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viernes, 25 de abril de 2014

El Periodo Axial y el filosofar en el siglo XXI (parte 3)

Se acabó esa ciudad.  Terminó aquel país.  No hay memoria del México de aquellos años. [1]

¿Qué tan lenta será la transición hacia una educación integral y humanizante en la cual todos los educadores y los otros actores anhelemos vivir íntegramente la frase: “cada movimiento que haces sobre el escenario, cada palabra que dices, es un resultado de la vida correcta de tu imaginación”? 

Puede resultar engañoso asumir que mis movimientos al hablar en inglés hayan resultado de una vida correcta de la imaginación.  Del mismo modo, puede resultar engañoso asumir que mis movimientos y pensamientos al hablar en inglés se manifiestan más fácilmente que cuando pienso, hablo y vivo en español.  ¿Quién dice que puedo comunicarme en inglés mejor que en español?  ¿Tengo razón para creer que el gringo-mexicano James es capaz de evitar los sesgos y ciclos de decadencia simbolizados en obras como 1984, Un Mundo Feliz, El Extranjero, Fahrenheit 451, Ensayo sobre la ceguera, o Las Batallas en el desierto? 

¿Desde cuál horizonte se podría proclamar: “Se acabó esa ciudad.  Terminó aquel país.”?

No deja de ser curioso que un libro publicado en 1981—que cuenta la historia de los tardíos años cuarenta o comienzos de los cincuenta en una ciudad de México que conserva poco de aquellos años que vieron cómo el liberalismo económico penetraba (nunca mejor dicho) nuestros enseres comerciales y económicos en la llamada “industrialización” del presidente Miguel Alemán— aún pueda responder a las inquietudes de la confusa adolescencia temprana.[2]

En la confusa adolescencia temprana del periodo axial, puede ser que el inglés sea mi segundo idioma[3] y después de unas copas[4]—o después de una crisis—quizá yo tenga el valor para admitirme a mí mismo: la situación social que se ha  deteriorado y el ciclo amplio de decadencia engloban mi capacidad de hablar.  “Words don’t come easy to me,”[5] ni en inglés ni en español.  ¿Cuántas personas y cuántas situaciones me han hecho lo que y quién soy?[6]  Existe la posibilidad de una “devaluación, deformación o corrupción del lenguaje… que pueda ocurrir en una escala amplia y masiva” y en la cual no puedo “hacer más que realizar auténticamente la inautenticidad.”[7]

Si el bien humano “es una historia, un proceso concreto, acumulativo, que resulta de la captación humana y de las elecciones humanas que pueden ser buenas o malas,”[8] y el pensar al nivel de la historia implica pensar en probabilidades, el pensar seriamente en nietos y bisnietos implica tomar en serio estructuras heurísticas para recordar el futuro mejor de lo que era.[9]  El "ser inteligente [que] exige que se perciban las posibilidades hasta ahora desapercibidas o inadvertidas"[10] estará infestado de tablas de distribuciones de las probabilidades de esquemas de recurrencia complejos.[11]

Normalmente en cursos de ética nosotros los “filósofos” no tratamos métodos estadísticos, ni fomentamos una consciencia histórica.  Por buenas razones: (i) es difícil; (ii) debe ser una tarea transversal.  Además hemos heredado de Max Weber una separación de tres esferas: ciencia, moralidad y arte.[12]

Lo más fácil y rápido sería mezclar disciplinas sin diferenciarlas en un mole “transdisciplinario.”  Por otro lado, creo que el proceso de integrar las esferas va a tardar varios años.[13]  Mientras tanto, ¿qué haremos para transformar el chisme?

Puedo imaginar el devenir, en las próximas dos o tres décadas, de cursos que ponen en duda la ineficacia de: estudiar “-ismos,” hacer “mapas conceptuales” sin conceptos,[14] y juntar alumnos de cualquier carrera en un solo salón.

Ética para negocios
El gran reto es leer los libros de texto y ver las noticias con la sospecha que no todo está bien.  ¿Es el famoso PIB parte de una ciencia básica de una economía sana, o es solo chisme?  ¿Estamos en la alquimia de “macro-estáticas”? [15]  “If the GNP is up, why is America down?”[16]  ¿Es buen momento para releer a Josef Schumpeter y así entender el rol normativo de los banqueros y el significado básico de “crédito”?[17]  ¿Por qué en los libros de macroeconomía importados de los EEUU se menciona el problema de la contaminación en la Ciudad de México, pero no se mencionan el mango, el aguacate o la marihuana? 

Ética para ingeniería
Se puede aprender el cálculo como una técnica, sin entender el porqué, y sin entender el porqué, la física no tiene mucho sentido.  Igual se puede aprender la química como una técnica, sin entender el porqué.  Las probabilidades y las estructuras heurísticas estadísticas son claves para “pensar al nivel de la historia” (Marx), y por eso es importante para la ética.   Otras oportunidades serán: investigar sobre los debates y pleitos entre los físicos al principio del siglo XX—Einstein y Bohr, Pauli y Weyl.  El comentario de M. Planck sobre cambios en paradigmas—una nueva teoría científica es aceptada cuando se retira o se muere la presente generación de profesores[18]—tiene repercusiones profundas en la ética.

