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martes, 22 de abril de 2014

El Periodo Axial y el filosofar en el siglo XXI (parte 2)

Si dices algunas líneas, o haces cualquier cosa mecánicamente, sin darte cuenta profundamente de quien eres, de dónde vienes, porqué, qué es lo que quieres, a dónde vas, y qué harás cuando llegues ahí, has estado actuando sin imaginación.[1]

¿Qué es el Periodo Axial?  Sorprendentemente encontré una respuesta para la pregunta de Juan al reflexionar acerca de mi desempeño como maestro de ética y de inglés.  Ha sido más fácil enseñar la ética en cursos de inglés que en los cursos de ética. 

¿Por qué?  Una posible respuesta es que el inglés es mi lengua materna, y por eso es más fácil.  Los chistes me salen mejor en inglés y casi podría decir que experimento un cambio de “carácter”[2] cuando hablo en inglés.

Sí, es cierto que tengo otro carácter cuando hablo en inglés, sin embargo esa respuesta no es adecuada.  Podría impartir la ética en inglés—de hecho la he impartido en inglés en los EEUU y en México—pero aun así sería más fácil enseñar la ética en cursos de inglés.       

Si no es simplemente por cuestiones de fluidez y espontaneidad, entonces ¿por qué es más fácil enseñar la ética en clases de inglés que en clases de ética?  ¿Qué es lo que pasa generalmente en las clases de ética?  ¿Por qué algunos piensan que la ética es una materia “de relleno”?  ¿Estamos formando caracteres, personas capaces de actuar con imaginación en el drama primordial que es la vida humana?[3] 

A. Lo que está pasando en la enseñanza de la ética

Hoy en día la enseñanza de la ética, en muchos casos, es una vista de conjunto, un conocimiento general: (i) de lo que dice Aristóteles, Kant, y Mill en sus éticas de virtudes, imperativos categóricos, y fines utilitarios;[4] (ii) contrastes entre la libertad y el determinismo, la pluralidad y la tolerancia, el universalismo y el relativismo, y el individualismo y comunitarismo, entre otros “-ismos”; (iii) análisis de dilemas, casos y  “conceptos básicos,” por ejemplo la justicia, la libertad, la voluntad, la razón, el bien, el mal y la dignidad de la persona. 

En algunos grupos se juntan contadores, ingenieros, físicos, arquitectos, abogados y administradores en un salón; el mensaje implícito es que existe un mínimo común denominador y un lenguaje que todos hablan.  Ese lenguaje es el sentido común, que “realiza el trabajo del mundo, quien lleva adelante sus negocios, quien gobierna sus ciudades y estados, comunica del saber a la mayoría de las clases sociales y dirige todas sus escuelas.”[5]  El sentido común no se preocupa por la relevancia de campos de estudio, por ejemplo la bioquímica, la estética[6] o la historia de diversos pasos, errores, desvíos y correcciones en el devenir de la física o de cualquier otra disciplina.[7]  Tampoco se mete en la complejidad de apropiar qué pasa dentro de mí cuando digo: “Hay dos circuitos distintos en una economía sana;”[8] “Neta" o "Así es;”[9] “Creo que me comeré unas enchiladas placeras;”[10] o qué carajo pasó dentro de mí cuando el Jamesito dijo “agua” por la primera vez.[11] 

Dado que la ética aparentemente no tiene un método propio, ni una heurística,[12] cada quien puede compartir aportaciones, interpretaciones y argumentos.  “Cada cabeza un mundo.”  Es por eso que existe una tendencia, tanto para los profesores como para los alumnos, de pensar que la ética es “de relleno” y una cuestión del sentido común.[13] 

B. Lo que generalmente sucede en mis cursos de inglés

En clases de inglés no hay pretexto de hacer algo “teórico” o “filosófico” ni aprender cómo manejar símbolos raros (piensa en la tabla periódica).  No existe una propensión hacia definiciones explicativas.[14]  Mientras una formulación sistemática del fenómeno de aprender el inglés es posible, no es la intención de la asignatura.  El propósito es aprender el idioma de una manera u otra.  Mientras la psicolingüística es un campo que busca una explicación teórica del proceso bastante complejo de aprender un segundo idioma, el aprendizaje tal cual es un asunto estético-dramático y del sentido común. 

Eso no quiere decir que es fácil, pues exige una acumulación de chispazos encarnados.  Lo raro, tal vez, es pensar en los cambios en el aprender un segundo idioma como cambios bioquímicos.  No soy reduccionista, es decir no creo que “la bioquímica es el destino.”  Sin embargo, no puedo negar que la bioquímica, junto con el género, el apellido y el referente cultural son las condiciones concretas de cualquier cambio en mí, incluyendo el cambio de aprender hablar Shona o Ndebele (lenguas en Zimbabue), o bailar la bachata.

