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miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Moda y la Misión* (parte 2)

"Buenos días damas y caballeros, su misión, si eligieran aceptarla, es procurar el crecimiento de Sophia.  Deben elegir a los miembros de su equipo…este mensaje se autodestruirá en cinco segundos."[1]

I. La Misión
Nuestra misión es promover un etos de invitar a Sophia, a todas las niñas y a todos los niños a auto-conocer, auto-degustar y auto-amar mientras aprenden la raíz cuadrada de dos y otras maravillas.[2]  Nuestra misión es el criar, amar y liberar a Sophia y sus compañeros.  Qué ellos y ellas nos superen: “El verdadero discípulo es el que supera al maestro” (Aristóteles).  ¡También la verdadera discípula!

¿Quién será Sophia en unos cinco, diez o veinte años?  No lo sabemos de antemano; igual que ella, lo vamos a descubrir yendo, en el camino.  Quizá en unos treinta años ella sea otra Aesara,[3] Hipatia,[4] Marie Curie,[5] Joan Robinson,[6] Jane Jacobs[7] o Pina Bausch.[8]   Tal vez en unos cincuenta años ella sea la “Andrea Wiles” del doctorado en Política, Gobernabilidad y Políticas Públicas (PGPP).[9]   Es decir, su manera de concebir e implementar las políticas públicas en Michoacán incluirá la capacidad de manejar heurísticas más complejas que los símbolos magníficos de Andrew Wiles.[10]  Tal vez en 2082 ella será la primera María de los Angelitos.[11]  Espero que sí. 

Además nuestra misión es superar el mito de los ojos,[12] vivir en la noche oscura y dichosa, llevarnos a momentos gozosos y liberadores de un “¡Wow!” y rescatarnos a nosotros mismos de un ritmo de vivir deshumanizante y generalmente peor en el “primer mundo” que en los otros países.[13]   

Todo eso suena abrumador y agobiante, y efectivamente así es.  ¿Cómo podemos comenzar a entender el horror implícito en la expresión “la situación social se deteriora de manera acumulativa” en el ciclo amplio de la decadencia?[14]  Somos varios los actores involucrados – mamá y papá, abuelos y abuelas, tíos y tías, niñeras, maestros y maestras en kindergarten, primaria y secundaria, administrativos, maestros de los “extracurriculares” (el baile, el teatro, la pintura), tal vez psicólogos, pastor o pastora, et al.  Cada quien puede hacer solamente su parte pequeña para darle un beso a la princesa Sophia.  La responsabilidad de buscar el tesoro escondido[15] dentro de y emergente en esta princesa, identificar sus potencialidades, capacidades y recursos y, al mismo tiempo, crear las oportunidades para que ella se desarrolle es de todos los actores.

Evidentemente vamos a fracasar a pesar de nuestras mejores intenciones y la buena voluntad.  No es necesario creer en un “pecado original” para notar que todos tenemos cargas, sesgos, prejuicios y otros “pedos.”  Ni modo: que hagamos nuestro mejor esfuerzo para criar la princesa Sophia; y que tengamos la humildad para arrepentirnos frecuentemente, estimar al bufón aunque muchas instituciones en nuestra sociedad no lo hacen, y esperar hasta que al final ella se vaya volando.[16]

Un sesgo o aberración general es usar, a la brava, palabras como “la realidad,” “la ciencia,” “los valores” y “la complejidad.”  Para mí estas palabras son nombres que puedo pronunciar como un chango-hablante,[17] pero volverme en un maestro zen de estas palabras representa un plan de vida.  La cuestión es si podemos, de algún modo u otro, aceptar que hay problemas “filosóficos” cuyas soluciones nos lleve diez o veinte años encontrar.  ¿De dónde viene nuestra prisa, sin mencionar nuestra soberbia?  En la física, la ciencia más sencilla, “si entras por equivocación a una clase de tercero en la facultad, te superará en seguida el nivel de enseñanza.  Sin embargo, esto no sucede en el ámbito general de la filosofía,” [18] ni en las ciencias no básicas en las cuales hablamos de la realidad y los valores como si fueran más sencillos que los números, el espacio y el tiempo.

El historiador Herbert Butterfield dice que la revolución científica “supera todo desde la ascensión del cristianismo y reduce el Renacimiento y la Reforma al rango de simples episodios menores, meros desplazamientos dentro del sistema del cristianismo medieval.” [19]  Tal vez no estás de acuerdo con Butterfield, sospeches una “lógica cientificista” y creas que la solución a las barbaridades creadas por la ciencia moderna sería vivir en el Lebenswelt  (el mundo popular y sin diferenciación).  Está bien, tienes muchos amigos. 

Lo que no está bien es la carencia en la formación educativa de lo que me permitiría estar o no estar de acuerdo.  Es decir, si mi horizonte no incluye una experiencia y apropiación de la praxis fenomenológicamente verificable de resolver problemas aparentemente triviales, realmente no me será posible saber si la derivada puede servir para resolver problemas concretos. 