Ética para arquitectura
¿En cuál sentido es la arquitectura (o la danza, la poesía, el drama) “la tarea suprema y la actividad propiamente metafísica de esta vida”?[19]  ¿Es posible una liberación de seres humanos a través de la creación de espacio?  ¿Existe una diferencia entre “edificio” y “morada,” por ejemplo en las obras de Christian Norberg-Shulz?  ¿Puede ser la crítica de Jane Jacobs contra Le Corbusier y su proyecto basado en principios cartesianos relevante para la formación de arquitectos éticos y con una visión humana?[20]  ¿Puede ser “ético” estudiar, interpretar y evaluar los cambios en el siglo XX desde un estilo blanco y limpio hacia el “double-coding” en estilos más ‘posmodernos’?

Ética para derecho
¿Es posible una reforma penal eficaz sin entender los derechos humanos?  ¿Es posible entenderlos y descubrir nuevas posturas para fundamentar nuevas políticas públicas sin entender la historia de la filosofía política moderna?  ¿Es posible entender la historia de la filosofía política sin una reforma en la educación?  ¿Se puede reformar la educación sin una filosofía de la persona como un ser cultural y regional?  ¿Existe una diferencia entre una cultura de derechos humanos y una cultura de la cultura? [21]  ¿Estoy dando vueltas?  Me parece una labor enorme.  ¿Por dónde empezamos?  ¿Es una ética de mínimos posible fenomenológicamente?  ¿Se puede hablar de “derechos,” “libertad” y “valores,” sin entender el devenir del discurso de los derechos humanos, por ejemplo en las obras de Leo Strauss?[22]

El gran reto para llegar a pilotear e implementar tales cursos, y/o cursos parecidos, es formar maestros capaces de impartirlos.  Se nota en las cuatro propuestas un toque de la consciencia histórica.  ¿Debe ser un requisito para enseñar la ética?  Creo que sí.  En cualquier área, sin entender la historia del devenir de términos y frases clave, el discurso permanece en el sentido común. [23]  “Es obvio que la ética, al tornarse práctica, renuncia a su única función esencial y, por esa renuncia, condena a la practicidad a la ruina.”[24] 

Se requiere un esfuerzo para desarrollar, poco a poco, una consciencia histórica del devenir de la física pos-newtoniana.  Además, no se puede estudiar y escribir la historia de la física sin entender la física newtoniana y pos-newtoniana.[25]  Esa historia no es algo sencillo y directo, sino algo que ocurre en una serie de diversos pasos, desvíos, errores, y correcciones. 

La historia real no es la historia de una sola o de varias ciencias, sino junto con ellas la historia de las instituciones (familia, gobierno, universidad) y su miríada de costumbres y tradiciones. 

En el largo plazo, la ética se tratará de un tipo de colaboración eficiente y hermosa entre personas “glocales,” personas con la vocación de “retirarse de la práctica para sanarla,” tales como mi querida humilde, paciente y tocada María de los Angelitos.[26]  ¿Qué tipo de colaboración?