El campo de lo psicolingüístico también es una búsqueda que puede resultar en una acumulación de chispazos encarnados.  Pero mientras este busca una explicación, el estudio de un idioma busca algo concreto y particular: “Su función es dominar cada situación en el momento en que se presenta.”[15]  O puedes pedir una pizza de Dominoes por teléfono o no puedes.  O puedes distinguir la pronunciación y el significado de las palabras “out” y “ought,” “beer” y “bear,” y “lobe” y “love” y utilizarlas correctamente, o no puedes.  Igual con las expresiones idiomáticas—“for the time being,” “the apple of my eye,” or “what’s cooking good looking?”—o puedes entenderlas e implementarlas, o no puedes.

Los pequeños aprenden idiomas sin preocuparse por hacer el ridículo.  Para los jóvenes y adultos, el aprendizaje requiere la humildad de desarmarse: “se desarrolla un contexto en el cual estás dispuesto a hacer el ridículo en la lucha constante por hablar y entender un lenguaje extranjero por ensayo y error.”[16]  Por eso es importante que el maestro o la maestra establezca un clima de confianza en donde no importe hacer el ridículo con tal de poder comunicarse con sus alumnos. 

A diferencia del actor, el maestro no cuenta con un guion.  Tampoco lo tienen sus alumnos.  El drama en el salón no es un drama ordinario.  
No consiste en aprender un papel y cultivar en nosotros los sentimientos convenientes para ejecutarlo… no tenemos primero los materiales y luego la forma, no viene antes el papel y luego los sentimientos.  Al contrario, los materiales que surgen en la conciencia vienen ya modelados, y la modelación posee ya una intensidad emotiva e impulsiva.[17]
El fin del drama en las clases de idiomas es formar caracteres, es decir personas capaces de hablar y escuchar, escribir y leer bien en otro idioma.  Diría que el fin del drama en otras materias, incluyendo las clases de ética, debería ser algo parecido.

En cualquier caso, alumnos esperan conocer maestros con “carácter” y capaces de mezclar “chispazos y emoción” y que posean “arte, ingenio y desenvoltura.”[18]  Después de todo, los alumnos quieren comunicarse integralmente.  No les interesa separar  el ser-lingüístico del ser-social o del ser-histórico.  Las materias de cualquier carrera se diferencian por varios factores—niveles remediales, básicos, intermedios y avanzados en inglés y matemáticas; áreas como educación general, economía y finanzas, historia y política; metodologías cuantitativas y cualitativas; y/o técnica didácticas.  Sin embargo, es una sola persona la que pasa de una materia a otra y de la vida académica a la vida social.
[T]ú eres la misma persona que piensa sobre sí misma (ya seas él o ella) cuando juega al baloncesto o a las cartas, en una cita, o cuando analiza la historia. … a veces una idea de la clase de historia puede solucionar un problema durante una cita. … [E]l pensar es algo que normalmente se hace íntegramente.  Es decir todos tus pensamientos integran la totalidad de tu ser.[19] 
Sostengo que los maestros y las maestras normativamente también debemos pensar íntegramente cueste lo que cueste.  Pero el enfoque en la enseñanza de la ética normalmente no es el escenario de la historia global,[20] que es el escenario de nuestra vida; más bien el enfoque está en (i) corrientes (ii) “-ismos” y/o (iii) dilemas o casos, mientras el discurso es el sentido común.

Tal enfoque, en mi experiencia, ha hecho mi actuación más difícil en materias de ética que en materias de inglés.  En cierto sentido, el etos académico me proporciona un guion para enseñar la ética que establece ciertas expectativas y límites, mientras el núcleo de la ética no es guion-able; es formar el carácter de él o ella que habla, escucha y actúa en el escenario de la historia.[21]  La invitación “a uno a apartarse de la vida práctica y a explorar una vida más plena en un mundo más rico”[22] se da principalmente por medio de obras de arte, no por el análisis de un caso o dilema desde la perspectiva de una u otra corriente.  El etos no me ofrece apoyo para entrar en el salón y comunicar a los alumnos: “¡Ustedes son el libro!”[23]

¿Qué tan lenta será la transición hacia una educación integral y humanizante en la cual todos los educadores y los otros actores anhelemos vivir íntegramente: “cada movimiento que haces sobre el escenario, cada palabra que dices, es un resultado de la vida correcta de tu imaginación”? 