Se puede admirar el Modelo Estándar que hace posible la colaboración en CERN[20] y el uso de símbolos sin ser capaces de entenderlos.  Si en lugar de admiración sentimos resentimiento hacia la colaboración, puede ser que las instituciones educativas – desde kindergarten hasta la universidad – no estén cumpliendo su función.  Puede ser que ellas estén engañándonos con una oferta del aprendizaje rápido: mapas conceptuales hechos en una hora en equipo, textos que empiezan con “conceptos básicos,” clases en las cuales el maestro muestra una o dos definiciones clave  en una diapositiva, las muchas técnicas didácticas (entre ellas la más común es la memorización) y el esfuerzo insano de acumular evidencias de que los alumnos “tienen” cinco o diez competencias.

No estoy diciendo que la ciencia y la tecnología sean o deberían ser una religión, ni estoy negando la posibilidad de crear monstruos capaces de hacer la vida humana miserable (Frankenstein).  Más bien estoy diciendo que no hay manera de volver a vivir en el siglo XIII.  Sin teoría no hay tecnología, ni en la luna ni en la casa.  Sin la electrónica no hay celulares, laptops, o i-pads.  Cuándo te sientes pésimo, ¿vas con el mecánico o con el médico?  Un familiar o amigo puede sentarse para escucharme y acompañarme si estoy enfermo; el médico tiene otro rol… ¡a menos que sea Patch Adams!


II. Cabezas Vacías Anónimas y Comunidades Bases de “¿Huh?...¡Wow!”

Hola, mi nombre es James, y soy adicto al citar a las autoridades – Lonergan, Morin, Piaget, Kant, Aquino, Kuhn, Goethe, Nietzsche, Heidegger, Bertalanffy, Butterfield et al pero mi cabeza está vacía y la verdad es que no sé nada, ni sé quién soy.  Solamente sé que el corazón arde.

No podemos dar lo que no tenemos. [21]  No podemos invitar a la princesa Sophia y sus compañeras y compañeros a crecer, bailar, imaginar y amar a ellos mismos mientras están aprendiendo la raíz cuadrada de dos y otras maravillas si nosotros mismos no hemos crecido, bailado, imaginado y amado a nosotros mismos.  En gran medida dicha auto-apropiación mutua va en contra de la educación rápida y pragmática de nuestras instituciones educativas.

En las reuniones de Cabezas Vacías Anónimas (CVA),[22] igual que en Alcohólicos Anónimos (AA), existen la honestidad y el reconocimiento de que el problema es más grande que yo, que solito nadie va a poder superar su adicción, pero se podrá con el apoyo de la comunidad.  También se reconoce que es mejor atacar los problemas grandes empezando con los problemas más pequeños.  El mejoramiento normalmente no es un gran salto a la perfección o a la santidad, sino un cambio humilde y oportuno. 

Lo importante es crear una comunidad base donde “¿huh?” y “¿qué?” y “¡wow!” ocurran y recurran.  El problema, nuestro problema -- "Alguien está quitando / una pregunta de un signo interrogatorio  // pregunta que pintó el cuerpo entero, / pregunta con una cara oculta, pegunta que lloró"[23] -- no lo hemos creado.  Por lo tanto, la transformación de la Babel de nuestro tiempo nos exige una paciencia histórica[24] y una disciplina heroica de abrazar un lento y perseverante proceso de acumular pequeños “¡wows!” y, poco a poco, volvernos en buenos no-discípulos.  Con el apoyo de la comunidad base, la pregunta devuelve a pintar el cuerpo y, a la vez, se gana la confianza para subir la escena y compartir un monólogo.  

Allí estoy, en la escena sin guardarropa y sin accesorios, sin ninguna rúbrica, sin texto, sin un caso o un dilema ético.  Soy el texto y la rúbrica, y estoy contando, tal vez cantando, tal vez llorando, el “dilema ético” que es mi vida: ¿Qué he hecho, que estoy haciendo y que voy a hacer con mi vida preciosa, única y salvaje?   Si me atrevo a hablar de “la realidad” o “los valores,” será autobiográficamente, y con muchos detalles de los días, meses y años gastados y disfrutados en acumular una serie de pequeños actos de intelección.

Qué espantoso, ¿no?  Lo siento, tales monólogos desnudos serán las fundaciones de las ciencias básicas y no tan básicas en un futuro.  ¿Qué tan futuro?  ¡Ay de mi, depende de como te va leyendo el libro de ti mismo en la oscuridad de la historia!  Es decir, depende de tu monólogo.

Si piensas que mi postura es demasiado fumada, y quieres algunas 'autoridades' para justificarla, puedes leer “Reason: The Classic Experience” por Eric Voegelin, en particular su discusión de nuestra psicopatología como hijos e hijas de Hobbes, Hegel, Marx, Heidegger, Sartre y Levi-Strauss.[25]  Igual, podrías leer la descripción espantosa de las implicaciones del ciclo amplio de decadencia en capítulo 7 de Insight.  

No obstante, recuérdenos que estoy hablando de una fundación autobiográfica.  En la juntas de CVA, así como en las juntas de AA, no se tolera el discurso indirecto (in oratione obliqua) de lo que dice Voegelin o Lonergan sobre nuestra psicopatología, sino se exige un discurso directo (in oratione recta) y un testimonio personal.  “De la forma que he querido / y a pesar de lo que digan / cuesta arriba / te voy a contar mi vida.” [26]  Hay que mirar lo interior y contar mi vida.