Continuará


[1] José Emilio Pacheco, Las batallas en el desierto, último párrafo.
[2] José Antonio Valdés, “Las Batallas en el Desierto: tres décadas después”, La Ciudad de Frente, enero 26, 2014.
[3]El Inglés como mi segunda lengua” en este mismo blog spot es una traducción del resumen de “English as My Second Language,” para el West Coast Methods Institute, Loyola Marymount University, Los Ángeles, California, 30 de abril de 2011. 
[6] Ver Austin Farrer, Love Almighty and Ills Unlimited, London, Collins & Son, 1962, p. 114.
[7] B. Lonergan, Método en teología, Salamanca, Sígueme, 1994, 83. 
[8] B. Lonergan, Filosofía de la educación, 67.
[9] Ver la nota #13 en La Babel de Nuestro Tiempo (parte 2)
[10] Método en Teología, 57.
[11] Cf. J. Duffy, “El azar, la probabilidad emergente y la cosmópolis,” Revista de Filosofía (Universidad Iberoamericana) 135: 313-337, 2013.
[12] "Él caracterizó, la modernidad cultural como la separación de la razón sustantiva expresada en la religión y la metafísica en tres esferas autónomas: ciencia, moralidad y arte, que se diferenciaron porque las visiones del mundo unificadas de la religión y la metafísica se escindieron. Desde el siglo XVIII, los problemas heredados de estas viejas visiones del mundo pudieron organizarse según aspectos específicos de validez: verdad, derecho normativo, autenticidad y belleza." Jürgen Habermas, "Modernidad: un proyecto incompleto," en Nicolás Casullo (ed.), El debate Modernidad Pos-modernidad, Buenos Aires, Editorial Punto Sur, 1989, pp. 131–144.
[13] Se encuentran algunas pistas en Philip McShane, “Aesthetic Loneliness and the Heart of Science,” citado en la nota #1 “El periodo axial y el filosofar en el Siglo XXI (parte 2)”
[14] “Hay dos características de un concepto explicativo serio…el lector recuerde las semanas, meses, aún los años que ha gastado –con hazañas de curiosidad, y no sólo proezas de memoria- luchando por alcanzarlo. Y el lector es capaz, aún muchos años después, de referirse a él con coherencia, brillantez, mediante ejemplos, quizás por unas diez horas. …los conceptos serios y explicativos como logros raros…no pasan de generación a generación en píldoras compactas aprendidas.” Philip McShane, Economics for Everyone: Das Jus Kapital, Halifax, Axial, 1998, 36.  Traducción libre.
[15] Ver el Anexo C Apéndice C “Hidrodinámicas y Flujos de Dinero” en J. Duffy, “¿Dónde y Cómo Comienza el Comienzo?”, Conferencia internacional “Información, Comunicación y Complejidad,” Universidad Nova Spania, Morelia, Michoacán, México, 8 de septiembre de 2012.
[16] Clifford Cobb, Ted Halstead and Jonathon Rowe, “If the GDP is Up, Why is America Down?” The Atlantic Monthly, October, 1995, 59-74.
[17] Según Joseph Schumpeter, no debería ser su rol “forzar su dinero sobre la gente” o “llenarse con préstamos.”     Su rol es dar crédito, es decir su rol es creer.  El propósito de un comité bancario, según Schumpeter, debería ser “evaluar las posibilidades de éxito para cada propósito y, mientras  alcanza su fin, el tipo de hombre que el prestamista es, mirándolo mientras actúa.”  Cf Joseph Schumpeter, Business Cycles: A Theoretical, Historical, and Statistical Analysis of the Capitalist Process, New York, McGraw Hill, 1939, 640, y Business Cycles II, 641.
[18] Ver Max Planck, Scientific Autobiography and Other Papers, trad. F. Gaynor, New York, Philosophical Library, 1949, 33-34.
[19] Martin Heidegger, “La voluntad de poder como arte,” en Nietzsche I, trad. Juan Luis Vermal, Barcelona, Destino, 2000.
[20] Jane Jacobs, The Life and Death of Great American Cities, New York, Vintage Books, 1992.
[21] Cf J. Duffy, “La Cultura de los Derechos Humanos y Cosmópolis,” en el blog spot “Círculo de Café.”
[22] Leo Strauss y Joseph Cropsey (compiladores), Historia de la filosofía política, México, Fondo de Cultura Económica, 2012.  Leo Strauss “The Three Waves of Modernity,” en H. Gildin (ed.) Political Philosophy: Six Essays by Leo Strauss, Indianapolis, Bobbs-Merrill, 1975, 81-98. 
[23] “Hoy los términos continúan definidos, pero las definiciones no son únicas: al contrario, para cada término hay una secuencia histórica de definiciones diferentes; hay una explicación erudita para cada cambio de definición; y no hay ningún apoyo para la visión optimista que intentara excluir ulteriores desarrollos en esta serie mudable.” Bernard Lonergan, “Dimensions of Meaning,” Collection, CWL 4, University of Toronto Press, 1988, 232-245.  “Las dimensiones de la significación” traducido por Armando Bravo.
[24] Insight, p. 297.  NB—en esta cita he reemplazado la palabra “cultura” por “ética.”  El término “ética” deriva del vocablo griego ethos que significa carácter y costumbre.
[25] Ver “La historia de la ciencia especializada,” en B. Lonergan, Filosofía de la educación, pp. 333-335.

lunes, 12 de noviembre de 2012

La Babel de Nuestros Tiempos (parte 2)

Me he convertido de nuevo en algo que no tiene nombre: ni filósofo, ni sociólogo, ni científico, ni escritor.  No quepo en  rúbrica alguna, en ningún compartimiento.[1]


¿Qué es el X-Show?  Es más, ya que no habrá un X-Show sin “X-men” y “X-women,” ¿quiénes serán?  ¿Qué será el carácter de ellos y ellas?[2]

Les pongamos a los X-women y X-men los nombres Cosma y Cosmo Polis.  Creo que son personas humildes, pacientes y tocadas.   Son visionarios, sabios y sabias, ni filósofos, ni sociólogos, ni políticos, ni científicos.  Son spoudaios,[3] gente comprometida a desarrollar una por una las transiciones que haya que hacerse aunque tenga que esperar,  gente capaz de “transformar el mundo”[4] aunque no cuenten con el reconocimiento de las autoridades, que sean SACs[5] o SNI.[6]



Humildes
La palabra “humildad” que viene del latín humilitas y viene de la raíz griega humus que significa “tierra.  Es una virtud que consiste en el auto-conocimiento de nuestras propias limitaciones y debilidades y en el compromiso de obrar de acuerdo con este conocimiento.  No puedo decidir hoy que voy a tocar el cello como Yo-Yo Ma mañana, eso sería un ejemplo de la soberbia. 

Cosmo y Cosma es gente suficientemente honesta y humilde para rechazar las soluciones a medias, identificar las malas prácticas con sobriedad[7] y proponer cambios factibles.  En la historia de la filosofía, una mala práctica basada en un error fundamental es negar, rechazar, u omitir el “preguntarse encarnado.”[8]  Pienso en el “Cogito” descarnado de Descartes y el “Ich Denke” transcendental de Kant.  También pienso en la teoría de justicia de John Rawls.  En su ética neo-kantiana y liberal, el sujeto transcendental y noumenal en la “posición original” existe sin trabas, no es un sujeto como tú y yo.  A diferencia de los sujetos en la famosa posición original de Rawls, nosotros tenemos que creer y confiar, arriesgar y atrevernos en las circunstancias de nuestra vida.  Nos preguntamos, tal vez solos, tal vez en una conversación íntima: “¿Qué voy a hacer con mi vida salvaje y preciosa?”  Al sujeto transcendental descarnado no le interesa apropiar de su lado obscuro, ni quiere descender en y apropiar de su propio sistema nervioso o mala alimentación.