Continuará


[1] Constantin Stanislavski, An Actor Prepares, traducido por Elizabeth Reynolds Hapgood, Routledge, New York, 1964, 71. Citado en Philip McShane, “Aesthetic Loneliness and the Heart of Science,” Journal of Macrodynamic Analysis, 6 (2011), p. 57. Traducción libre del autor del original: “Every movement you make on stage, every word you speak, is a result of the right life of your imagination. If you speak any lines, or do anything, mechanically, without fully realizing who you are, where you came from, why, what you want, where you are going, and what you will do when you get there, you will be acting without imagination.”
[2] Palabra clave para Aristóteles, de griega ēthos. Cf. “De los argumentos procurados por el razonamiento, hay tres clases: unos que radican en el carácter del que habla, otros, en situar al oyente en cierto estado de ánimo, otros, en fin, en el mismo discurso...” (Retórica, I, 2) y “Habiendo, pues, dos maneras de virtudes, una del entendimiento y otra de las carácter (ethikē).” (Ética Nicomaquea, II, 1)
[3] "Todo el mundo es un escenario” (“All the world's a stage”), como dice Jaques en “As You Like It.” [2.7.139]
[4] Se hacen debates en tres o cuatro equipos que representan  la ética utilitarista, la ética de la virtud, la ética deontológica, la ética dialógica, etc. y se evalúan la capacidad de entender y aplicar correctamente una teoría a un caso o dilema. 
[5] B. Lonergan, Método en Teología, 99.
[6] Alexander Baumgarten (1714-1762) intentó definir y fundamentar la estética como un campo teórico autónomo en su obra la Aesthetica (1750-1758).
[7] “La historia de cualquier disciplina es de hecho la historia de su desarrollo. Sin embargo, este desarrollo, el cual será el tema de una historia, no es algo sencillo y directo, sino algo que ocurre en una serie de diversos pasos, errores, desvíos y correcciones.”  B. Lonergan, "De Intellectu et Methodo" (Sobre la Comprensión y el Método), febrero, 1959.   Traducción libre del original:  “The history of any particular discipline is in fact the history of its development. But this development, which would be the theme of a history, is not something simple and straightforward but something which occurs in a long series of various steps, errors, detours, and corrections." Cf “Introducción: un papel para la historia” en T. Kuhn, La Estructura de las Revoluciones Científicas. 
[9] Para una introducción, ver capítulo 16 “El Conocer,” capítulo 17 “Preguntas de tipo ‘¿qué?’,” capítulo 18 “Preguntas de tipo ‘¿es?’,” y capítulo 19 “De vuelta con Platón: de adentro hacia afuera” en P. McShane, A. Gillis y J. Benton, Introducción al Pensamiento Crítico, Madrid, Plaza y Valdés, 2011.  Hay un diagrama “Dinámicas del conocer” en el capítulo 16 para ayudar al lector a superar el “mito de los ojos,” “el mito de que el conocer es un mirar. A Juan o a María se le invita a levantar la mano y mirarla. La mano está realmente-afuera-ahí: es el objeto. El ojo, extrañamente, no está en la mano; está situado a cierta distancia en la cabeza: es el sujeto. El ojo realmente ve la mano; ve lo que está ahí para verse; no ve lo que no está ahí para verse.” B. Lonergan, “La estructura cognoscitiva,” Collection, Toronto, University of Toronto Press, 1988, CWL 4, 215, traducido por Armando Bravo.  También ver capítulo 10 “La comprensión refleja” en Insight.
[10] Para una introducción, ver capítulo 20 “Preguntas de tipo ‘¿Qué hacer?’” y capítulo 21 “El placer de la elección” en Introducción al Pensamiento Crítico.  Hay un diagrama “Dinámicas del hacer” en el capítulo 20 para ayudar al lector a superar el “mito de los ojos” con respecto al gozo de elegir.
[11] Se encuentran pistas en Philip McShane, A Brief History of Tongue, Axial Publishing, 2000, páginas 30-37.  También ver Apéndice B “¡Aguas!” en “¿Dónde y Cómo Comienza el Comienzo?” Conferencia internacional “Información, Comunicación y Complejidad,” Universidad Nova Spania, Morelia, Michoacán, México, 8 de septiembre de 2012, páginas 11-12.
[12] Ver “Las Heurísticas” en “¿Dónde y Cómo Comienza el Comienzo?” Conferencia internacional “Información, Comunicación y Complejidad,” Universidad Nova Spania, Morelia, Michoacán, México, 8 de septiembre de 2012, páginas 4-6.
[13] Voy a sugerir otras posibilidades en “El Periodo Axial y el filosofar en el siglo XXI (parte 3).”  Otra tendencia contemporánea es juntar evidencias de lograr ciertas competencias éticas y someter las evidencias a un comité para evaluarlas.  Normalmente son filósofos por profesión que evalúan ensayos u otras muestras de evidencia.  Normalmente ellos no se preguntan: ¿Quién y quién estarán evaluando la evaluación de nosotros evaluadores?  Ver “Who's Assessing the Assessors' Assessors?”  El artículo es divertido; no obstante, como digo a mis alumnos: “It’s funny, but it’s not funny.”
[14] Ver la discusión sobre definiciones nominales y explicativas en Insight, páginas 45-47.
[15] Insight, p. 227.
[16] H. Douglas Brown, Principles of Language Learning and Teaching, White Plains, Pearson Education, 2007, 70.  Traducción libre del original: “a context develops in which you must be willing to make a fool of yourself in the trial-and-error struggle of speaking and understanding a foreign language.”
[17] Insight, p. 241.
[18] Ver Capítulo 41 “Matemáticas,” Introducción al Pensamiento Críticos, p. 195.  También ver “El tiempo, el polimorfismo de la consciencia y los artes liberales.”
[19] Ver capítulo 13 “Divisiones normales, antiguas y nuevas,” en Introducción al Pensamiento Crítico, páginas 75 & 77. 
[20] "El bien humano no es un sistema, ni un sistema legal, ni un sistema moral. Es una historia."
"... a considerar la historia de la ciencia especializada... la historia de la filosofía… la historia de la teología... el problema de la historia general, que es justamente aquello que estamos buscando." B. Lonergan, Filosofía de la educación, p. 67 & 332.
[21] Existen tipos de “guión” para maestros de idiomas también—textos, objetivos, actividades y ejercicios de memoria, evidencias para mostrar a los evaluadores expertos (ver la nota #13), etc.  Sin embargo, mientras existe un discurso sobre las prioridades en “el método comunicativo”—integración de las cuatro habilidades, producción autentica, más enfoque en comunicación que en corregir errores—en la enseñanza de un segundo idioma, no existe un discurso parecido en la enseñanza de la ética.
[22] B. Lonergan, Método en Teología, 68.  Cf “Esa exploración es extremadamente importante en nuestra época, cuando filósofos por al menos dos siglos, por medio de doctrinas acerca de la política, la economía, la educación y otras doctrinas, han estado tratando de rehacer al hombre, y han hecho mucho para hacer la vida insoportable.”  Filosofía de la educación, 325.

