No, no es obvio, pues si fuera obvio, el deseo de llegar a soluciones oportunas para problemas concretos penetraría hasta la fábrica de nuestras fantasías y nuestros sueños, y la expectativa serena de nosotros eticólogos y nuestros colaboradores abarcaría el deseo encarnado de correr desnudos por la Avenida Madero o la Avenida de los Insurgentes.
"Proporciona unos antecedentes sólidos para todas la especializaciones, asegurando que la gente tenga el toque humano junto con esa especialización. Es una base con la cual el hombre educado puede pasar su tiempo de ocio, su tiempo como estudiante y su vida posterior, ..." (Bernard Lonergan, *Filosofía de Educación,* 289)
miércoles, 8 de abril de 2015
Ética para Dummies A. ¿Tiene que ver la ética con lo concreto?
No, no es obvio, pues si fuera obvio, el deseo de llegar a soluciones oportunas para problemas concretos penetraría hasta la fábrica de nuestras fantasías y nuestros sueños, y la expectativa serena de nosotros eticólogos y nuestros colaboradores abarcaría el deseo encarnado de correr desnudos por la Avenida Madero o la Avenida de los Insurgentes.
lunes, 6 de abril de 2015
Ética para Dummies C. ¿Es la ética una cuestión de ampliar el sentido común?
jueves, 3 de noviembre de 2011
Frambuesas, cáscaras de cocos y las manifestaciones en Wall Street
Imagina a Robinson Crusoe, sin un centavo y solo en una isla (piensa en Tom Hanks en la película “El Naufrago”). Él puede recoger frambuesas con la mano o – si tiene una gran idea y limpia la cáscara de un coco – puede hacer una pausa para hacer un recipiente. Ahora puedes trasladar la reflexión a una comunidad en una isla... entonces puedes pensar en uno de los recolectores de frambuesas teniendo la brillante idea de hacer un aparato recolector. Allí debería existir un acuerdo sobre la división de la labor, y habrá promesas…Esto nos lleva a la idea de las dos actividades que establece la distinción económica básica que les faltan a los libros de texto económicos y a las actividades económicas pasadas y actuales. La idea primitiva expone el error elemental que apuntala la locura del presente financiero para el cual los disturbios Wall Street están dirigidos. Parece increíble, ¿no? Date cuenta que Robinson debe tener suficientes frambuesas recogidas para darle el tiempo de hacer su nuevo aparato recolector.
Las variables económicas básicas se pueden enseñar, pero está más allá de la generación actual de profesores, asesores financieros, consejeros presidenciales, et al quienes está mal educada. La educación en la nueva economía está en la cuesta hacia la física newtoniana y hacia las ecuaciones de Maxwell, lo que descubrió Lonergan a principios de las cuarenta.[*] Lamentablemente ni los economistas del presente ni los del pasado lo han creído realmente.
¿Por cuánto tiempo continuarán la estupidez y la codicia con la que se relaciona? Por lo menos una generación o dos si crees en lo que Max Planck (1858-1947) dijo sobre las innovaciones científicas. La tarea es que surja una comunidad que pueda generar una nueva cultura (un nuevo etos), una nueva visión del crédito, una medida precisa y moral de las ganancias trimestrales, una des-mercantilización del dinero (que no es una mercancía, sino una promesa), etc. Debemos de mantener la enseñanza y el pensamiento en lo concreto, comenzando en la secundaria: esa es la cultura de la heurística científica que existe en la física a partir de la prepa, pero no existe (no aún) en la economía a ningún nivel.
to get us through the night
It's going to take a lot of love
For things to turn out right.
("Lotta Love," Neil Young)
[*] Véase los primeros tres capítulos en Bernard Lonergan, For A New Political Economy. University of Toronto, CW21, 1998, pp. 6-7. Algunos economistas, después de unas bebidas, tienen la honestidad para reconocer el problema: “Late in the day, after they have had two or three drinks, many economics professors will begin to admit to their own reservations about the theory which forms the core of the economics curriculum. The theory, they will acknowledge, is at odds with much that is known about the behavior of economic institutions. ´But what else is there to teach our students?’ they ask.” Alfred Eichner, A Guide to Post-Keynesian Economics, New York, M. Sharpe, 1979, vii, quoted in Economics for Everyone, Vancouver, Axial Publishing, 1998, p. 11.