La procedencia se inscribe en el sistema nervioso, aparato digestivo, mala respiración y mala alimentación….La genealogía, como el análisis de la procedencia, se encuentra por tanto en la articulación del cuerpo y de la historia.  Debe mostrar al cuerpo impregnado de historia, y a la historia como destructor del cuerpo.[9]

Pacientes
Los ocupantes de “Wall Street” ya llevan más que un año.  Mientras el metabolismo del  planeta está chocando con el metabolismo de la economía, las prácticas económicas – en inglés ellas se llaman “bail-outs,” “cheap loans,” “easy money policy,” “risk-spreading,” “hedge fund operations,” y “credit-default swaps” -- siguen atascadas en el chisme.[10]  ¿Cuánto tardará en reformar la enseñanza vulgar en las prepas y las universidades?  ¿Es la enseñanza de la ética o la pedagogía menos vulgar?  Mientras estamos de acuerdo con que nos urge una reforma en la educación y otro cambio en el mundo financiero, si estas reformas se realizan sin un sentido histórico, junto con una paciencia, existe el riesgo de hacer meras “reformitas.” 

Cosmo y Cosma son pacientes.  Su objetivo principal no es la política de corto plazo, sino reformas en la cultura de la cultura.  Ellos contrarrestan las tendencias de sobrevalorar de lo que parece “práctico” y “realista” y de negar la planeación e implementación a largo plazo.  Buscan ideas que tal vez hayan sido menospreciadas o declaradas poco prácticas.   Ellos no se concentran en cambios de poder e influencia entre los partidos políticos o laborales o uniones escolares.  Luchan por identificar sus propias sesgos y tendencias para concentrarse en resultados a corto plazo y negar la historia y la “futurología.”  Algo o alguien están curándolos de la miopía que resulta de quedarse apegado a un "area de especialización" y publicar artículos y libros que tienen muy poco o nada que ver con los mercados, las escuelas, y  la planeación de eventos culturales en el pueblo donde vivan.  Ellos no evaden la tarea, por difícil y ardua que sea, de rastrear actitudes a sus orígenes.  Tampoco se excluyen de las contribuciones hechas por otros que están creando arte, educación, periódicos, discursos, foros universitarios, teatro urbano, etc.  Obviamente su tarea no es fácil y que es un grupo paciente que no se vende ni por políticas ni por planes mediocres. Dudo que pongan mucha atención en la Babel de los diarios. 

Tocad@s
¿Cómo podemos empezar a “llevar nuestra contabilidad por espacio de tres mil años” para no quedarnos “como un ignorante en la oscuridad” que “vive al día” sin la fantasía?[11]   ¿Cómo podemos comenzar a entender el horror implícito en la expresión “la situación social se deteriora de manera acumulativa”[12] en el ciclo amplio de la decadencia?

Además de ser humildes y pacientes, Cosma y Cosmo son tocados.  Ellos son capaces de “recordar el futuro” [13] de Morelia mejor que era, son capaces de fantasear diez mil jardines en Morelia y un billón de jardines en el mundo.[14] 

Cosmo y Cosma viven una soledad cosmopolita.  Quizá pensemos en personas capaces de considerar todos los lugares del mundo como patria suya o de poder aclimatarse a todos los países o todos los climas.  Yo lo veo casi al revés.  Señor y Señora Polis no se pueden aclimatarse a ningún país o vivir tranquilamente en ningún clima.  Me imagino Cosma dirá a Cosmo:

Para todos nosotros, que preguntamos demasiado y tenemos una dimensión de más. ¡Ay, Cosmo, nos vemos precisados a taconear por tanta basura y por tanta idiotez para poder llegar a nuestra casa! Y no tenemos a nadie que nos lleve; nuestro único guía es nuestro anhelo nostálgico.[15]

Dice Schopenhauer: “Sólo se puede ser totalmente uno mismo mientras se está solo: quien, por tanto, no ama la soledad, tampoco ama la libertad; pues únicamente si se está solo se es libre.”  Sin embargo, amar la soledad es solo la mitad de la soledad cosmopolita.  Nos toca cuidar a la tierra,[16] pero la verdad es que estamos fallando miserablemente y tristemente.  No existe el lujo de amar la soledad mientras no amemos la solidaridad.  La colaboración que es necesaria para nuestro sobrevivir nos presenta el punto opuesto a Schopenhauer: únicamente en la colaboración vamos a encontrar la libertad y transformar el mundo.[17]




