viernes, 25 de noviembre de 2011

Vacaciones familiares en Acapulco: Una fábula postmoderna


Una familia del D.F. tiene una cabañita de vacaciones en algún lugar cerca de Acapulco. [i] (Sus imágenes pueden disponerse mejor si piensa en su propio entorno para escaparse de Monterrey, de Guadalajara, o de cualquier parte.) Veinte años atrás, María, que nació en Huandacareo, Michoacán y Carlos, que nació en Coyoacán, D.F., al comenzar sus veintes, heredaron la cabañita, y desde entonces éste ha sido el lugar de sus vacaciones. Por esa época, sus hijos, Alfredo y Mónica, hacían eran bebés de 2 y 3 años. Durante los primeros años el grupo de vacaciones se agrandó para incluir a Lupita, la madre de María, y al cuñado de Carlos, Rigoberto. Luego de veinte años el grupo vacacional se compone de la abuela Lupita de 73 años, del Tío Rigoberto de 57, María y Carlos, ambos de 45, Alfredo de 22 y Mónica de 23. Por lo regular, todos los meses de julio empacan y se dirigen a la cabañita en las afueras de Acapulco. Con el paso de los años y cada vez más, el hecho es que ya no se van de vacaciones con la misma felicidad de estar allí.

El verdadero gozo de la abuela Lupita, con los años, se volvió el bingo, y había que dejarlo durante “las vacaciones.” El tío Rigoberto, un alcohólico de buena práctica, no conduce, y la cabañita queda 10 kilómetros de una licorera. Alfredo y Mónica, a los 3, a los 7 y hasta los 13 años, gozaban jugando solos en la orilla el mar, pero ahora están más interesados en Facebook, condones y los antros de Acapulco que en castillos de arena. María y Carlos, por supuesto, se encuentran atrapados en la mitad convencional y una mini crisis de los cuarenta. La abuela Lupita recientemente ha descubierto una devoción de su niñez para rezar el rosario, pero a ella no le gusta hacerlo sola, y los demás no comparten la devoción.

Llega entonces el tiempo de crisis, la decisión de mayo sobre la época de vacaciones, tiempo que nunca antes fue para eso, y que desata una necesidad comunal de hacer un alto, para volver a ganar confianza, para volver a las ideas de felicidad e infelicidad, de desesperos y deseos. ¿Y qué pasó con el claro e incómodo asunto? ¿Qué ha estado sucediendo? ¿Qué van a hacer sobre eso?

De manera notable, la familia no toma las rutas fáciles y estériles de las acusaciones o el “valemadrismo” o infundado optimismo. Más bien, ellos estructuran los esfuerzos reflexivos de todos. El grupo familiar no precisa de anécdotas sino de evidencias que han ido dejando en los diarios y en los objetos de recuerdo, en las explicaciones del clima y los cambios del vecindario, etc. Los diarios de Mónica ya tienen quince años y presentan las frustraciones del florecimiento de la libertad femenina en presencia del machismo de su papá. María y Carlos recogen los recibos de tarjeta de crédito de las compras en los años pasado. Además de hacer un acopio de documentos, ellos hacen una interpretación de los documentos. Los datos tienen que ser interpretados, y la interpretación puede variar muchísimo de un miembro de la familia a otro, de una edad a otra. Aún más, una cosa es hablar del significado de la cabañita para Alfredo hace quince años y otra es colocarlo en su historia a los 23. ¿Qué sucedía mientras Alfredo crecía? ¿Cuál fue y cuál es la verdadera historia de esos julios juntos en la cabañita durante estas décadas? Cada uno con sus propias inclinaciones, compartiendo cada uno sus historias y contribuyendo la génesis de un conjunto de historias. ¿Cuál de todas ellas es la correcta? 

En esa lucha reflexiva, cada versión pretende ser no sólo “la mejor” sino algo central de cara a un próximo julio, un conjunto de normas, medidas, para tiempos mejores juntos, una búsqueda de una “fundación” que por sí sola fundamenta un avance hacia políticas, planes y decisiones concretas futuras basado en interpretaciones y historias del pasado. Hacer una interpretación adecuada de ellas es tarea difícil: la planeación debe ser sistemática y profundamente lo opuesto a la amnesia. A la luz de aciertos y fracasos del pasado se puede hacer un espectro hipotético de posibles vacaciones, gran parte del cual parece mejor que las convenciones cada vez más estrechas de los años recientes. El paso final de la decisión estratégica compartida pondrá ese espectro en el contexto concreto de las finanzas actuales, los pronósticos del tiempo, la salud, la edad, y la enfermedad, el toma y daca de un julio próximo juntos o quizás no.