El pensar críticamente sobre la economía en Morelia
PreÜniversitaria, Morelia, Michoacán

En la economía local de Morelia hay un circuito básico de trabajo cuya función es producir bienes básicos, por ejemplo tamales y atole, que encajan en el nivel de vida común. Yo no sé cómo preparar tamales y atole, pero seguramente hay instrumentos, estufas, utensilios, etc. que son usados en su producción. Yo no me como esos instrumentos, estufas o utensilios, y ellos no entran directamente en el estándar de la vida común. ¡OBVIO! Su producción, mantenimiento y sustitución son parte de un circuito de trabajo distinto; llamémoslo circuito “surplus” (“no-básico,” “agregado,” lo que sea[3]), el cual tiene por función producir los bienes y servicios que a su vez producen el circuito básico de trabajo. Hacer una canasta para recolectar manzanas y hacer un arado para convertir la tierra en un campo de maíz son también actividades surplus; nosotros comemos las manzanas y el maíz, pero no nos comemos las canastas o los arados.
Si pensamos en la producción de tamales y atole en un circuito básico en términos de velocidad--tantos tamales y tantos litros de atole en varias horas (o días)--entonces el impacto del incremento de velocidad en la producción de los utensilios, instrumentos, estufas, etc. en el circuito surplus será la aceleración de la velocidad en la producción del circuito básico. Pero, no sin un retraso, y no sin una sabiduría de productores y consumidores en ambos circuitos. En otras palabras, nada es automático. Lo que es necesario para salir de la crisis financiera mundial y la crisis en la enseñanza de la economía es una apreciación -- desde la escuela secundaria hasta los estudios de postgrado y más allá -- de la relación funcional entre los dos circuitos: cómo el circuito básico contribuye directamente al nivel de vida emergente; y cómo el circuito surplus contribuye indirectamente al mismo nivel de vida emergente.[4]
En la economía ortodoxa, no identifican las variables básicos y por eso no se distinguen las dinámicas de las tres fases:[5] (i) una expansión agregada de la fase capitalista; (ii) una expansión básica de la fase materialista; (iii) la fase estática (o cultural), que resulta de un ahorro en tiempo y la liberación de algunos ciudadanos para hacer actividades “culturales.”[6] El resultado de la alquimia es el gran casino contemporáneo, con sus centros en Nueva York, Londres, Tokio, Shanghái, Toronto, Hong Kong, Geneva, Singapur, Zúrich y Sídney.
¿Es buen momento para preguntarnos con Joan Robinson: “¿Es hora de volvernos al principio y comenzar de nuevo?”[7]? Creo que sí. Quizá en unos cien años se reconocerán los esfuerzos de Joseph Schumpeter como más importantes de aquellos de Keynes. Según Schumpeter, no debería ser su rol “forzar su dinero sobre la gente” ni “felicitarse por llenarse con préstamos.”[8] Su rol es dar crédito, es decir su rol es creer. El propósito de un comité bancario, dice Schumpeter, debería ser “evaluar las posibilidades de éxito para cada propósito y el tipo de hombre que el prestamista es, mirándolo mientras actúa...”[9] Para Schumpeter es esencial que el banquero “sepa, y esté en condiciones de juzgar para qué se utiliza su crédito, y que él sea un agente independiente.”[10] Dado que “la función del banquero es esencialmente una función crítica, de control y de advertencia,” así como los economistas, los banqueros “sólo merecen el pan que se comen si se hacen completamente impopulares con los gobiernos, los políticos y el público.”[11]
¿Por dónde empezó la locura del casino mundial contemporáneo? Por un lado, en la historia del pensamiento económico, comenzó en el capítulo 4 de Wealth of Nations cuando Smith de repente se fascinó con el dinero.[12] En un futuro, tal vez en unos 100-150 años, un egresado de la PreÜ podrá identificar el error principal de Ben Bernanke, el “Chairman of the Federal Reserve” en los EEUU.[13] Egresados de carreras como economía y finanzas serán capaces de relacionar el error con la historia del pensamiento económico, además serán capaces de identificar algunos errores básicos en la enseñanza de la economía en el siglo XX.[14] También serán capaces de criticar la locura de Robert McNamara en 1968 cuando cambió la política del prestar dinero: en lugar de prestar millones de dólares, empezó a prestar mil millones de dólares..[15]
Por otro lado, existe un corriente espantoso en la filosofía política moderna. El filósofo Frederick Lawrence describe el declive:
En mis fantasías veo una sabia, María de los Ángeles, que vivirá en Jesús del Monte en unos cien años, y que es capaz de dar consejo adecuado a los que viven en el pueblo sobre el manejo de los dos flujos económicos y los dos flujos de dinero “concomitantes.”[20] Además de haber llegado a una buena idea del dinero -- que, normativamente, no es una mercancía, sino un sistema de contabilidad pública de flujos que van en contra de uno u otro de los dos flujos de bienes y servicios -- la cual incluye la historia del pensamiento económico, habrá llegado a una idea de cómo los fundadores de nuestra democracia liberal moderna (Macchiavello, Hobbes, Locke, Rousseau) no solo separaron la política de la ética, sino también hicieron los estándares de la seguridad y la comodidad del homo economicus el bien soberano. Ella habrá estudiado el amanecer del neoliberalismo y la tecnocracia en los mandatos de Carlos Salinas (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000),[21] y será capaz de ubicar ese amanecer en el ciclo amplio de decadencia.[22] Ella luchará en contra de la inversión en la relación entre la tecnología, la economía y la política y en contra de “la bebida fuerte de expansión,” y en favor de las actividades culturales que son los frutos de una economía sana. Además, ella conocerá la cultura regional de Jesús del Monte, pues si no la conoce, no podrá comunicarse con las ciudadanas. En pocas palabras, ella será una mujer culta.
Por el momento ella es una fantasea porque: (1) todavía no existen textos de economía que distingan adecuadamente los flujos básicos y los flujos no básicos, y por eso la fase cultural es una anomalía; (2) los textos que utilizan vienen de otro lado y no toman en cuenta flujos locales; (3) todavía no existen equipos de maestros con una formación adecuada para promover el pensamiento crítico y creativo o el crecimiento lento, seguro, interdisciplinario, e integral, y así “dar a luz a” sabias como María de los Angelitos.[23]
miércoles, 4 de mayo de 2011
Cosmópolis, Filósofo y Otros Nombres
La semana pasada viajé a Los Ángeles para participar en un simposio(1) en la misma universidad donde hice la licenciatura en filosofía hace muchísimos años y para compartir unas reflexiones sobre la Cosmópolis. El título de mi ponencia es “El inglés como mi segundo lenguaje” y en ella cambio el nombre de “Cosmópolis” por “X-Show.” ¿Por qué?
Primero, en su obra Insight, Lonergan dice que Cosmópolis “es en primera instancia una X, (…) [y] como cualquier otra X, posee ciertas propiedades y aspectos ya conocidos.” ¿Cuáles propiedades y aspectos? Él dice que Cosmópolis “no es una fuerza policíaca, (…) está por encima de toda política. (…) se interesa por hacer operativas las ideas oportunas y fructuosas que de otra suerte serían ineficaces (…) no es un grupo activista. Es eminentemente práctica al ignorar lo que se considera realmente práctico (…) es un distanciamiento de la practicidad para salvar a la practicidad (…) es una aprehensión penetrante de los orígenes históricos, un descubrimiento de las responsabilidades históricas (…) convoca a las vastas potencialidades y energías contenidas de nuestro tiempo a contribuir a su solución, mediante el desarrollo de un arte y una literatura, un teatro y una radiofonía, un periodismo y una historia, una escuela y una universidad, (…) Por último, (…) la característica principal (…) No es algo fácil.”(2)
Segundo, a mí me gusta más cómo suena “X-Show” que “Cosmópolis.” En mi plática en Los Ángeles propuse que la evolución de lenguas nos ayude a “get the X-Show on the road,” es decir poner el espectáculo “X-Show” de gira, en todos lados, no solamente en instituciones educativas que, hoy en día sufren de mucha burocratización. La creatividad tiene oportunidades cada vez menores de lograr una realización significativa y los actores, incluidos los profesores, se consideran como homo economicus, capacitados para trabajar de una manera “eficiente,” pero sin tiempo ni para la iniciativa, ni para la creatividad.
A veces es importante y significativo el cambiar un nombre. La tradición en los EEUU, cuando se casan, es que la mujer pierde su apellido y adopta el apellido de su marido. Tres de mis hermanas están casadas, pero cada una hizo algo diferente cuando se casó. Una hizo lo tradicional y adoptó el apellido de su esposo; otra, no hizo ningún cambio sino se quedó con su apellido “Duffy”; y la otra hizo algo parecido a la tradición mexicana. Ella adoptó el apellido de su marido, y lo agregó a su apellido con un guión.