Después de Ludwig Wittgenstein (1889-1951), es casi un hecho que los filósofos y otros académicos interpreten “introspección” como Descartes: ver adentro.[27]  Pero el asunto de ayudar a la princesa Sophia a auto-apropiar va más allá del mito de los ojos en la filosofía de Wittgenstein, más allá  de las fantasmas de Descartes, Hume, Kant y Marx en los cinco paradigmas y sus epistemologías “modernas” que examiné en “La Moda y la Misión” parte 1, y más allá de las críticas de parte de los “post-modernistas,” “post-humanistas,” “post-burguesitos,” “post-feministas,” “post-liberales,” “post-historicistas,” “post-cristianismos” et al.[28] 

“Abrocha tu cinturón Dorothy, porque Kansas se desvanece.”[29]

Una cosa es estar triste; y otra cosa, notar que estás triste, nombrar el estado, quizá buscar alguien que te pueda ayudar a identificar la causa y buscar una solución.  Una cosa es estar enamorado; y otra cosa, notarlo, nombrarlo y expresarlo, tal vez sorprenderla con chocolates y una botella de un buen vino tinto.  En los dos casos la razón por la cual podemos notar, nombrar y expresar es el hecho de que estar triste o enamorado son condiciones conscientes, y por lo tanto podemos hacer una introspección, o auto-apropiación.  

El reto es vivir integralmente[30] – compra los chocolates para ella, habla con una amiga o un terapeuta a cerca de los monstros,[31] toma un buen sabático para recordar y apropiar lo que pasó a tu misma Helen Keller[32]--, sospechar socráticamente que no sabemos de qué estamos hablando y cerrar paulatinamente la brecha entre el hablar espontáneamente de “la realidad,” “los valores” y “la complejidad” y hablar como un maestro o una maestra zen.  La brecha existe no porque seamos estúpidos, sino porque somos seres humanos. 

Recordemos que todavía estamos pensando cariñosamente en Sophia, en como criar y amarla; y notemos que el contexto de la auto-apropiación, en la casa, la escuela, o el monasterio, es la amistad.  El problema del puente – si debemos empezar con objetos ya-allí-afuera, con sujetos ya-aquí-adentro, o con ambos a la vez -- tiende a desvanecerse cuando nuestra meditación y acción recaen en la amistad, “la situación interpersonal, el intercambio psíquico de la presencia mutua, en los inicios de lo que puede resultar una unión de toda la vida.”[33]   

"Buenos días, damas y caballeros. Nuestra misión, si eligiéramos aceptarla, es procurar el crecimiento de Sophia..."


