que les han vendido (misión de las universidades), pero al mismo tiempo esos vendedores les niegan su presente (un sentido a lo que hacen diariamente y la creación de un “para qué” hacerlo). Relacionado con esto (la tricotomía interés, sentido y utilidad) se presentaron los resultados de una encuesta realizada a los alumnos de la Ibero donde se puede evidenciar la falta de sentido en los cursos, los anhelos de menores tiempos de clase y la petición de dinámicas que toquen sus intereses reales (y aprendan).

Quedó bastante claro que los cambios en métodos de enseñanza o de programas de estudio, no son soluciones mágicas a la gran decadencia en la que estamos varados y que hay muchas más variables involucradas en el esquema que puede hacer funcional el “hacia” al que podríamos dirigirnos. ¿Hacia ya vamos?

No acabaría de escribir sobre las personalidades que se congregaron (me faltaron varios por mencionar), creo que conocerlos y escucharlos fue una de las cosas más valiosas de haber asistido. Puedo decir que todos cuentan con perfiles sorprendentes más allá de los títulos profesionales, simplemente grandes humanos: algunos serios, otros parlanchines, y otros canijos en varios sentidos, jaja. Fue toda una experiencia, en verdad regresé muy contento y motivado.

El último día los organizadores se retroalimentaban pensando en las mejoras para el siguiente taller y según escuché sus expectativas fueron superadas.(4) Planean organizar, por lo menos, un taller anual y de ser posible cambiar de sede cada vez. A McShane y a James les hubiera gustado ver más mujeres entre nosotros (una joven se llevó muchos aplausos cuando expresó su opinión) y sobre todo más jóvenes y más relajo (baile, chistes, teatro, música). La verdad he empezado a hacer algunos cambios a partir de la experiencia y por eso estoy convencido de que seguir de cerca a estas mentes dotadas de un propósito de trascendencia, puede ayudar mucho a dar balance al camino que cada uno de nosotros estamos creando con libertad. Termino mandándoles un abrazo humanista y la invitación que el taller nos hizo indirectamente a todos los asistentes:


Desear plenamente el misterioso bien humano en cada circunstancia.
¡Hasta pronto amigos!



(1) “Si te pudiera mentir” de Marco Antonio Solís.
(2) Si la probabilidad de que uno esté sentado en la última fila es 1/5, la probabilidad que uno salga del auditorio es 1/10, y la probabilidad de que alguien lleve calzones amarillos es 1/20, luego la probabilidad de que una persona con calzones amarillos se siente en la última fila y salga del auditorio, es el producto de las tres fracciones: 1/5*1/10*1/20 = 1/1000.
(3) Pienso que es sobresaliente apuntar que noté cierta tensión cuando se empezó a hablar de tanta fantasía y de cosas “posibles” en el momento en que se comenzaba a pensar en lo concreto y en el quehacer de hoy en el tema de la política o la educación y que se confirmó cuando se discutía si Cosmópolis era o no una utopía. No me atrevo a exponer una conclusión sobre estos asuntos, pero si puedo decir que reiteran que como humanos estamos llenos de sesgos y limitaciones (tema que se expuso retomando el capítulo 7 de Insight) y que su comprensión, como fue consensuado, el avance sería ya significativo.
(4) Para que indaguen más sobre las conferencias y temas del taller: http://www.lonerganlat.com.mx/secciones/primer-taller-latinoamericano-2

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cosmópolis, Filósofo y Otros Nombres

Hace unas semanas una querida alumna subió al Facebook un comentario sobre una foto del Día LHCS 2011: “COSMÓPOLIS!!!!!” No sé por qué ella puso cinco signos de exclamación, pero bueno, hoy en día las redes sociales nos dejan hacer cualquier cosa, ¿¿¿¿¿verdad?????

La semana pasada viajé a Los Ángeles para participar en un simposio(1) en la misma universidad donde hice la licenciatura en filosofía hace muchísimos años y para compartir unas reflexiones sobre la Cosmópolis. El título de mi ponencia es “El inglés como mi segundo lenguaje” y en ella cambio el nombre de “Cosmópolis” por “X-Show.” ¿Por qué?