A partir del miércoles pasado, estoy pensando en cambiar mi título “filósofo” por otro más adecuado. A mí no me gusta “filósofo,” no me suena, no me late, y la verdad estoy un poco harto. Es buena hora para buscar otro título, uno más adecuado, más interesante y más provocativo. Por supuesto voy seguir con mi título “doctor en filosofía” en el expediente de mi trabajo, pues el súper-poderoso SACS(3) nos pide tales credenciales.
¿Qué pasó el miércoles pasado? Cambié una sola palabra en una diapositiva en la materia “Filosofía Social.” Estábamos considerando la pregunta “¿qué es ‘ver’ el ‘mundo real’”? Mi postura es que los pequeños, los biólogos y otros científicos, los economistas, los actores, los músicos y los pintores ven mundos diferentes. Picasso dice: “Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.” Lonergan dice: “Si un biólogo lleva a su pequeño hijo a un parque zoológico y ambos se detienen a observar la jirafa, el chico preguntará si ésta muerde o da coces, pero el padre observará de otro modo: la manera como se combinan y articulan los sistemas óseo, locomotor, digestivo, vascular, y nervioso.”(4) Yo he dicho y escrito que me parece increíblemente “chido” que un egresado de una prepa en el año 2111 va a entender lo que Ben Bernanke no entiende: el significado básico de la palabra “dinero.”(5)
En una diapositiva había planteado la pregunta “¿Cómo ven el mundo los filósofos?” Luego cambié la pregunta en esa diapositiva a “¿Cómo ven el mundo los humanistas?” No estoy cien por ciento convencido que “humanista” es el nombre más adecuado, pero estoy seguro que nosotros con el título “filósofo” hemos perdido el significado original de la palabra, y en lugar de luchar para recuperarlo, prefiero adoptar otro título… o vivir sin ningún título.
La etimología de la palabra “filosofía” es el amor filia (amistad) de la sabiduría. Un filósofo está, o debería estar, amando a Sofía, echándole ganas para conquistarla, es decir a llegar a la sabiduría, “la ciencia de las ciencias” y la virtud de juicio correcto que tenga un hombre o una mujer con una visión global e integral. Él o ella es un visionari@ y podría juzgar como un chingón o una chingona, es decir muy bien.(6)
¿En cuál sentido estamos fallando nosotros filósofos? En pocas palabras, no estamos cuidando al pueblo, lo cual era la vocación del filósofo en la antigüedad.(7) En el rescate de los mineros en San José, Chile en octubre de 2010, hubo una colaboración entre familiares de los mineros, ingenieros, médicos, psicólogos, reporteros, todos trabajando por un fin: salvar las treinta y tres vidas humanas. Para muchos de los mil millones de personas que presenciaron el rescate por la televisión, fueron momentos emocionantes y llenos de esperanza. A pesar de las otras noticias que vemos diariamente – balaceras en distintos sitios, falta de trabajo en casi todos lados, el fenómeno de los NINIs (adolescentes y jóvenes mexicanos entre los 12 y 29 años de edad que no estudian ni trabajan), el aumento en el número de suicidios entre jóvenes homosexuales a causa de “bullying” (la presión y maltrato físico, psicológico y social) en las escuelas, las inundaciones y sequías causadas por cambios climáticos – por unos minutos hubo razón para creer en el espíritu humano, en nuestras capacidades y nuestras instituciones y en el deseo de rescatar vidas humanas y decir “sí” a la vida.