lunes, 29 de octubre de 2012

Pensando Cariñosamente en Mis Amigos

II JORNADAS DE PENSAMIENTO CRÍTICO
"Para pensar la educación"
 19 y 20 de octubre 2012
 
Me llevó a una bodega de vino:
su divisa de amor estaba encima de mí.[1]

Ser joven y no ser revolucionario
 es una contradicción hasta la biológica.[2]


I. Introducción

¿Quién me llevará a una bodega de vino?  ¿Quién pondrá su emblema de amor encima de mí?  ¿Se requiere un amor encima de mí para ser revolucionario?  ¿Es posible ser no tan joven y seguir siendo un revolucionario sin drogarme?  Ellos, Das Man,[3] “the lonely crowd,”[4] me dicen que mis preguntas son fumadas, utópicas, no prácticas.  Ni modo. 

Del mismo modo, la babel de nuestro tiempo[5] me dice que el pensar críticamente es una nueva técnica, que los expertos viven en los EEUU (¡en California!), y que hay manera de enseñar a los pequeños cómo pensar críticamente.  No lo creo.  En este ensayo propondré que el pensar críticamente es pensar cariñosamente e integralmente -- desde los pies a la cabeza; es escuchar de nuevo, o tal vez por la primera vez, “la voz, las capacidades y las necesidades de un amigo, y también las [mías] propias.”[6] 

II. Pensando en Willie

Willie es un buen amigo que lleva seis meses en un Harley Davidson.  Comenzó en Albuquerque, NM, fue al Grand Cañón, cruzo los estados de Colorado, Wyoming y Montana; fue al rally de Harleys en Sturgis, Dakota del Sur.  Cruzó Idaho y Oregón, luego bajo en California a Lake Tahoe y siguió en al sur al lado de las montañas Sierra Nevada.  Ahora está en Los Ángeles, próximamente continuará hacia Las Vegas, y luego terminará su odisea en Albuquerque en los principios de noviembre.  Willie y yo nos escribimos por correo casi todos los días.  Hoy en día aún los campamientos en los EEUU cuentan con una red inalámbrica. 

Pueden imaginar que él tiene muchas historias.  Él ha visto y ha hecho cosas que nunca veré ni haré en mi vida.  Empezó el viaje como un novato, y me preocupaba por él bastante en el junio y julio.  Ha tenido varios escapes por los pelos en el camino, sobre todo en el norte donde se puso asqueroso el tiempo.  En mis correos le digo que tenga mucho cuidado y que tome descansos cuando sea necesario.

Ahora no me preocupa tanto.  Él dice: “Ahora ya no conduzco el Harley; lo viajo.”  A veces habla del Harley como si fuera un caballo, o una compañera.  En un correo reciente me puso: “Soy un motociclista fornido, feo y roñoso, nadie me molesta.”