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La fábula es “posmoderna” porque sugiere una posibilidad de colaborar que va más allá de la fragmentación y especializaciones modernas que dominan, tanto en la universidad contemporánea como las revistas, conferencias y boletines. Aún dentro de una disciplina, como la filosofía, existen AOS (inglés para “área de especialización”) basada en figuras, periodos, escuelas, corrientes, etc., pero muy poco colaboración, menos entre filósofos y economistas, bioquímicas e ingenieros. Cada quien enseña y publica la suya.

Nota Bene - La imaginación es fundamental para llegar a un ganar-ganar-ganar-ganar-ganar-ganar, es decir para recuperar creativamente el pasado y hacer planes y tomar decisiones concretas futuras para el “bien” y la “felicidad” de toda la bola. Cualquier reflexión filosófica sin fantasía le falta algo fundamental: “Sin fantasía, todo el conocimiento filosófico permanece en el poder del presente o del pasado y coartado por el futuro, lo cual representa el único nexo entre la filosofía y la historia real de la humanidad.”[ii]
La historia es una analogía para una división de roles y tareas en la colaboración omnidisciplinaria.[iii]

Recuperar Creativamente el Pasado
Ø Investigación - se trata de hallar los datos relevantes, escritos u otros.

Ø Interpretación - búsqueda del significado de tales datos, el significado de quienes lo produjeron.

Ø Historia - imaginarse la historia que relacione el significado de los escritos y los quehaceres, etc.

Ø Dialéctica - hacerse a la mejor historia y a las mejores direcciones básicas: recuerde el lector el problema familiar de escoger entre diferentes versiones.
Hacer Planes y Tomar Decisiones
Ø Fundaciones - que expresen las mejores direcciones fundamentales (en el sentido de que no están ligadas al tiempo, a la edad, etc.).
Ø Políticas - verdades pragmáticas básicas importantes, algo así como el núcleo de las constituciones nacionales o las leyendas tribales.
Ø Sistematización - que extraigan correcta y contra fácticamente de las estrategias del pasado para vislumbrar posibilidades de conjuntos ordenados de tiempo.
Ø Comunicación - reflexión colaborativa local que hace una selección creativa de los conjuntos de posibilidades.


[i] La fábula es una adaptación de una historia de una familia que vive en Toronto. Véase el capítulo 5 “La piedra que rueda… se acoge Nomos,” Economía para todos: Das Jus Kapital, Philip McShane, Vancouver, Axial Publishing, 1998, traducción Francisco Sierra Gutiérrez y Jaime Barrera Parra.
[ii] Herbert Marcuse, Negation. Essays in Critical Thinking. (Trad. J.L.Shapiro), Boston: Beacon Press, 1968, p. 155, Traducción libre del autor del texto publicado en inglés. La cita original dice: “Without fantasy, all philosophic knowledge remains in the grip of the present or the past and severed from the future, which is the only link between philosophy and the real history of mankind.”
[iii] Véase Bernard Lonergan, “Functional Specialties,” Gregorianum 50 (1969), 485-505 y capítulo 5 “Especializaciones funcionales” en Método en Teología, Salamanca, Sígueme, 1988.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Frambuesas, cáscaras de cocos y las manifestaciones en Wall Street

Imagina a Robinson Crusoe, sin un centavo y solo en una isla (piensa en Tom Hanks en la película “El Naufrago”). Él puede recoger frambuesas con la mano o – si tiene una gran idea y limpia la cáscara de un coco – puede hacer una pausa para hacer un recipiente. Ahora puedes trasladar la reflexión a una comunidad en una isla... entonces puedes pensar en uno de los recolectores de frambuesas teniendo la brillante idea de hacer un aparato recolector. Allí debería existir un acuerdo sobre la división de la labor, y habrá promesas…

Esto nos lleva a la idea de las dos actividades que establece la distinción económica básica que les faltan a los libros de texto económicos y a las actividades económicas pasadas y actuales. La idea primitiva expone el error elemental que apuntala la locura del presente financiero para el cual los disturbios Wall Street están dirigidos. Parece increíble, ¿no? Date cuenta que Robinson debe tener suficientes frambuesas recogidas para darle el tiempo de hacer su nuevo aparato recolector.

Las variables económicas básicas se pueden enseñar, pero está más allá de la generación actual de profesores, asesores financieros, consejeros presidenciales, et al quienes está mal educada. La educación en la nueva economía está en la cuesta hacia la física newtoniana y hacia las ecuaciones de Maxwell, lo que descubrió Lonergan a principios de las cuarenta.[*] Lamentablemente ni los economistas del presente ni los del pasado lo han creído realmente.