* “Conversaciones sobre la educación,”Universidad Nova Spania, 24 noviembre 2012.
[1] Cada episodio el la serie televisión estadounidense “Mission Impossible,” emitida por la cadena CBS entre los años 1966 y 1973, empezó con una invitación a una misión.  Traducido del inglés: “Good morning, ladies and gentlemen. Your mission, should you choose to accept it, involves the raising of Sophia. You may select team members... This message will self-destruct in five seconds.”
[2] Véase “Nota Para Profesores y Estudiantes” en P. McShane, A. Gillis Drage y J. Benton, Introducción al Pensamiento Crítico, trad. James Gerard Duffy y Karla Nahmmacher de la Torre,  Madrid, Plaza y Valdés, 2011, 13-16.  En adelante Introducción al Pensamiento Crítico.  La auto-degustación simbólicamente debe ser el fin de las artes literarias y escénicas.  Ibid., pp. 132-143.  Note que una buena maestra de matemáticas o lógica posee arte, ingenio y desenvoltura.  Ibid., “Matemáticas,” pp. 194-199.
[3] Aesara vivió entre el 300 y 100 a.C.  Escribió la obra Libro sobre la naturaleza humana, de la cual sólo sobreviven algunas partes.
[4] Hipatia de Alejandría (370-415 d.C.) fue una filosofa y maestra neoplatónica que se destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía. Ella es la protagonista en la película “Ágora” (2009) dirigida por Alejando Amenábar.
[5] Marie Curie (1867-1934) fue una química física, y pionera en el campo de la radiactividad. Fue la única persona en haber recibido dos premios Nobel en distintas especialidades, Física y Química.
[6] Joan Robinson (1903-1983) fue una economista inglesa.  Ella formó parte de la denominada escuela postkeynesiana, que constituye un paradigma de la economía heterodoxa. 
[7] Jane Jacobs (1916-2006) fue una teórica del urbanismo y activista político-social canadiense.  Su obra más influyente fue The Death and Life of Great American Cities (1961), en la cual critica duramente las prácticas de renovación urbana de los años cincuenta en los EEUU.
[8] Pina Bausch (1940-2009) fue una bailarina, coreógrafa y profesora de danza alemana, y una de las grandes figuras del ballet contemporánea.
[9] Doctorado en la Universidad Nova Spania, Morelia, Michoacán, http://uninova.edu.mx/web1/index.php
[10] Andrew Wiles (1953- ) es un matemático británico.  En 1993 alcanzó fama mundial por exponer la demostración del último teorema de Fermat. 
[11] Véase “María de los Angelitos” 
[13] Véase “Alcance Global,” capítulo 7 en Introducción al Pensamiento Crítico, pp. 48-53.
[14] Bernard Lonergan, Insight, 287.  Me referí al ciclo amplio de la decadencia en “La Cultura de los Derechos Humanos y la Cosmópolis," 11 de mayo de 2012,  
[15] Véase Luis G. Ortiz, “Educación Inicial: a la búsqueda del tesoro escondido”, Revista de Iberoamericana de Educación, 22, 2000, 75-92.
[16] Último párrafo de James G. Duffy, “All You Need is Love?” 
[17] Véase la discusión de la definición nominal, explicativa e implícita en Insight, pp. 45-48.
[18] Introducción al Pensamiento Crítico, p. 30.
[19] Herbert Butterfield, The Origins of Modern Science, 1300-1800, 2nd ed., New York: The Macmillan Company, 1966, 7. Traducción libre. 
[20] La colaboración entre los investigadores involucrados en el “Large Hadron Collider” (LHC), el complejo de aceleradores, aproximadamente 100 metros que está entre la frontera de Suiza y Francia.  Muchos de ellos viven miles de kilómetros de Francia y Suiza.  Los aceleradores fueron inventados para proporcionar partículas energéticas para investigar la estructura del núcleo atómico.  Su tarea es acelerar y aumentar la energía de un haz de partículas mediante la generación de campos eléctricos que aceleran las partículas y los campos magnéticos que las dirigen y enfocan.
[21]“Si el analista padece un escotoma acabará por comunicarlo al paciente; de igual modo, si esta Cosmópolis parece de por sí la aberración general de sentido común… entonces el ciego acabará por guiar a otro ciego y ambos irán a dar a una fosa.”  Insight, 300. 
[22] Se citan muchos autores, pero los estudiantes salen con una cabeza vacía.  Traducido del original en latín: “nudibus auctoritatibus citatis, vacuus abscedet”
[23] Véase la notá #15 en “La Moda yla Misión” (parte 1)"
[24] Véase James Gerard Duffy, “La paciencia histórica y la fantasía en la educación,” Aportes de Investigación en Educación y Valores en México, M. Montes López, A Hirsch Adler y J. Santillán Gutiérrez (coords.), Morelia, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2011, 187-194.
[25] Eric, Voegelin, “Reason: The Classic Experience.”  The Southern Review, (10), 1974, 237-264.
[26] “Te voy a contar mi vida,” Julio Iglesias.
[27] Véase L. Wittgenstein, Philosophical Investigations, trans. G.E.M. Anscombe. Macmillan Publishing Co. 1958.
[28] Véase “Seventy Posts” en Charles Jencks, What is Post-Modernism? West Sussex: Academy, 1996, 14-15.
[29] Es lo que dice Cifra a Neo en la película de ciencia ficción “Matrix.”  Traducido del original en inglés: “Buckle your seatbelt Dorothy because Kansas is going bye-bye.”
[30] Cuando un bebe ríe todo el bebé ríe, con todo su ser, desde las pies a la cabeza.  ¡Igual cuando llora!  A menos que seas una persona bastante rara, no te ríes, ni lloras, ni piensas, ni vives de esta manera. 
[31] “Si un hombre es un héroe, es un héroe porque, a primeras cuentas, el no deja que el monstruo lo devore, pero es amenazado no una si no muchas veces.”  C. G. Jung, “The Relations between the Ego and the Unconscious,” Collected Works, Vol. 7 (Princeton UP, 1966).  Traduciendo libremente del original que dice: "If a man is a hero, he is a hero because, in the first reckoning, he did not let the monster devour him, but subdued it not once but many times." (173)
[32] ¿Qué pasó con Helen?  ¿Qué nos pasó a nosotros cuando éramos infantes y por primera vez empezamos a hacer gestos?  Las preguntas son diferentes porque la experiencia de Helen fue inesperada, sorprendente y fundamental, mientras la pregunta “¿Qué me pasó cuando era un infante?” es acerca de una experiencia inesperada, sorprendente y fundamental.  Véase el apéndice B “¡Aguas!” de James Gerard Duffy, “¿Dónde y Cómo Comienza el Comienzo?” 
[33] Bernard Lonergan, “Cognitional Structure” Collected Works of Bernard Lonergan, vol. 4. (Toronto: University of Toronto Press, 1988), 219.  Traducido del original en inglés: “The problem of the bridge from ‘in here’ to ‘out there’ tends to vanish when the whole stress falls on the interpersonal situation, the psychic interchange of mutual presence, the beginning of what may prove to be a lifelong union.”  En Insight Lonergan desacredita el problema del puente: “Nosotros situamos la trascendencia no en ir más allá de un sujeto cognoscente que se conoce, sino en la intención del ser en cuyo ámbito hay diferencias positivas y, entre tales diferencias, hay la diferencia entre el objeto y el sujeto” (449-450).   Desde luego Kansas no se va a desvanecer (ver la nota #29) sin el apoyo de un grupo parecido a CVA.

lunes, 29 de octubre de 2012

Pensando Cariñosamente en Mis Amigos

II JORNADAS DE PENSAMIENTO CRÍTICO
"Para pensar la educación"
 19 y 20 de octubre 2012
 
Me llevó a una bodega de vino:
su divisa de amor estaba encima de mí.[1]

Ser joven y no ser revolucionario
 es una contradicción hasta la biológica.[2]


I. Introducción

¿Quién me llevará a una bodega de vino?  ¿Quién pondrá su emblema de amor encima de mí?  ¿Se requiere un amor encima de mí para ser revolucionario?  ¿Es posible ser no tan joven y seguir siendo un revolucionario sin drogarme?  Ellos, Das Man,[3] “the lonely crowd,”[4] me dicen que mis preguntas son fumadas, utópicas, no prácticas.  Ni modo. 