Primero, en su obra Insight, Lonergan dice que Cosmópolis “es en primera instancia una X, (…) [y] como cualquier otra X, posee ciertas propiedades y aspectos ya conocidos.” ¿Cuáles propiedades y aspectos? Él dice que Cosmópolis “no es una fuerza policíaca, (…) está por encima de toda política. (…) se interesa por hacer operativas las ideas oportunas y fructuosas que de otra suerte serían ineficaces (…) no es un grupo activista. Es eminentemente práctica al ignorar lo que se considera realmente práctico (…) es un distanciamiento de la practicidad para salvar a la practicidad (…) es una aprehensión penetrante de los orígenes históricos, un descubrimiento de las responsabilidades históricas (…) convoca a las vastas potencialidades y energías contenidas de nuestro tiempo a contribuir a su solución, mediante el desarrollo de un arte y una literatura, un teatro y una radiofonía, un periodismo y una historia, una escuela y una universidad, (…) Por último, (…) la característica principal (…) No es algo fácil.”(2)

Segundo, a mí me gusta más cómo suena “X-Show” que “Cosmópolis.” En mi plática en Los Ángeles propuse que la evolución de lenguas nos ayude a “get the X-Show on the road,” es decir poner el espectáculo “X-Show” de gira, en todos lados, no solamente en instituciones educativas que, hoy en día sufren de mucha burocratización. La creatividad tiene oportunidades cada vez menores de lograr una realización significativa y los actores, incluidos los profesores, se consideran como homo economicus, capacitados para trabajar de una manera “eficiente,” pero sin tiempo ni para la iniciativa, ni para la creatividad.

A veces es importante y significativo el cambiar un nombre. La tradición en los EEUU, cuando se casan, es que la mujer pierde su apellido y adopta el apellido de su marido. Tres de mis hermanas están casadas, pero cada una hizo algo diferente cuando se casó. Una hizo lo tradicional y adoptó el apellido de su esposo; otra, no hizo ningún cambio sino se quedó con su apellido “Duffy”; y la otra hizo algo parecido a la tradición mexicana. Ella adoptó el apellido de su marido, y lo agregó a su apellido con un guión.

A partir del miércoles pasado, estoy pensando en cambiar mi título “filósofo” por otro más adecuado. A mí no me gusta “filósofo,” no me suena, no me late, y la verdad estoy un poco harto. Es buena hora para buscar otro título, uno más adecuado, más interesante y más provocativo. Por supuesto voy seguir con mi título “doctor en filosofía” en el expediente de mi trabajo, pues el súper-poderoso SACS(3) nos pide tales credenciales.

¿Qué pasó el miércoles pasado? Cambié una sola palabra en una diapositiva en la materia “Filosofía Social.” Estábamos considerando la pregunta “¿qué es ‘ver’ el ‘mundo real’”? Mi postura es que los pequeños, los biólogos y otros científicos, los economistas, los actores, los músicos y los pintores ven mundos diferentes. Picasso dice: “Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.” Lonergan dice: “Si un biólogo lleva a su pequeño hijo a un parque zoológico y ambos se detienen a observar la jirafa, el chico preguntará si ésta muerde o da coces, pero el padre observará de otro modo: la manera como se combinan y articulan los sistemas óseo, locomotor, digestivo, vascular, y nervioso.”(4) Yo he dicho y escrito que me parece increíblemente “chido” que un egresado de una prepa en el año 2111 va a entender lo que Ben Bernanke no entiende: el significado básico de la palabra “dinero.”(5)

En una diapositiva había planteado la pregunta “¿Cómo ven el mundo los filósofos?” Luego cambié la pregunta en esa diapositiva a “¿Cómo ven el mundo los humanistas?” No estoy cien por ciento convencido que “humanista” es el nombre más adecuado, pero estoy seguro que nosotros con el título “filósofo” hemos perdido el significado original de la palabra, y en lugar de luchar para recuperarlo, prefiero adoptar otro título… o vivir sin ningún título.

La etimología de la palabra “filosofía” es el amor filia (amistad) de la sabiduría. Un filósofo está, o debería estar, amando a Sofía, echándole ganas para conquistarla, es decir a llegar a la sabiduría, “la ciencia de las ciencias” y la virtud de juicio correcto que tenga un hombre o una mujer con una visión global e integral. Él o ella es un visionari@ y podría juzgar como un chingón o una chingona, es decir muy bien.(6)