[1] Edgar Morin, Mis Demonios, (Barcelona: Ed. Kairós, 1995), 199-200.
[3] Véanse Ética Nicomaquea, Libro 1, 1098ª y Libro 2, 1113ª32.  También Anamnesis, vol. 6, Eric Voegelin, University of Missouri Press, 1990, part II, capítulo 6, “Right by Nature.”  También véase James Gerard Duffy, “María de los Angelitos” 
[4] “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo; de lo que ahora se trata es de transformarlo.” Carlos Marx.
[5] Southern Association of Colleges and Schools, the southern [Alabama, Florida, Georgia, Kentucky, Louisiana, Mississippi, North Carolina, South Carolina, Tennessee, Texas, Virginia] se dedica a acreditar instituciones educativas al niverl superior.
[6] El Sistema Nacional de Investigadores fue creado en julio de 1984.
[7] “Tarde un día, después de dos o tres copas, muchos profesores de economía empezarán a admitir sus propias opiniones sobre la teoría que forma el núcleo del currículo económico.  La teoría, admitirán, está en desacuerdo con mucho de lo que se conoce sobre el comportamiento de instituciones económicas. ‘Pero ¿qué más hay para enseñarles a nuestros estudiantes?’ Preguntan.”  Alfred Eichner, A Guide to Post-Keynesian Economics, New York, M. Sharpe, 1979, vii.  Traducción del autor del original en inglés: “Late in the day, after they have had two or three drinks, many economics professors will begin to admit to their own reservations about the theory which forms the core of the economics curriculum.  The theory, they will acknowledge, is at odds with much that is known about the behavior of economic institutions.  ´But what else is there to teach our students?’ they ask.”
[8] Veáse J. Benton, A. Gillis y P. McShane, “El preguntarse encarnado,” Introducción al Pensamiento Crítico, trad. James Gerard Duffy y Karla Nahmmacher de la Torre,  Madrid, Plaza y Valdés, 2011, pp. 154-159.
[9] Traducción del ingles: “Descent inscribes itself in the nervous system, in temperament, in the digestive apparatus; it appears in faulty respiration, in improper diets …. Genealogy, as an analysis of descent, is thus situated within the articulation of the body and history.  Its task is to expose a body totally imprinted by history and the process of history’s destruction of the body.”  Michel Foucault, “Nietzsche, Genealogy, History,” The Foucault Reader, ed. Paul Rabinow, New York, Pantheon, 1984, 76-100.  La cita está en la páginas 82-83.
[10] Véase James Gerard Duffy, “Frambuesas, cascaras de cocos y las manifestacionesen “Wall Street” (3 de noviembre de 2011),  y “El pensar críticamente sobre la economía” 
[11] “Él que no sabe llevar su contabilidad por espacio de tres mil años, se queda como un ignorante en la oscuridad. Y solo vive al día.” (Goethe) 
[12] Insight, 287.  Me referí al ciclo amplio de la decadencia en “La Cultura de los Derechos Humanosy la Cosmópolis" (11 de mayo de 2012).   Véase la nota #13.
[13] “Remembering the Future” es el título de un capítulo en Declan Kiberd, Inventing Ireland: The Literature of the Modern Nation, Cambridge, Harvard University Press, 1997.  También véase James Gerard Duffy, “La paciencia histórica y la fantasía en la educación,” Aportes de Investigación en Educación y Valores en México, M. Montes López, A Hirsch Adler y J. Santillán Gutiérrez (coords.), Morelia, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2011, pp. 187-194.
[14] Véase Philip McShane, “Llegando a Cosmópolis,” conferencia inaugural, Primer Taller Latinoamericano, la Universidad Iberoamericana, Puebla, 16 de junio de 2011.  
[15] Es lo que dice una chica llamada Armanda a un chico llamado Harry en El lobo estepario.  Citado en J. Benton, A. Gillis y P. McShane, “La Bhagavad Gita,” Introducción al Pensamiento Crítico, trad. James Gerard Duffy y Karla Nahmmacher de la Torre,  Madrid, Plaza y Valdés, 2011, pp. 44-45.
[16] “Whether it is called managing the commons, natural-infrastructure maintenance, rending the wild, niche construction, ecosystem engineering, mega-gardening, or intentional Gaia, Humanity is now stuck with a planet stewardship role.”  Steward Brand, Whole Earth Discipline: An Ecopragmatist Manifesto, New York: Viking, 2010, p. 275
[17] Véase la nota #4.  En el febrero de 1965, doce años después de haber nombrado “Cosmópolis” una X en Insight, se le ocurrió a B. Lonergan un “chispazo” con respecto a las dinámicas de una colaboración omni-disciplinaria y geo-histórica.  Se encuentra una analogía para tal colaboración en James Gerard Duffy, “Vacacionesfamiliares en Acapulco: Una fábula postmoderna” (25 de noviembre de 2011).   Se puede comparar aquella colaboración fantástica al estar de parto.  Cosma y Cosmo gimen en su interior porque han apropiado el horror (véase la nota #12) de la Babel de nuestro tiempo.  Ellos son conscientes de su participación en un parto cósmico.  Pablo escribe en la carta a los Romanos: “Vemos que la creación entera gime y sufre dolores de parto.  Y también nosotros…” (8:22-23).

viernes, 16 de diciembre de 2011

La Lógica de un Beso Navideño

Reflexiones sobre la “Reunión de Lógica, Educación y Complejidad”
Universidad Nova Spania, 9-10 diciembre 2011

El Beso

Hace unas tres semanas, en una comida “Thanksgiving,” la hija (que tiene tres años) de una amiga me dio un beso, y el momento fue algo surreal para mí. Dudo que ella pensara mucho en darme el beso. Fue una expresión espontánea, sencilla y linda. Pero yo quería parar el mundo. ¿Por qué?

Un beso, igual que una sonrisa, tiene una significación. No es simplemente cualquier conjunto de movimientos de los labios, y los movimientos no están aislados, ni para una ni para la otra. Con el beso surgen para cada quien un conjunto complejo de emociones, memorias, deseos, tal vez temores. Se dice que la boca es la parte más íntima del cuerpo que es pública. También dicen que mientras los ojos revelan el alma, la boca es una entrada al cuerpo.