Del mismo modo, la babel de nuestro tiempo[5] me dice que el pensar críticamente es una nueva técnica, que los expertos viven en los EEUU (¡en California!), y que hay manera de enseñar a los pequeños cómo pensar críticamente.  No lo creo.  En este ensayo propondré que el pensar críticamente es pensar cariñosamente e integralmente -- desde los pies a la cabeza; es escuchar de nuevo, o tal vez por la primera vez, “la voz, las capacidades y las necesidades de un amigo, y también las [mías] propias.”[6] 

II. Pensando en Willie

Willie es un buen amigo que lleva seis meses en un Harley Davidson.  Comenzó en Albuquerque, NM, fue al Grand Cañón, cruzo los estados de Colorado, Wyoming y Montana; fue al rally de Harleys en Sturgis, Dakota del Sur.  Cruzó Idaho y Oregón, luego bajo en California a Lake Tahoe y siguió en al sur al lado de las montañas Sierra Nevada.  Ahora está en Los Ángeles, próximamente continuará hacia Las Vegas, y luego terminará su odisea en Albuquerque en los principios de noviembre.  Willie y yo nos escribimos por correo casi todos los días.  Hoy en día aún los campamientos en los EEUU cuentan con una red inalámbrica. 

Pueden imaginar que él tiene muchas historias.  Él ha visto y ha hecho cosas que nunca veré ni haré en mi vida.  Empezó el viaje como un novato, y me preocupaba por él bastante en el junio y julio.  Ha tenido varios escapes por los pelos en el camino, sobre todo en el norte donde se puso asqueroso el tiempo.  En mis correos le digo que tenga mucho cuidado y que tome descansos cuando sea necesario.

Ahora no me preocupa tanto.  Él dice: “Ahora ya no conduzco el Harley; lo viajo.”  A veces habla del Harley como si fuera un caballo, o una compañera.  En un correo reciente me puso: “Soy un motociclista fornido, feo y roñoso, nadie me molesta.”

En los últimos seis meses he pensado mucho en Willie.  ¿Por qué decidió viajar en un Harley?  ¿De qué piensa en el camino?  ¿Habla con su motocicleta?  ¿Cada cuándo se baña?  ¿Qué hará en diciembre?  Le he dicho varios veces que al final de su odisea tendría que escribir un libro.  El título será: “Motorcycle Summer” (el verano motocicleta).

¿Qué es el pensar cariñosamente en Willie?  ¿En mis otros amigos?  La palabra “cariño” es una formación romance a partir del verbo latino carere; en principio designa al sentimiento de nostalgia y deseo, y luego pasa a referirse al afecto en general.  Del verbo carere nos viene el verbo carecer (tener falta de algo). Igual que nosotros, a Willie le falta algo y está buscándolo.  Es por eso que tomó la decisión de viajar en un Harley. 

Cuando pienso en Willie efectivamente existen los afectos de nostalgia y deseo dentro de mí.  Deseo el bien para él.  También deseo que las instituciones – restaurantes, campamientos, hoteles, lavanderías -- que son la condición para la posibilidad de bienes particulares sean buenas.[7]  No es posible desear los bienes particulares para un amigo o una alumna – la salud, una vista bella al mar, el aprendizaje del teorema básica del cálculo, una buena conversación – sin desear las condiciones institucionales educativas, económicas, familiares y sociales que están a su alrededor y que hagan posible esos bienes particulares.[8]

III. ¿Qué es el pensamiento crítico?

El pensar críticamente no es una técnica nueva; tampoco es una técnica vieja.  Es pensar cariñosamente, afectuosamente y pacientemente.  Es pensar en nuestro pensar (¡!) como una participación humilde en los gemidos de un universo, que lleva aproximadamente 13.7 mil millones de años.

C.S. Lewis, el autor de The Four Loves, distingue el amor de ágape (“caritas” en latín) de otros tres amores – philia, storge y eros.  Philia (la amistad) es la escuela de la virtud y el más tranquil y racional de los amores. Con este amor, dos amigos dan la bienvenida a una tercera, y luego las tres dan la bienvenida a una cuarta. Con este amor, “¿Me amas?” significa “¿Ves el mismo mundo, sientes lo mismo, posees las mismas cosas?” Con el amor de storge (la afección), hay satisfacción sólo con estar juntos. Es el amor entre una madre y su bebe; entre hermanos que comparten tanta experiencias e intereses. Puede existir entre un par improbable, por ejemplo entre una joven lista y movida y el abuelo de una amiga. En el amor de eros, existe una preocupación del amando por el amado. Un síntoma de eros es que el amante prefería estar con el amado y miserable que estar sin el amado y contento. Eros no dura toda la vida, y cuando la luna de miel termina, tenemos que trabajar para mantener eros porque él no está presente.[9]

Según Lewis, los tres amores pueden ser elevados en el amor de ágape (agape), el amor que nos permite amar a los que parecen ser menos amables – ladrones, enemigos, locos, extraños, leprosos.  Además, este amor (ágape) inculca en nosotros una aceptación de nuestra condición de ser dependientes y ser necesitados. Nos permite recibir el amor de otra persona cuando no creemos que nos lo merezcamos. De una manera, ágape trasciende los otros tres amores porque no es natural para una persona amar a otra de esa forma.[10]

La palabra “filosofía” viene dos palabras: filia y sofía.  Mientras filia significa la amistad, sofía significa la sabiduría.  En la babel de nuestros tiempos, las fantasmas de Maquiavelo, Descartes, Locke, Berkeley, Hume, Bacon, Comte, Kant, Russel, Wittgenstein, Quine, Chomsky, y muchos más hombres (¡!) dominan nuestro discurso académico, y ese discurso no tiene mucho que ver con una amistad con Sofía.