¿En cuál sentido estamos fallando nosotros filósofos? En pocas palabras, no estamos cuidando al pueblo, lo cual era la vocación del filósofo en la antigüedad.(7) En el rescate de los mineros en San José, Chile en octubre de 2010, hubo una colaboración entre familiares de los mineros, ingenieros, médicos, psicólogos, reporteros, todos trabajando por un fin: salvar las treinta y tres vidas humanas. Para muchos de los mil millones de personas que presenciaron el rescate por la televisión, fueron momentos emocionantes y llenos de esperanza. A pesar de las otras noticias que vemos diariamente – balaceras en distintos sitios, falta de trabajo en casi todos lados, el fenómeno de los NINIs (adolescentes y jóvenes mexicanos entre los 12 y 29 años de edad que no estudian ni trabajan), el aumento en el número de suicidios entre jóvenes homosexuales a causa de “bullying” (la presión y maltrato físico, psicológico y social) en las escuelas, las inundaciones y sequías causadas por cambios climáticos – por unos minutos hubo razón para creer en el espíritu humano, en nuestras capacidades y nuestras instituciones y en el deseo de rescatar vidas humanas y decir “sí” a la vida.

Hoy en día existe un esfuerzo para recuperar la antigua idea de phronesis: “la sensatez, la prudencia, el juicio, el buen juicio; la memoria de la sana proporción.”(8) En el caso de Gadamer su hermenéutica es una recuperación de la pregunta ética y política de Aristóteles: “¿Cómo debería vivir?” De una manera, la ética de Aristóteles sigue vigente, pues no es tan difícil reconocer que vivir virtuosamente consiste en encontrar el feliz medio entre dos extremos “como determinaría el hombre prudente [phronesis] por la razón.”(9)

Sin embargo, la filosofía hoy en día no es una manera de vivir(10) y no se refleja en un compromiso intenso y compasivo con el cuidado del pueblo. Mientras sea posible que una educación humanista pueda influir la vida del pueblo, y “a través de adaptaciones sucesivas, las innovaciones puedan penetrar en formas cada vez más ágiles en todas las capas de la sociedad,” debemos preguntarnos si la realidad es lo contrario, si nosotros que hemos recibido una educación en la filosofía no hemos “convertido en una clase cerrada sobre sí misma” y “la casa de la cultura se ha convertido en una choza.”(11) Debemos preguntarnos si las materias, los congresos, las revistas, los talleres, las licenciaturas, los posgrados y las tesis filosóficas hoy en día están “encerradas en una torre de marfil” que “brilla como una joya de facetas infinitas sin ningún propósito práctico.”(12)

Además de “humanista,” ¿cuál será otro buen título? ¿Qué título debemos poner a aquella mujer con la vocación de cuidar al pueblo, y capaz de hablar de la significación de “el dinero,” “la libertad,” la historia del “chingón,” y “la bioquímica del amor”(13) después de haber contemplado mucho y por muchos años? ¿Una anciana? ¿Una sabia? ¿Una spoudaios?(14) “Me he convertido de nuevo en algo que no tiene nombre: ni filósofo, ni sociólogo, ni científico, ni escritor. No quepo en rúbrica alguna, en ningún compartimiento.”(15)

De mayor quisiera ser un anciano de la Ciudad de Morelia. Sé que no va a ser fácil y que va a requerir mucho esfuerzo, pues me exige que llegue a ser un "mad scientist" como Marie Curie,(16) ejercer la auto-apropiación y rescatar la primacía de la poesía, la danza y la música en el drama de mi vida, ya sea en mi vida académica o mi vida extra-académica.(17)
Notas
(1)“WCMI 2011” The 26th Annual Fallon Memorial Lonergan Symposium, 28-30 abril de 2011, Loyola Marymount Univeristy, Los Angeles, California.
(2) Insight: Estudio sobre la comprensión humana, Salamanca: Sígueme, 1999, 297-301.
(3) Southern Association of Colleges and Schools, the southern [Alabama, Florida, Georgia, Kentucky, Louisiana, Mississippi, North Carolina, South Carolina, Tennessee, Texas, Virginia] regional body for the accreditation of higher education institutions.
(4) Método en teología, Sígueme: Salamanca, 194, 85.
(5) Bernanke es el “Chairman of the Federal Reserve” en los EEUU y la revista Time le nombró “la persona del año 2009.” Ver el final de la carta #8 “El Chingón” y las cartas #7a, #7b y #7c sobre el dinero. También ver “El tiempo, el polimorfismo de la conciencia humana y los artes liberales” en el blogspot “El Toque Humano,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2010/10/el-tiempo-el-polimorfismo-de-la.html
(6) "Sapientis est ordinare et iudicare” es una frase en latín que significa "Es propio del sabio ordenar y juzgar."
(7) Ver Eric Voegelin, “Reason: The Classic Experience,” The Southern Review, (10), 1974, 237-264.
(8) Mario Teodoro Ramírez, Humanismo en el siglo XXI. De la hybris moderna a la frónesis posmoderna, Devenires, REVISTA DE FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA DE LA CULTURA, AÑO XI, NO. 21, ENERO 2010, 27. http://ramos.filos.umich.mx/devenires/
(9) Ética Nicomaquea, 1094b23-24, 1097ª13-14, 1106b36-1107ª1.
(10) Ver Pierre Hadot, Philosophy as a Way of Life: Spiritual Exercise from Socrates to Foucalt. Cambridge, Blackwell, 1995.
(11) Método en teología, 101.
(12) Insight, 288.
(13) Un contexto es el Epílogo de Insight. Fíjense que el autor está describiendo algo que todavía no existe, es decir está en “el país de la fantasía.”
(14) Véanse Ética Nicomaquea, Libro 1, 1098ª y Libro 2, 1113ª32. También Anamnesis, vol. 6, Eric Voegelin, University of Missouri Press, 1990, parte II, capítulo 6, “Right by Nature.”
(15) Edgar Morin, Mis Demonios, (Barcelona: Ed. Kairós, 1995), 199-200.
(16) Ver Phil McShane, “The Global Economy and My Little Corner,” Divyadaan: Journal of Philosophy and Education, Volume 21, no. 2 (2010), 245-256.
(17) Ver el final de “¿Por qué no estudiar humanidades y ciencias sociales?” en el blog “El Toque Humano,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2010/09/por-que-no-estudiar-humanidades-y.html