La significación del beso, como la de una sonrisa o un abrazo, no es lingüística, y por eso hay algo irreducible en un beso que no puede ser explicado. Mientras podemos pedir definiciones y aclaraciones en un debate o discusión, sería raro y ridículo interrumpir un beso con la pregunta: “¿Qué quieres decir con este beso mi amor?” Desde luego un beso puede ser simulado, y por eso puede ser engañoso como opuesto a verdadero. Pero un beso no puede ser falso como opuesto a verdadero. En otras palabras, la significación de un beso es de un hecho y no de una proposición; es una significación intersubjetiva y supone una situación interpersonal, es una afirmación de la situación interpersonal sin el uso de palabras. Dos sujetos encarnados se hacen transparentes y tal transparencia antecede todo tipo de análisis subsiguiente. El beso es una auto-revelación inmediata de las dos personas que están besándose, y encarna una significación, es la significación de la intersubjetividad humana que no existe en los robots o androides.

En la tradición fenomenológica posterior a Husserl (fenomenología hermenéutica, fenomenología experimental, terapia Gestalt) se hablan de la fenomenología de una sonrisa y de la percepción. Maurice Merleau-Ponty (Fenomenología de la percepción, 1945), en su crítica de la distinción entre en-soi (“en sí”) y pour-soi (“para sí”) que hace Sartre, dice que el cuerpo humano es ambos pour-soi y en-soi. El sujeto humano que percibe es temporal-espacial a la vez, "toda conciencia es conciencia perceptiva" y por lo tanto no tiene razón hablar del sujeto humano como si fuera descarnado (el Cogito de Descartes) o como si fuera transcendental-ideal (el Ich Denke de Kant). El sujeto humano es consciente, encarnado y temporal-espacial, es un sujeto que besa y es besado.

La revolución fenomenológica hermenéutica, junto con el teorema de incompletidud de Gödel, han puesto en tela de juicio la concepción clásica de la lógica como filosofía primera.[1] La búsqueda de la filosofía primera presupone un contexto hermenéutico pre-Gödeliano, en el cual se presupone una base fija y un punto de partida. En otras palabras, contamos con la anticipación de una mediación del sentido lógico, y todavía buscando un “punto de partida,” es decir una doctrina, unas premisas y/o unos principios primeros para comenzar. Pero definiciones no son únicas. “[A]l contrario, para cada término hay una secuencia histórica de definiciones diferentes; hay una explicación erudita para cada cambio de definición; y no hay ningún apoyo para la visión optimista que intentara excluir ulteriores desarrollos en esta serie mudable.”[2]

La teoría de la incompletitud afirma que, de cualquier conjunto de postulados y definiciones matemáticos, pueden surgir otras preguntas, a las cuales no es posible responder desde la base original de postulados y definiciones. No existe un solo conjunto de definiciones, premisas y proposiciones básicas y privilegiadas para seres históricos como nosotros seres humanos. No es suficiente seguir el procedimiento de afirmar proposiciones verdaderas y negar las proposiciones falsas porque el significado de las proposiciones depende del horizonte de las personas que las expresan, y aún más la proposición verdadera “tiende a ser aprehendido erróneamente por una consciencia que no ha descubierto aún la necesidad de descubrir lo que un Agustín tardó años y la ciencia moderna siglos en descubrir,”[3] el descubrimiento es que el nombre ‘real’ pudiera tener una connotación diferente de la que tiene el nombre ‘cuerpo.’

Por otro lado, filósofos en la tradición post-Husserliana de la fenomenología hermenéutica nos han hecho conscientes de la omnipresencia de la interpretación.[4] Ellos han sostenido que nuestras palabras están en un mundo (Sachlichkeit der Sprache en alemán), y por eso hay que tener cuidado al interpretarlas, traducirlas y hablarlas. No es simplemente que todas nuestras palabras y expresiones estén en un contexto o un mundo, sino también nuestros mundos son “lenguados” (Sprachlichkeit der Welt), es decir en cuanto aprendemos nuestra lengua materna vivimos en ella. No es que tengamos una opción de interpretar o no, sino que es un hecho que interpretamos continuamente. Dichos filósofos desaprueban el horizonte de Vorhandenheit que se preocupa de los conceptos universales y necesarios que le dan conclusiones rigurosas en los silogismos científicos. En lugar de tal enfoque atomístico le ponen una hermenéutica de Faktizitaet, una hermenéutica práctica y política en el sentido de que el arte de conversar, el arte de pensar y el arte de plantear preguntas relevantes son artes prácticas y políticas. En el caso de Gadamer, su hermenéutica es una recuperación de la pregunta ética y política de Aristóteles: “¿Cómo debería vivir?”[5]

¿La Lógica de un Beso?

Existe pues un contexto para hablar de la fenomenología de un beso. Pero ¿qué sentido tendrá la frase “la lógica de un beso”? La lógica tradicional tiene que ver con unas ideales -- definir términos, escoger premisas verdaderas y argumentar rigorosamente -- mientras la lógica matemática tiene que ver con la coherencia, la completitud y el uso de símbolos convenientes.[6] Parece que la descripción fenomenológica de un beso tierno e íntimo y las exigencias de la lógica son cosas distintas, aún separadas. Parece que se han reemplazado los ideales de la lógica tradicional y la lógica matemática con una lógica hermenéutica.