En los últimos seis meses he pensado mucho en Willie.  ¿Por qué decidió viajar en un Harley?  ¿De qué piensa en el camino?  ¿Habla con su motocicleta?  ¿Cada cuándo se baña?  ¿Qué hará en diciembre?  Le he dicho varios veces que al final de su odisea tendría que escribir un libro.  El título será: “Motorcycle Summer” (el verano motocicleta).

¿Qué es el pensar cariñosamente en Willie?  ¿En mis otros amigos?  La palabra “cariño” es una formación romance a partir del verbo latino carere; en principio designa al sentimiento de nostalgia y deseo, y luego pasa a referirse al afecto en general.  Del verbo carere nos viene el verbo carecer (tener falta de algo). Igual que nosotros, a Willie le falta algo y está buscándolo.  Es por eso que tomó la decisión de viajar en un Harley. 

Cuando pienso en Willie efectivamente existen los afectos de nostalgia y deseo dentro de mí.  Deseo el bien para él.  También deseo que las instituciones – restaurantes, campamientos, hoteles, lavanderías -- que son la condición para la posibilidad de bienes particulares sean buenas.[7]  No es posible desear los bienes particulares para un amigo o una alumna – la salud, una vista bella al mar, el aprendizaje del teorema básica del cálculo, una buena conversación – sin desear las condiciones institucionales educativas, económicas, familiares y sociales que están a su alrededor y que hagan posible esos bienes particulares.[8]

III. ¿Qué es el pensamiento crítico?

El pensar críticamente no es una técnica nueva; tampoco es una técnica vieja.  Es pensar cariñosamente, afectuosamente y pacientemente.  Es pensar en nuestro pensar (¡!) como una participación humilde en los gemidos de un universo, que lleva aproximadamente 13.7 mil millones de años.

C.S. Lewis, el autor de The Four Loves, distingue el amor de ágape (“caritas” en latín) de otros tres amores – philia, storge y eros.  Philia (la amistad) es la escuela de la virtud y el más tranquil y racional de los amores. Con este amor, dos amigos dan la bienvenida a una tercera, y luego las tres dan la bienvenida a una cuarta. Con este amor, “¿Me amas?” significa “¿Ves el mismo mundo, sientes lo mismo, posees las mismas cosas?” Con el amor de storge (la afección), hay satisfacción sólo con estar juntos. Es el amor entre una madre y su bebe; entre hermanos que comparten tanta experiencias e intereses. Puede existir entre un par improbable, por ejemplo entre una joven lista y movida y el abuelo de una amiga. En el amor de eros, existe una preocupación del amando por el amado. Un síntoma de eros es que el amante prefería estar con el amado y miserable que estar sin el amado y contento. Eros no dura toda la vida, y cuando la luna de miel termina, tenemos que trabajar para mantener eros porque él no está presente.[9]

Según Lewis, los tres amores pueden ser elevados en el amor de ágape (agape), el amor que nos permite amar a los que parecen ser menos amables – ladrones, enemigos, locos, extraños, leprosos.  Además, este amor (ágape) inculca en nosotros una aceptación de nuestra condición de ser dependientes y ser necesitados. Nos permite recibir el amor de otra persona cuando no creemos que nos lo merezcamos. De una manera, ágape trasciende los otros tres amores porque no es natural para una persona amar a otra de esa forma.[10]

La palabra “filosofía” viene dos palabras: filia y sofía.  Mientras filia significa la amistad, sofía significa la sabiduría.  En la babel de nuestros tiempos, las fantasmas de Maquiavelo, Descartes, Locke, Berkeley, Hume, Bacon, Comte, Kant, Russel, Wittgenstein, Quine, Chomsky, y muchos más hombres (¡!) dominan nuestro discurso académico, y ese discurso no tiene mucho que ver con una amistad con Sofía.

En la ética de Kant se establece todo el contraste entre el deber, por una parte, y las inclinaciones psicológicas, por la otra.  Ya que las inclinaciones pertenecen a nuestra naturaleza física y psicológica, y sabemos que las inclinaciones no son universalizables, hay que buscar la ética fuera del reino de la naturaleza.  ¿Cómo se nos hace presente el deber?  Se presenta en la obediencia a una ley que es universalmente válida.  La prueba de un imperativo auténtico es que puedo universalizarlo, es decir puedo querer que sea una ley para todos y todas.[11]

En la epistemología de Kant la Anschauung (“intuición”) es el único medio por el que las operaciones de nuestro pensar se relacionan con los objetos.[12]  La única Anschauung que utilizamos es sensitiva; los sentidos no conocen los noúmenos, o las cosas en sí; y por lo tanto el conocimiento humano está confinado a los fenómenos.[13] 

De Kant y otros hemos heredado el famoso problema del puente: como ir desde el sujeto  (trascedental) al objeto sensible.  Ya que no podemos hablar del noúmeno (Ding an sich) no solo abandonamos la metafísica, pero aún más grave, hemos abandonado nuestra querida amiga – Sofía – y hemos “hecho no poco para que la vida humana no se pueda vivir.”[14]    

Como un filósofo profesional[15] y no muy contento con mi título,[16] aquí me mantengo y declaro: El pensar en la otra mitad de mi alma (dimidium animae meae), o mi “media naranja,” no cabe en la filosofía hoy en día; nosotros filósofos no estamos pensando cariñosamente en Sofía y por lo tanto no se encuentra una sabiduría emergente en nuestros seminarios, libros, artículos, o pláticas.[17]  Qué triste, ¿no?