viernes, 25 de febrero de 2011

El Inglés como mi segunda lengua

Traducción del resumen de una ponencia para el West Coast Methods Institute
Loyola Marymount University, Los Ángeles, California, 30 de abril de 2011*
Cada movimiento que haces sobre el escenario, cada palabra que dices, es un resultado de la vida correcta de tu imaginación. Si dices algunas líneas, o haces cualquier cosa, mecánicamente, sin darte cuenta profundamente de quien eres, de dónde vienes, porqué, qué es lo que quieres, a dónde vas, y qué harás cuando llegues ahí, tú has estado actuando sin imaginación.(1)

La tesis central de la ponencia es que la retroalimentación lingüística(2) sugiere cambios en la significación simbólica, lingüística e encarnada, cambios en la diaria caminata por la calle y en la diaria plática de la calle, así como en la caminata académica y plática académica, cambios que inicialmente parecerán solo juegos, pero que finalmente terminaran permitiendo que yo descubra quién soy, de dónde vengo, qué quiero y a dónde voy.(3) Mis maneras de acercarme a mis estudiantes, mis amigos, mis colegas, mis lectores y a mí mismo, en la pizzería, en impresos, en lugares de “alta educación”, ¡en cualquier lugar!, están evolucionando y continuaran evolucionando, mientras los buenos, hermosos y eficientes medios “encuentren entrada en las mentes y corazones de los hombres de todas las culturas y clases.”(4)

Hay tres superposiciones de contextos para este documento. El primer contexto son los preceptos conversacionales implícitos en los estudios del Verbum: Word and Idea in Aquinas de Bernard Lonergan (1904-1984). En la actividad de realmente hablar y realmente escuchar, a menos que se oscurezca por un engaño, la intención de búsqueda de la verdad de la conversación y el diálogo Socrático, que es una manera de entender el intelecto humano como una potens omnia facere et fieri, estará presente. Éste escuchar y hablar podrá ser práctico y teorético, pero no siempre deberá ser lingüístico.

La verdadera conversación de la que hablo necesita no ser lingüísticamente reveladora de las alegrías y tristezas profundas de aquellos que se convierten. También pueden ser del tipo de conversación que Georg Simmel discute in su “Sociología de la sociabilidad” donde los amigos fluyen en las conversaciones sin propósitos, o la conversación como la intimó Rainer Rilke en sus palabras: “el amor consiste en esto, que dos soledades se unen y se saludan una a la otra."(5)

Un segundo contexto es mi experiencia como un maestro ISL (Inglés como Segunda Lengua) en México. Las expresiones idiomáticas, dobles y triples significados, significados locales abundan en cualquier lenguaje, y no es suficiente con memorizar, uno tiene que vivir dentro del lenguaje para fluir espontáneamente. Los hablantes nativos del inglés no piensan dos veces para usar expresiones como “hit the ceiling” o “what’s up?”, pero los estudiantes de inglés como segunda lengua luchan para apropiarse de esas expresiones adhiriéndose a la seguridad de su lengua materna y de manera espontanea aterrándose a dar el “salto” que amenaza con su propia identidad.(6) Yo hago una afirmación análoga, diciendo que la retroalimentación lingüística también es un salto, no cruzando una lengua materna, pero cruzando los patrones viciosos de las conversaciones diarias entre la lengua materna.