No estoy convencido, creo en distinguir y diferenciar entre el alcance de la fenomenología hermenéutica por un lado, y el uso de símbolos complejos y formulas, por otro lado. Pero no creo que la fenomenología hermenéutica haya reemplazado el uso de símbolos técnicos y convenientes de investigadores con el lenguaje del Lebenswelt, ni creo que la pregunta “¿Cómo debería vivir?” esté ajeno a los físicos matemáticos y los demás que se comunican de una manera no accesible al público. Cuando Arquímedes fue corriendo desnudo después de su “¡Ya lo vi!” no era un caso del sentido común, y no habría tenido mucho sentido utilizar las fórmulas de su descubrimiento para hablar a sus familiares y amigos acerca de su gozo. Sin embargo, esto no significa que fórmulas y símbolos técnicos no tengan que ver con, por ejemplo, el fantasear una economía sana en Morelia.

Si no existen puntos de partidas primeras y privilegiadas, ni en la geometría euclidiana ni no-euclidiana, “¿dónde comienza el comienzo?”[7] Cuando no sé por dónde empezar, me gusta investigar la etimología. La palabra “lógica” proviene de logikos (griego) que quiere decir "lo que atañe al hablar o razonar” y de logos "la razón, la idea, la palabra." OK, entonces ¿qué es el hablar o el razonar? Espontáneamente creemos que sabemos, pues hablar y expresar palabras son actividades cotidianas. Pero hablar inteligentemente, sin mis apuntes y quizás por unas diez horas sobre el hablar, es bien difícil. ¿Por qué? No es que sea estúpido, sino que soy un ser humano. Hablar inteligentemente de cualquier cosa requiere años de estudio, una serie de muchos “chispazos” y una familiaridad con símbolos convenientes.[8]

¿Qué es un beso?

B(Fi ; Qj ; Bk ; Zl ; Em ; AAn ) >< >< B(Fi ; Qj ; Bk ; Zl ; Em ; AAn )[9]

Permítame, querido lector, algunos comentarios sobre el simbolismo extraño.

(1) La “B” representa un beso, mientras “F,” “Q,” “B,” y “Z” representan las cosas de la física, la química, la biología, la zoología; la “E” y “AA” representa las cosas que son "integraciones superiores" de la física, química, biología y zoología humana: “chispazos” (actos de Entender) y estar Abierto a una Aventura, la aventura que es tu vida única y preciosa.

(2) >< ><” es un símbolo para el dar y el recibir de parte de dos personas besándose.

(3) Los subíndices representan una gama de conjugados en este nivel. En el caso de la geometría espaciotemporal, los subíndices "j," "k," "l," "m" y "n" son cero; asimismo, si estás estudiando un flor, los subíndices "l," "m" y "n" son cero. El simbolismo de dos noches buenas “besándose” sería: B(Fi ; Qj ; Bk) >< >< B(Fi ; Qj ; Bk)

(4) El punto y coma es un símbolo para los estudios interdisciplinarios, por ejemplo la bioquímica de un beso: B(Qj ; Bk) >< >< B(Qj ; Bk)

El símbolo es un ejemplo de una “estructura heurística abierta,” obviamente más complejo que la “x” algebraica en la ecuación: (2x + 5)/3 = 3. El simbolismo representa “relaciones primarias,” pero no representa la variedad multicultural de “determinaciones secundarias” no-sistemáticas y no-sistematizable.[10] En otras palabras, el simbolismo no excluye colores, credos o lenguajes (¡en los dos sentidos!) de otros pueblos u otras partes del mundo.

Por supuesto el símbolismo es de nivel pos-grado. Pero no hay razón para temer la complejidad del simbolismo, pues el descubrir tales símbolos es parte de la peregrinación del ser humano en la historia. En un marco temporal de billones de años, la revolución científica sucedió hace apenas un rato, igual que la revolución hermenéutica. Nuestras reacciones de temor, asco, sospecha o resentimiento indican un fracaso en las instituciones educativas, una carencia de besos. ¿No es el rol fundamental del maestro o maestra, amar, besar y cuidar a sus alumnos? [11]

No hay razón para sospechar el reduccionismo en la frase “la bioquímica de un beso.” Tampoco hay razón para creer en la caricatura de la ciencia, que proviene de Bacon y Descartes, la cual afirma que la ciencia es poder (Scientia potentia est) y el método científico es obedecer las leyes de la naturaleza a fin de conquistarla (parendo vincere). Al contrario, se puede leer el simbolismo como una invitación a la humildad socrática, pues él nos recuerda que un beso es una cosa sumamente compleja. El movimiento de labios con labios, igual que el movimiento de una pareja bailando, es mucho más complejo que movimiento de un átomo. ¿No es un beso una cosa física-química-biológica-zoológica y, a la vez, una aventura?

Estoy fantaseando una llegada en un futuro en el cual los investigadores en las ciencias humanas (las ciencias no-básicas) manejen el simbolismo de una manera análoga a los investigadores en CERN, utilizan símbolos convenientes para colaborar.[12] ¿Sería práctica la llegada importante, el advenimiento de “Cosmópolis,”[13] cuando maestros y maestras vayan a besar sus alumnos luminosamente, autobiográficamente y sin sus apuntes? Respondo: Sería muy mucha práctica. Debe ser el rol de la educación, desde kindergarten hasta posgrado, desde las matemáticas hasta la historia de la filosofía, el criar (educare) y dirigir (educere) el bebé, el infante, el no (in-) hablante (fari). ¿Quién será este bebé que apenas puede hablar? “You and me baby!”