En la ética de Kant se establece todo el contraste entre el deber, por una parte, y las inclinaciones psicológicas, por la otra.  Ya que las inclinaciones pertenecen a nuestra naturaleza física y psicológica, y sabemos que las inclinaciones no son universalizables, hay que buscar la ética fuera del reino de la naturaleza.  ¿Cómo se nos hace presente el deber?  Se presenta en la obediencia a una ley que es universalmente válida.  La prueba de un imperativo auténtico es que puedo universalizarlo, es decir puedo querer que sea una ley para todos y todas.[11]

En la epistemología de Kant la Anschauung (“intuición”) es el único medio por el que las operaciones de nuestro pensar se relacionan con los objetos.[12]  La única Anschauung que utilizamos es sensitiva; los sentidos no conocen los noúmenos, o las cosas en sí; y por lo tanto el conocimiento humano está confinado a los fenómenos.[13] 

De Kant y otros hemos heredado el famoso problema del puente: como ir desde el sujeto  (trascedental) al objeto sensible.  Ya que no podemos hablar del noúmeno (Ding an sich) no solo abandonamos la metafísica, pero aún más grave, hemos abandonado nuestra querida amiga – Sofía – y hemos “hecho no poco para que la vida humana no se pueda vivir.”[14]    

Como un filósofo profesional[15] y no muy contento con mi título,[16] aquí me mantengo y declaro: El pensar en la otra mitad de mi alma (dimidium animae meae), o mi “media naranja,” no cabe en la filosofía hoy en día; nosotros filósofos no estamos pensando cariñosamente en Sofía y por lo tanto no se encuentra una sabiduría emergente en nuestros seminarios, libros, artículos, o pláticas.[17]  Qué triste, ¿no?

IV. “Finding love in a hopeless place”[18]

En la película “Diario de una pasión,” la historia comienza en 1940.  En un carnaval en la isla de Seabrook, en el Sur de Carolina, un chico del campo local Noah Calhoun (Ryan Gosling) observa a la chica de diecisiete años, Allie Hamilton (Rachel McAdams) por primera vez e inmediatamente es ‘herido’.

Devastado por su separación con Allie, le escribe una carta cada día por un año, solo para no tener respuesta alguna ya que la mamá de Allie alejaba esas cartas de ella.  Así que el remodela la casa en la que él y Allie acudieron una noche para ‘la labor del amor’. Pasaron siete años y Allie conoce y se enamora de otro adinerado soldado llamado Lon. Cuando Allie vio la foto de Noah en un papel, regresa con él.  En una escena maravillosa, después de una noche de mucha lluvia y pasión, Noah le pregunta: “¿Qué es lo que quieres?”  Ella está comprometida a otro.  Igual que nosotros, ella no está segura de qué va a hacer con su vida preciosa y salvaje.

También somos nosotros Noah.  ¿A quién vas a dedicar tu casa, tu tesis, tu obra de teatro o tu novela? 

Este libro es para Héctor por cómplice y para Mateo por boicoteador ... También para mi mamá y para mis amigos, incluyendo Verónica. (Ángeles Mastretta, Arráncame la vida)

Nuestro pensar cariñosamente en nuestros amigos es un deseo para el bien de ellos y ellas.  Es un pensar encarnado; el amar y el pensar no son cosas separadas.[19]  Si amo a mi amigo Willie, voy a pensar mucho en el, y voy a pensar cariñosamente. Pero no solo pensaré en él, sino pensaré en como se podría implementar ideas para mejorar instituciones e, en la manera posible en estes días de babel, las implementaré.  La carencia de la implementación de ideas oportunas que caracteriza la babel de nuestro tiempo es una tragedia verdadera.

¿Cómo se puede encontrar el amor en un lugar desesperanzado?  ¿Existe una cura, un remedio para nuestra condición fragmentada, truncada, menospreciada, alienada e ineficaz?  Es fácil: rescatar el bebé.  ¿Cuál bebé?  “You and me baby.”  
  
Pero no, no es fácil: “Si mi inteligencia es mía, también es mi sexualidad.  Si mi racionalidad es mía, también lo son mis sueños.”[20]  ¿Cómo te va en la batalla con los monstros?[21]  ¿Cuáles son las probabilidades de bailar, hablar, preguntar e imaginar como un niño o una niña?  ¿Cuáles serán las condiciones en instituciones educativas, desde kínder hasta posgrado, que harán más probable la desaparición de nuestros mejores amigos?[22]   

Desafortunadamente, los debates aleatorios entre escuelas, corrientes, e “-ismos” (constructivismo, cognitivismo, conductismo; empirismo, idealismo, marxismo; utilitarismo, deontologismo, platonismo, etc. etc.) no van a curar nuestra condición.  ¿Qué se necesita para (re)vivir?  ("What it takes to come alive"). 