IV. “Finding love in a hopeless place”[18]

En la película “Diario de una pasión,” la historia comienza en 1940.  En un carnaval en la isla de Seabrook, en el Sur de Carolina, un chico del campo local Noah Calhoun (Ryan Gosling) observa a la chica de diecisiete años, Allie Hamilton (Rachel McAdams) por primera vez e inmediatamente es ‘herido’.

Devastado por su separación con Allie, le escribe una carta cada día por un año, solo para no tener respuesta alguna ya que la mamá de Allie alejaba esas cartas de ella.  Así que el remodela la casa en la que él y Allie acudieron una noche para ‘la labor del amor’. Pasaron siete años y Allie conoce y se enamora de otro adinerado soldado llamado Lon. Cuando Allie vio la foto de Noah en un papel, regresa con él.  En una escena maravillosa, después de una noche de mucha lluvia y pasión, Noah le pregunta: “¿Qué es lo que quieres?”  Ella está comprometida a otro.  Igual que nosotros, ella no está segura de qué va a hacer con su vida preciosa y salvaje.

También somos nosotros Noah.  ¿A quién vas a dedicar tu casa, tu tesis, tu obra de teatro o tu novela? 

Este libro es para Héctor por cómplice y para Mateo por boicoteador ... También para mi mamá y para mis amigos, incluyendo Verónica. (Ángeles Mastretta, Arráncame la vida)

Nuestro pensar cariñosamente en nuestros amigos es un deseo para el bien de ellos y ellas.  Es un pensar encarnado; el amar y el pensar no son cosas separadas.[19]  Si amo a mi amigo Willie, voy a pensar mucho en el, y voy a pensar cariñosamente. Pero no solo pensaré en él, sino pensaré en como se podría implementar ideas para mejorar instituciones e, en la manera posible en estes días de babel, las implementaré.  La carencia de la implementación de ideas oportunas que caracteriza la babel de nuestro tiempo es una tragedia verdadera.

¿Cómo se puede encontrar el amor en un lugar desesperanzado?  ¿Existe una cura, un remedio para nuestra condición fragmentada, truncada, menospreciada, alienada e ineficaz?  Es fácil: rescatar el bebé.  ¿Cuál bebé?  “You and me baby.”  
  
Pero no, no es fácil: “Si mi inteligencia es mía, también es mi sexualidad.  Si mi racionalidad es mía, también lo son mis sueños.”[20]  ¿Cómo te va en la batalla con los monstros?[21]  ¿Cuáles son las probabilidades de bailar, hablar, preguntar e imaginar como un niño o una niña?  ¿Cuáles serán las condiciones en instituciones educativas, desde kínder hasta posgrado, que harán más probable la desaparición de nuestros mejores amigos?[22]   

Desafortunadamente, los debates aleatorios entre escuelas, corrientes, e “-ismos” (constructivismo, cognitivismo, conductismo; empirismo, idealismo, marxismo; utilitarismo, deontologismo, platonismo, etc. etc.) no van a curar nuestra condición.  ¿Qué se necesita para (re)vivir?  ("What it takes to come alive"). 

¿Nos falta una terapia masiva para ayudarnos a escuchar a la música de las esferas?[23]  No solo nosotros filósofos sino los teólogos, psicólogos, pedagogos, politólogos, comunicólogos, sociólogos, et al están en una crisis de una babel profunda, pero no son capaces de reconocerla.  “Ante todo, lo que falta es un conocimiento de todo lo que falta, y este conocimiento no se adquiere sin gradualmente.”[24]   

Creo que el rescate de la ciencia política, la filosofía, la pedagogía, la economía, la psicología y la teología moderna y grotesca será una recuperación estética.[25]  Igual será la rehabilitación de las ciencias básicas.[26]  Curiosamente, la restauración de la estética será una recuperación mediada por la ciencia, en el mejor sentido de la ciencia como una praxis tocada de amar el cosmos.  Por supuesto estoy en un país de fantasea en el cual Nadia[27] y Johannes[28] se besen en la obscuridad luminosa del cosmos real.