Un tercer contexto es mi experiencia dando clases de ética a estudiantes mexicanos queriendo conseguir una licenciatura, algunos de ellos que están interesados en la “filosofía tradicional”(7) otros que no. El principal desafío que enfrento es lograr intimar con ellos e invitarlos al crecimiento, a subir la cuesta, de manera individual y comunal, esa cuesta implícita en el fantástico y cosmopolítico reclamo que nos da la primera función de la filosofía, que es “promover una auto-apropiación que vaya a las raíces de las diferencias filosóficas” mientras que su función secundaria es “distinguir, relacionar, y fundamentar los diversos campos de la significación, no menos que la de fundamentar los métodos de las ciencias y promover su unificación.”(8)

*http://www.sgeme.org/Articles/sgeme-019-english-as-my-second-language-by-james-gerard-duffy.pdf

___ Notas ___
(1) Constantin Stanislavski, An Actor Prepares, traducido por Elizabeth Reynolds Hapgood, Routledge, New York, 1964, 71. Citado en P. McShane, “The Liberal Arts as Core of Future Science, Part 2,” Bridgepoise 10, http://www.philipmcshane.ca/bridgepoise-10.pdf. "Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: Every movement you make on stage, every word you speak, is a result of the right life of your imagination. If you speak any lines, or do anything, mechanically, without fully realizing who you are, where you came from, why, what you want, where you are going, and what you will do when you get there, you will be acting without imagination."
(2) "En un nivel más elevado del desarrollo lingüístico, la posibilidad de la intelección se realiza mediante una retro-alimentación lingüística, expresando la experiencia subjetiva en palabras y reconociendo que es subjetiva." Bernard Lonergan, Method in Theology, New York, Seabury Press, 1972, p. 88, nota #34. Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: "At a higher level of linguistic development, the possibility of insight is achieved by linguistic feed-back, by expressing the subjective experience in words and as subjective."
(3) El gran problema es interpretar la palabra “inicialmente.” ¿Por cuánto tiempo el lenguaje del ciclo amplio ha estado declinando? ¿Cómo podrían los portadores de significado inclinarse hacia el progreso?
(4) Method in Theology, 133. Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: “find access into the minds and hearts of men of all cultures and classes.”
(5) Philip McShane, Lonergan's Challenge to the University and the Economy, pp. 137-138. Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: “The real conversation of which I speak need not be linguistically revelatory of the deep joys and sorrows of those who converse. They may also be of the type of conversation which Georg Simmel discusses in his "Sociology of Sociability" where friends flow forth in purposeless speech, or such conversation as is intimated by Rainer Rilke's words: "love consists in this, that two solitudes guard and bind and greet one another."
(6) H. Douglas Brown, Principles of Language Learning and Teaching, New York, Pearson, 2007, p. 70. La literatura del proceso de enseñanza-aprendizaje del lenguaje reconoce una “ego-lengua” del estudiante que está luchando por encarnar una segunda lengua. Para los niños el “ego-lengua” es dinámico, flexible y esto cambia por la edad de la pubertad. Hay un sentido en el que aprender una nueva lengua no es una amenaza, la adaptación y la asimilación ocurren relativamente fácil. En el pasaje que cite, el autor remarca que en el proceso de aprender una lengua “tendrás que hacer el ridículo en el contexto en donde te desarrolles, para a prueba y error luchar para hablar y entender un idioma extranjero” (ibid). “Hacer un salto a una nueva o segunda identidad no es un asunto sencillo” (Ibid). Traducciones libres.
(7) Aquí “tradicional” simplemente se refiere a las divisiones estándar, es decir cursos, conferencias, diarios, seminarios o talleres que se enfoquen en filósofos individuales (Platón, Hegel, Lonergan, et al), areas (lógica, epistemología, ética, estética, metafísica), corrientes o tendencias (empiristas británicos, fenomenología, tomismo trascendental), periodos (antiguos, medieval, moderno, postmoderno), o alguna mezcla de los mismos (la ética de la virtud Aristotélica, la ética deontológica Kantiana, la ética del otro de Levinas, etc.).
(8) Method in Theology, p. 95. Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: “to promote the self-appropriation that cuts to the root of philosophic differences and incomprehensions … distinguishing, relating, grounding the methods of the sciences and so promoting their unification.”