¿Nos falta una terapia masiva para ayudarnos a escuchar a la música de las esferas?[23]  No solo nosotros filósofos sino los teólogos, psicólogos, pedagogos, politólogos, comunicólogos, sociólogos, et al están en una crisis de una babel profunda, pero no son capaces de reconocerla.  “Ante todo, lo que falta es un conocimiento de todo lo que falta, y este conocimiento no se adquiere sin gradualmente.”[24]   

Creo que el rescate de la ciencia política, la filosofía, la pedagogía, la economía, la psicología y la teología moderna y grotesca será una recuperación estética.[25]  Igual será la rehabilitación de las ciencias básicas.[26]  Curiosamente, la restauración de la estética será una recuperación mediada por la ciencia, en el mejor sentido de la ciencia como una praxis tocada de amar el cosmos.  Por supuesto estoy en un país de fantasea en el cual Nadia[27] y Johannes[28] se besen en la obscuridad luminosa del cosmos real.


[1] Cantar de los Cantares, 2:4.  Es un poema que nos habla del amado y de la amada; es la búsqueda del algo, una “x,” más allá de las apariencias.  ¿Puede el poema revive nuestras propias experiencias y nos toca el corazón?  Muchos biblistas hoy ver las semejanzas entre el lenguaje del Cantar y el de los cantos de amor del Medio Oriente.  También véase Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, Q. 26, art. 1: “¿Hay algún orden el la caridad?”
[2] Salvador Allende (1908-1973).
[3] Véase el análisis de “Das Man” de Martin Heidegger en su obra “Sein und Zeit” (El Ser y el Tiempo), las secciones 27 y 35. 
[4] D. Riesman, N. Glazer y R. Denney, The Lonely Crowd: A Study of the Changing American Character, Yale University Press, 2001.
[6] “P. McShane, A. Gillis y J. Benton, “Conversaciones” Introducción al Pensamiento Crítico, trad. James Gerard Duffy y Karla Nahmmacher de la Torre,  Madrid, Plaza y Valdés, 2011, p. 148.
[7] "Uno puede dar un buen pase en un partido, pero ¿cómo encaja éste dentro del partido en su conjunto, dentro del buen orden del juego global de todo el equipo que se desarrolla desde el comienzo hasta la conclusión del partido?Introducción al Pensamiento Crítico, p. 146.
[8] “Si los objetos terminales han de ser consistentes, entonces no cabe elegir la parte y repudiar el todo, ni elegir lo condicionado y repudiar la condición, ni elegir el antecedente y repudiar el consecuente.” Bernard Lonergan, Insight: Estudio sobre la comprensión humana,  Salamanca, Sígueme-Universidad Iberoamericana, 1999, p. 695.
[9] C.S. Lewis, The Four Loves, New York: Harvest, 1960
[10] Por eso los teólogos lo llaman una “virtud sobrenatural.”
[11] Alasdair MacIntyre, Historia de la ética, España: Paidós, 2006, pp. 207-216.
[12] Véase I. Kant, Crítica de Razón Pura, (6ª ed.), Madrid: Ediciones Alfaguara, S.A. (1978), A 19, B 33.
[13] El juicio es sólo un conocimiento mediato de los objetos, una representación de una representación.  Véase Crítica de Razón Pura, A 68, B 93.  La razón kantiana nunca se relaciona directamente con los objetos sino con el uso empírico de la razón misma.  Véase Crítica de Razón Pura,   A 643, B 671.
[14] Véase la nota #25 abajo.
[15] La palabra “profesión” se deriva del latín, con la preposición pro delante de, en presencia de, en público, y con el verbo fateor, que significa manifestar, declarar o proclamar.  De estos vocablos surgen los sustantivos profesor y profesión (professio).  La profesión es la acción y efecto de declarar, manifestar, o proclamar. 
¿Cómo se puede sobrevivir la irrealidad de una educación superior?  En el posgrado, sobreviví la babel de la filosofía profesional por actuar -- off, off, off, off Broadway. 
[16] Véase J. Duffy, “Cosmópolis, Filósofo y Otros Nombres,” http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2011/05/cosmopolis-filosofo-y-otros-nombres.html
[17] “La cultura se encierra en una torre de marfil.  La religión se convierte en un asunto íntimo del corazón.  La filosofía brilla como una joya de facetas infinitas sin ningún propósito práctico.” B. Lonergan, Insight: Estudio Sobre la Comprensión Humana, p. 288.  En el febrero de 1965, doce años después de haber nombrado “Cosmópolis” una ‘X’ en Insight, se le ocurrió a B. Lonergan un “chispazo,” madre de muchos otros chispacitos, con respecto a las dinámicas de una colaboración omni-disciplinaria y geo-histórica.  Se encuentra una analogía para tal colaboración en James Gerard Duffy, “Vacaciones familiares en Acapulco: Una fábula postmoderna,” 25 de noviembre de 2011,  http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2011/11/vacaciones-familiares-en-acapulco-una.html  
[18] “Yellow diamonds in the light / Now we’re standing side by side / As your shadow crosses mine / What it takes to come alive/ It’s the way I’m feeling I just can’t deny / But I’ve gotta let it go /We found love in a hopeless place”  La letra de “We Found Love,” Rihanna.