[1] Cantar de los Cantares, 2:4.  Es un poema que nos habla del amado y de la amada; es la búsqueda del algo, una “x,” más allá de las apariencias.  ¿Puede el poema revive nuestras propias experiencias y nos toca el corazón?  Muchos biblistas hoy ver las semejanzas entre el lenguaje del Cantar y el de los cantos de amor del Medio Oriente.  También véase Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, Q. 26, art. 1: “¿Hay algún orden el la caridad?”
[2] Salvador Allende (1908-1973).
[3] Véase el análisis de “Das Man” de Martin Heidegger en su obra “Sein und Zeit” (El Ser y el Tiempo), las secciones 27 y 35. 
[4] D. Riesman, N. Glazer y R. Denney, The Lonely Crowd: A Study of the Changing American Character, Yale University Press, 2001.
[6] “P. McShane, A. Gillis y J. Benton, “Conversaciones” Introducción al Pensamiento Crítico, trad. James Gerard Duffy y Karla Nahmmacher de la Torre,  Madrid, Plaza y Valdés, 2011, p. 148.
[7] "Uno puede dar un buen pase en un partido, pero ¿cómo encaja éste dentro del partido en su conjunto, dentro del buen orden del juego global de todo el equipo que se desarrolla desde el comienzo hasta la conclusión del partido?Introducción al Pensamiento Crítico, p. 146.
[8] “Si los objetos terminales han de ser consistentes, entonces no cabe elegir la parte y repudiar el todo, ni elegir lo condicionado y repudiar la condición, ni elegir el antecedente y repudiar el consecuente.” Bernard Lonergan, Insight: Estudio sobre la comprensión humana,  Salamanca, Sígueme-Universidad Iberoamericana, 1999, p. 695.
[9] C.S. Lewis, The Four Loves, New York: Harvest, 1960
[10] Por eso los teólogos lo llaman una “virtud sobrenatural.”
[11] Alasdair MacIntyre, Historia de la ética, España: Paidós, 2006, pp. 207-216.
[12] Véase I. Kant, Crítica de Razón Pura, (6ª ed.), Madrid: Ediciones Alfaguara, S.A. (1978), A 19, B 33.
[13] El juicio es sólo un conocimiento mediato de los objetos, una representación de una representación.  Véase Crítica de Razón Pura, A 68, B 93.  La razón kantiana nunca se relaciona directamente con los objetos sino con el uso empírico de la razón misma.  Véase Crítica de Razón Pura,   A 643, B 671.
[14] Véase la nota #25 abajo.
[15] La palabra “profesión” se deriva del latín, con la preposición pro delante de, en presencia de, en público, y con el verbo fateor, que significa manifestar, declarar o proclamar.  De estos vocablos surgen los sustantivos profesor y profesión (professio).  La profesión es la acción y efecto de declarar, manifestar, o proclamar. 
¿Cómo se puede sobrevivir la irrealidad de una educación superior?  En el posgrado, sobreviví la babel de la filosofía profesional por actuar -- off, off, off, off Broadway. 
[16] Véase J. Duffy, “Cosmópolis, Filósofo y Otros Nombres,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2011/05/cosmopolis-filosofo-y-otros-nombres.html
[17] “La cultura se encierra en una torre de marfil.  La religión se convierte en un asunto íntimo del corazón.  La filosofía brilla como una joya de facetas infinitas sin ningún propósito práctico.” B. Lonergan, Insight: Estudio Sobre la Comprensión Humana, p. 288.  En el febrero de 1965, doce años después de haber nombrado “Cosmópolis” una ‘X’ en Insight, se le ocurrió a B. Lonergan un “chispazo,” madre de muchos otros chispacitos, con respecto a las dinámicas de una colaboración omni-disciplinaria y geo-histórica.  Se encuentra una analogía para tal colaboración en James Gerard Duffy, “Vacaciones familiares en Acapulco: Una fábula postmoderna,” 25 de noviembre de 2011,  http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2011/11/vacaciones-familiares-en-acapulco-una.html  
[18] “Yellow diamonds in the light / Now we’re standing side by side / As your shadow crosses mine / What it takes to come alive/ It’s the way I’m feeling I just can’t deny / But I’ve gotta let it go /We found love in a hopeless place”  La letra de “We Found Love,” Rihanna.
[19] En la teología trinitaria de Tomás de Aquino, amor procedit a mente (= el amor procede de la mente).  Cf.  Suma Teológica, I, Q. 36. a. 2, corpus: “Es necesario que el amor proceda de una palabra [verbum]; pues nada amamos si antes no lo hemos albergado en nuestra mente concibiéndolo.”  No obstante, a veces, “el corazón tiene razones que la razón desconoce.” (Blaise Pascal, 1623-1662).
[20] Insight, p. 557. 