El Beso Navideño

En algunos días algunos van a tener la oportunidad de besar el bebé Jesús, la lógica (logos) encarnada, “la Palabra que se hizo carne.” (Juan 1:1&14) Para algunos es un momento especial, mientras para otros no tiene mucha razón. En cualquier caso, me pregunto: ¿es posible que los besos de este niño, que crecía “en sabiduría, en edad y en gracia” (Lucas 2:52) como cualquier otra persona, cambió la física y la química de su mamá? ¿Es posible que, de una manera muy rara, me besara también? ¿Puede ser la lógica del beso navideño devolver el beso al niño y, tal vez, participar en la restauración del cosmos, la creación entera gimiendo y sufriendo dolores de parto (Romanos 8:22) por unos 14 billones de años? No sé bien qué es la lógica de un beso navideño, pero en estos días voy a tomar unos momentos para “guardar todas estas cosas en mi corazón.” (Lucas 2:51)



[1] De hecho, han puesto en tela cualquier concepción de la “filosofía primera,” que sea la ética, la epistemología, la filosofía de la cultura, la estética, el pensamiento crítico, la filosofía de la liberación. Ver “Filosofía después de la filosofía” en este blogspot http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2010/09/la-filosofia-despues-de-la-filosofia.html

[2] Bernard Lonergan, “Dimensions of Meaning,” Collection, CWL 4, University of Toronto Press, 1988, 232-245. “Las dimensiones de la significación” traducido por Armando Bravo.

[3] Bernard Lonergan, Insight: Estudio sobre la comprensión humana (Salamanca, Sígueme, 1999), 25.

[4] Heidegger impactó a Gadamer por hacer temático el Als-Struktur de la consciencia de Dasein.

[5] Hans-Georg Gadamer, Verdad y método I: fundamentos de una hermenéutica filosófica, Ana Agud Aparicio A. & Agapito R. (trad.) (Salamanca: Sígueme, 1996. También véase Frederick Lawrence, “Language as Horizon?” en F. Lawrence (ed.) The Beginning and the Beyond: Papers from the Gadamer and Voegelin Conferences (Chico: Scholars Press, 1984), 13-34.

[6] Véase Bernard Lonergan, Phenomenology and Logic: The Boston College Lectures on Mathematical Logic and Existentialism, (Toronto: University of Toronto Press, 2001), capítulos 1-4.

[7] Eric Voegelin, In Search of Order. Vol. 5, Louisiana State University Press, 1987, p. 13.

[8] Hay dos características de un concepto explicativo serio. El que el lector recuerde las semanas, meses, aún los años que ha gastado – con hazañas de curiosidad, y no sólo proezas de memoria -- luchando por alcanzarlo. Y el lector es capaz, aún muchos años después, de referirse a él con coherencia, brillantez, mediante ejemplos, quizás por unas diez horas. Tal vez el lector se sienta inclinado, por lo que he dicho, a sospechar de los conceptos serios y explicativos como logros raros. Y, ciertamente, no pasan de generación a generación en píldoras compactas aprendidas.” Philip McShane, Economics for Everyone: Das Jus Kapital, Halifax, Axial, 1998, 36. Traducción libre, la cita original dice: “There are two characteristics of a serious explanatory concept. You will remember the weeks, months, even years that you spent, with feats of curiosity, not feats of memory – in struggling towards it. You will be able, even years later, to speak of it coherently, illuminatingly, through illustrations, for perhaps ten hours. Maybe you are led by this to suspect that serious explanatory concepts are rare achievements? And certainly they are not passed on from generation to generation in compact little learned nuggets.”

[9] El simbolismo es una adaptación de un simbolismo aún más complejo que representa la frase “Bésame mucho.” Véase Philip McShane, A Brief History of Tongue, Axial Press, Halifax, 1998, 122-123 y “Metaphysical Control of Meaning,” Method: Journal of Lonergan Studies 24, 2006 También véase el texto de las notas #65-67, James Gerard Duffy, “English as My Second Language,” http://www.sgeme.org/Articles/sgeme-019-english-as-my-second-language-by-james-gerard-duffy.pdf

[10] En la física, la ciencia más sencilla, mientras la diferenciación es un proceso abstracto, la integración es un regreso al concreto. Cf. Lindsay y Margenau, Foundations of Physics, New York, 1964, 29-55. Con respecto al beso navideño, el regreso al concreto –a fisiologías, sensibilidades, e idiomas particulares -- complementa las correlaciones primarias. Sobre la complementariedad de las investigaciones clásicas y estadísticas, véase B. Lonergan, Insight: Estudio sobre la comprensión humana, Salamanca, Sígueme, 1999, capítulo 4.

[11] “Cuando uno les enseña a los niños geometría, les está enseñando a los niños, niños… la repetición de la palabra niños no es un error. Segundo, la palabra geometría puede remplazarse por cualquiera que designe otra disciplina, y la palabra niños puede sustituirse por las palabras: adolescentes, adultos, profesores, y así sucesivamente.” “La Nota para Profesores y Estudiantes,” Introducción al Pensamiento Crítico (Madrid, Plaza y Valdés, 2011), 13-14.

[12] Su tarea es acelerar y aumentar la energía de un haz de partículas mediante la generación de campos eléctricos que aceleran las partículas y los campos magnéticos que las dirigen y enfocan. El “Large Hadron Collider” (LHC), el complejo de aceleradores, aproximadamente 100 metros, está entre la frontera de Suiza y Francia.

[13] Véase el tercer párrafo de James Gerard Duffy, “Cosmópolis, Filósofo y Otros Nombres,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2011/05/cosmopolis-filosofo-y-otros-nombres.html