[19] En la teología trinitaria de Tomás de Aquino, amor procedit a mente (= el amor procede de la mente).  Cf.  Suma Teológica, I, Q. 36. a. 2, corpus: “Es necesario que el amor proceda de una palabra [verbum]; pues nada amamos si antes no lo hemos albergado en nuestra mente concibiéndolo.”  No obstante, a veces, “el corazón tiene razones que la razón desconoce.” (Blaise Pascal, 1623-1662).
[20] Insight, p. 557. 
[21] “Si un hombre es un héroe, es un héroe porque, a primeras cuentas, el no deja que el monstruo lo devore, pero es amenazado no una si no muchas veces.”  C. G. Jung, “The Relations between the Ego and the Unconscious,” Collected Works, Vol. 7 (Princeton UP, 1966).  Traduciendo libre del original que dice: "If a man is a hero, he is a hero because, in the first reckoning, he did not let the monster devour him, but subdued it not once but many times." (173)  Una de las formas más antiguas de la psicoterapia consiste en inducir al paciente, por medio de música de tambores o pipas salvajes, un sueño curativo precedido por un baile y un cansancio extremo.   La versión ancestral de la terapia de shock per esas medidas drásticas solo se tomaba cuando en alma del paciente estaba fuera de equilibrio.   Véase Arthur Koestler, Sleepwalkers, London: Arkana, 1989, p. 29.  La visión de los pitagóricos -- una escuela griega de astrónomos, músicos, matemáticos y filósofos -- une la religión y la ciencia, las matemáticas y la música, la medicina y la cosmología, el cuerpo, la mente y el espíritu.  Además, ellos fueron sanadores y consideraron el cuerpo como un tipo de instrumento musical.
[22] “I’m in the dark here!”  (¡Estoy aquí en la obscuridad!)  Esto es el grito del ciego Coronel Frank Slade (Al Pacino) en la película “Scent of a Woman” (1992).  El “mito de los ojos” nos dice que estás allí-afuera-ahora: ¡Mírate en el espejo!  El mito es un gran tropiezo, y no es fácil superarlo porque puede provocar una crisis.  “Hay gente que tiene la impresión de que, mientras Tertuliano y otros de su época podrían haber hecho tal error, hoy en día, nadie lo repite.  Nada puede estar más alejado de la verdad.  Porque hasta que una persona haya hecho el descubrimiento personal que está haciendo el mismo error que Tertuliano en todos los casos, hasta que haya pasado por la crisis involucrado en superar su espontánea estimación de la realidad – y el temor del idealismo que está involucrado – todavía está pensando como pensaba Tertuliano.  No es una señal de que uno sea un tonto o alrevesado.  San Agustín fue uno de los hombres más inteligentes de la tradición occidental, y una de las mejores pruebas de su inteligencia es el hecho de que él mismo descubrió que, por años, no había podido distinguir entre lo que era un cuerpo y lo real.”  B. Lonergan, “Consciousness and the Trinity,” Philosophical and Theological Papers, 1958-1964, Toronto: University of Toronto Press, 1996, (CWL 6), p. 130.
[23] Véase Shakespeare, Pericles, V. i. 225-30.
[24] Insight, p. 623.
[25] “Lo que deseo comunicar en esta charla sobre el arte es la noción de que el arte es relevante para la vida concreta, que es una exploración de las potenciales de la vida concreta.  Esa exploración es extremadamente importante en nuestra época, cuando los filósofos durante al menso dos siglos, mediante de doctrinas sobre política economía, educación, y mediante todavía más doctrinas han estado intentando rehacer el hombre, y han hecho no poco para que la vida humana no se pueda vivir.”  B. Lonergan, Filosofía de la educación, México: Distrito Federal, Universidad Iberoamericana, 1998, p. 325.
[26] Véase Phil McShane, “Aesthetic Loneliness and the Heart of Science,” Journal of Macrodynamic Analysis, vol. 6, http://journals.library.mun.ca/ojs/index.php/jmda/article/view/261/156
[27] Nadia Boulanger (1887-1979).  “Nadia Boulanger sabe todo lo que se tendría que saber sobre música: sabía sobre vieja y nueva música, música pre-Bach y post-Stravinski, y se las sabía bien.”  Alan Kendall, The Tender Tyrant, Nadia Boulanger. A Life Devoted to Music, con una introducción por Yehudi Menuhin, London: Macdonald and James, 1976.  Traduciendo libre del original que dice: "Nadia Boulanger knew everything there was to know about music: she knew the oldest and the latest music, pre-Bach and post-Stravinsky, and knew it cold." (14)
[28] “A la vuelta del siglo dieciséis, Johannes Kepler se enamoró del sueño de Pitágoras, y es esta fundación de fantasía, por los métodos del razonamiento igualitario poco seguro, construyó el sólido edificio de la astronomía moderna.  Es uno de los episodios mas sorprendentes en la historia,  un antídoto a la creencia piadosa que el progreso de la ciencia es gobernada por la lógica.”  A. Koestler, Sleepwalkers: A History of Man’s Changing Vision of the Universe, London: Arkana, 1989.  Traduciendo libre, el original dice: “At the turn of the sixteenth century, one Johannes Kepler became enamoured with the Pythagorean dream, and on this foundation of fantasy, by methods of reasoning equally unsound, built the solid edifice of modern astronomy.  It is one of the most astonishing episodes in the history of thought, and an antidote to the pious belief that Progress of Science is governed by logic.” (33)