[21] “Si un hombre es un héroe, es un héroe porque, a primeras cuentas, el no deja que el monstruo lo devore, pero es amenazado no una si no muchas veces.”  C. G. Jung, “The Relations between the Ego and the Unconscious,” Collected Works, Vol. 7 (Princeton UP, 1966).  Traduciendo libre del original que dice: "If a man is a hero, he is a hero because, in the first reckoning, he did not let the monster devour him, but subdued it not once but many times." (173)  Una de las formas más antiguas de la psicoterapia consiste en inducir al paciente, por medio de música de tambores o pipas salvajes, un sueño curativo precedido por un baile y un cansancio extremo.   La versión ancestral de la terapia de shock per esas medidas drásticas solo se tomaba cuando en alma del paciente estaba fuera de equilibrio.   Véase Arthur Koestler, Sleepwalkers, London: Arkana, 1989, p. 29.  La visión de los pitagóricos -- una escuela griega de astrónomos, músicos, matemáticos y filósofos -- une la religión y la ciencia, las matemáticas y la música, la medicina y la cosmología, el cuerpo, la mente y el espíritu.  Además, ellos fueron sanadores y consideraron el cuerpo como un tipo de instrumento musical.
[22] “I’m in the dark here!”  (¡Estoy aquí en la obscuridad!)  Esto es el grito del ciego Coronel Frank Slade (Al Pacino) en la película “Scent of a Woman” (1992).  El “mito de los ojos” nos dice que estás allí-afuera-ahora: ¡Mírate en el espejo!  El mito es un gran tropiezo, y no es fácil superarlo porque puede provocar una crisis.  “Hay gente que tiene la impresión de que, mientras Tertuliano y otros de su época podrían haber hecho tal error, hoy en día, nadie lo repite.  Nada puede estar más alejado de la verdad.  Porque hasta que una persona haya hecho el descubrimiento personal que está haciendo el mismo error que Tertuliano en todos los casos, hasta que haya pasado por la crisis involucrado en superar su espontánea estimación de la realidad – y el temor del idealismo que está involucrado – todavía está pensando como pensaba Tertuliano.  No es una señal de que uno sea un tonto o alrevesado.  San Agustín fue uno de los hombres más inteligentes de la tradición occidental, y una de las mejores pruebas de su inteligencia es el hecho de que él mismo descubrió que, por años, no había podido distinguir entre lo que era un cuerpo y lo real.”  B. Lonergan, “Consciousness and the Trinity,” Philosophical and Theological Papers, 1958-1964, Toronto: University of Toronto Press, 1996, (CWL 6), p. 130.
[23] Véase Shakespeare, Pericles, V. i. 225-30.
[24] Insight, p. 623.
[25] “Lo que deseo comunicar en esta charla sobre el arte es la noción de que el arte es relevante para la vida concreta, que es una exploración de las potenciales de la vida concreta.  Esa exploración es extremadamente importante en nuestra época, cuando los filósofos durante al menso dos siglos, mediante de doctrinas sobre política economía, educación, y mediante todavía más doctrinas han estado intentando rehacer el hombre, y han hecho no poco para que la vida humana no se pueda vivir.”  B. Lonergan, Filosofía de la educación, México: Distrito Federal, Universidad Iberoamericana, 1998, p. 325.
[26] Véase Phil McShane, “Aesthetic Loneliness and the Heart of Science,” Journal of Macrodynamic Analysis, vol. 6, http://journals.library.mun.ca/ojs/index.php/jmda/article/view/261/156
[27] Nadia Boulanger (1887-1979).  “Nadia Boulanger sabe todo lo que se tendría que saber sobre música: sabía sobre vieja y nueva música, música pre-Bach y post-Stravinski, y se las sabía bien.”  Alan Kendall, The Tender Tyrant, Nadia Boulanger. A Life Devoted to Music, con una introducción por Yehudi Menuhin, London: Macdonald and James, 1976.  Traduciendo libre del original que dice: "Nadia Boulanger knew everything there was to know about music: she knew the oldest and the latest music, pre-Bach and post-Stravinsky, and knew it cold." (14)
[28] “A la vuelta del siglo dieciséis, Johannes Kepler se enamoró del sueño de Pitágoras, y es esta fundación de fantasía, por los métodos del razonamiento igualitario poco seguro, construyó el sólido edificio de la astronomía moderna.  Es uno de los episodios mas sorprendentes en la historia,  un antídoto a la creencia piadosa que el progreso de la ciencia es gobernada por la lógica.”  A. Koestler, Sleepwalkers: A History of Man’s Changing Vision of the Universe, London: Arkana, 1989.  Traduciendo libre, el original dice: “At the turn of the sixteenth century, one Johannes Kepler became enamoured with the Pythagorean dream, and on this foundation of fantasy, by methods of reasoning equally unsound, built the solid edifice of modern astronomy.  It is one of the most astonishing episodes in the history of thought, and an antidote to the pious belief that Progress of Science is governed by logic.” (33)