Hoy en día existe un esfuerzo para recuperar la antigua idea de phronesis: “la sensatez, la prudencia, el juicio, el buen juicio; la memoria de la sana proporción.”(8) En el caso de Gadamer su hermenéutica es una recuperación de la pregunta ética y política de Aristóteles: “¿Cómo debería vivir?” De una manera, la ética de Aristóteles sigue vigente, pues no es tan difícil reconocer que vivir virtuosamente consiste en encontrar el feliz medio entre dos extremos “como determinaría el hombre prudente [phronesis] por la razón.”(9)
Sin embargo, la filosofía hoy en día no es una manera de vivir(10) y no se refleja en un compromiso intenso y compasivo con el cuidado del pueblo. Mientras sea posible que una educación humanista pueda influir la vida del pueblo, y “a través de adaptaciones sucesivas, las innovaciones puedan penetrar en formas cada vez más ágiles en todas las capas de la sociedad,” debemos preguntarnos si la realidad es lo contrario, si nosotros que hemos recibido una educación en la filosofía no hemos “convertido en una clase cerrada sobre sí misma” y “la casa de la cultura se ha convertido en una choza.”(11) Debemos preguntarnos si las materias, los congresos, las revistas, los talleres, las licenciaturas, los posgrados y las tesis filosóficas hoy en día están “encerradas en una torre de marfil” que “brilla como una joya de facetas infinitas sin ningún propósito práctico.”(12)
Además de “humanista,” ¿cuál será otro buen título? ¿Qué título debemos poner a aquella mujer con la vocación de cuidar al pueblo, y capaz de hablar de la significación de “el dinero,” “la libertad,” la historia del “chingón,” y “la bioquímica del amor”(13) después de haber contemplado mucho y por muchos años? ¿Una anciana? ¿Una sabia? ¿Una spoudaios?(14) “Me he convertido de nuevo en algo que no tiene nombre: ni filósofo, ni sociólogo, ni científico, ni escritor. No quepo en rúbrica alguna, en ningún compartimiento.”(15)
De mayor quisiera ser un anciano de la Ciudad de Morelia. Sé que no va a ser fácil y que va a requerir mucho esfuerzo, pues me exige que llegue a ser un "mad scientist" como Marie Curie,(16) ejercer la auto-apropiación y rescatar la primacía de la poesía, la danza y la música en el drama de mi vida, ya sea en mi vida académica o mi vida extra-académica.(17)
Notas
(1)“WCMI 2011” The 26th Annual Fallon Memorial Lonergan Symposium, 28-30 abril de 2011, Loyola Marymount Univeristy, Los Angeles, California.
(2) Insight: Estudio sobre la comprensión humana, Salamanca: Sígueme, 1999, 297-301.
(3) Southern Association of Colleges and Schools, the southern [Alabama, Florida, Georgia, Kentucky, Louisiana, Mississippi, North Carolina, South Carolina, Tennessee, Texas, Virginia] regional body for the accreditation of higher education institutions.
(4) Método en teología, Sígueme: Salamanca, 194, 85.
(5) Bernanke es el “Chairman of the Federal Reserve” en los EEUU y la revista Time le nombró “la persona del año 2009.” Ver el final de la carta #8 “El Chingón” y las cartas #7a, #7b y #7c sobre el dinero. También ver “El tiempo, el polimorfismo de la conciencia humana y los artes liberales” en el blogspot “El Toque Humano,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2010/10/el-tiempo-el-polimorfismo-de-la.html
(6) "Sapientis est ordinare et iudicare” es una frase en latín que significa "Es propio del sabio ordenar y juzgar."
(7) Ver Eric Voegelin, “Reason: The Classic Experience,” The Southern Review, (10), 1974, 237-264.
(8) Mario Teodoro Ramírez, Humanismo en el siglo XXI. De la hybris moderna a la frónesis posmoderna, Devenires, REVISTA DE FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA DE LA CULTURA, AÑO XI, NO. 21, ENERO 2010, 27. http://ramos.filos.umich.mx/devenires/
(9) Ética Nicomaquea, 1094b23-24, 1097ª13-14, 1106b36-1107ª1.
(10) Ver Pierre Hadot, Philosophy as a Way of Life: Spiritual Exercise from Socrates to Foucalt. Cambridge, Blackwell, 1995.
(11) Método en teología, 101.
(12) Insight, 288.
(13) Un contexto es el Epílogo de Insight. Fíjense que el autor está describiendo algo que todavía no existe, es decir está en “el país de la fantasía.”
(14) Véanse Ética Nicomaquea, Libro 1, 1098ª y Libro 2, 1113ª32. También Anamnesis, vol. 6, Eric Voegelin, University of Missouri Press, 1990, parte II, capítulo 6, “Right by Nature.”
(15) Edgar Morin, Mis Demonios, (Barcelona: Ed. Kairós, 1995), 199-200.
(16) Ver Phil McShane, “The Global Economy and My Little Corner,” Divyadaan: Journal of Philosophy and Education, Volume 21, no. 2 (2010), 245-256.
(17) Ver el final de “¿Por qué no estudiar humanidades y ciencias sociales?” en el blog “El Toque Humano,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.com/2010/09/por-que-no-estudiar-humanidades-y.html