¿Por cuánto tiempo continuarán la estupidez y la codicia con la que se relaciona? Por lo menos una generación o dos si crees en lo que Max Planck (1858-1947) dijo sobre las innovaciones científicas. La tarea es que surja una comunidad que pueda generar una nueva cultura (un nuevo etos), una nueva visión del crédito, una medida precisa y moral de las ganancias trimestrales, una des-mercantilización del dinero (que no es una mercancía, sino una promesa), etc. Debemos de mantener la enseñanza y el pensamiento en lo concreto, comenzando en la secundaria: esa es la cultura de la heurística científica que existe en la física a partir de la prepa, pero no existe (no aún) en la economía a ningún nivel.

It's going to take a lot of love
to get us through the night
It's going to take a lot of love
For things to turn out right.
("Lotta Love," Neil Young)


[*] Véase los primeros tres capítulos en Bernard Lonergan, For A New Political Economy. University of Toronto, CW21, 1998, pp. 6-7. Algunos economistas, después de unas bebidas, tienen la honestidad para reconocer el problema: “Late in the day, after they have had two or three drinks, many economics professors will begin to admit to their own reservations about the theory which forms the core of the economics curriculum. The theory, they will acknowledge, is at odds with much that is known about the behavior of economic institutions. ´But what else is there to teach our students?’ they ask.” Alfred Eichner, A Guide to Post-Keynesian Economics, New York, M. Sharpe, 1979, vii, quoted in Economics for Everyone, Vancouver, Axial Publishing, 1998, p. 11.

El pensar críticamente sobre la economía en Morelia

Las Primeras Jornadas de Pensamiento Crítico: "Para pensar la educación"
14 y 15 de octubre de 2011
PreÜniversitaria, Morelia, Michoacán



¿Por qué todavía estamos en la etapa de la alquimia con respecto a la economía? ¿Por qué estamos por comenzar, y por qué el comienzo será una “reconstrucción del campo desde nuevos fundamentos, una reconstrucción que cambia algunas de las generalizaciones más básicas además de muchos de sus métodos y aplicaciones paradigmáticos”?[1] El problema no es solamente la avaricia que resulta de “la bebida fuerte de la expansión,”[2] sino la mal enseñanza que propaga la estupidez de pensar que el PIB o las tasas de desempleo son las variables básicas de la economía.

En la economía local de Morelia hay un circuito básico de trabajo cuya función es producir bienes básicos, por ejemplo tamales y atole, que encajan en el nivel de vida común. Yo no sé cómo preparar tamales y atole, pero seguramente hay instrumentos, estufas, utensilios, etc. que son usados en su producción. Yo no me como esos instrumentos, estufas o utensilios, y ellos no entran directamente en el estándar de la vida común. ¡OBVIO! Su producción, mantenimiento y sustitución son parte de un circuito de trabajo distinto; llamémoslo circuito “surplus” (“no-básico,” “agregado,” lo que sea[3]), el cual tiene por función producir los bienes y servicios que a su vez producen el circuito básico de trabajo. Hacer una canasta para recolectar manzanas y hacer un arado para convertir la tierra en un campo de maíz son también actividades surplus; nosotros comemos las manzanas y el maíz, pero no nos comemos las canastas o los arados.

Si pensamos en la producción de tamales y atole en un circuito básico en términos de velocidad--tantos tamales y tantos litros de atole en varias horas (o días)--entonces el impacto del incremento de velocidad en la producción de los utensilios, instrumentos, estufas, etc. en el circuito surplus será la aceleración de la velocidad en la producción del circuito básico. Pero, no sin un retraso, y no sin una sabiduría de productores y consumidores en ambos circuitos. En otras palabras, nada es automático. Lo que es necesario para salir de la crisis financiera mundial y la crisis en la enseñanza de la economía es una apreciación -- desde la escuela secundaria hasta los estudios de postgrado y más allá -- de la relación funcional entre los dos circuitos: cómo el circuito básico contribuye directamente al nivel de vida emergente; y cómo el circuito surplus contribuye indirectamente al mismo nivel de vida emergente.[4]

En la economía ortodoxa, no identifican las variables básicos y por eso no se distinguen las dinámicas de las tres fases:[5] (i) una expansión agregada de la fase capitalista; (ii) una expansión básica de la fase materialista; (iii) la fase estática (o cultural), que resulta de un ahorro en tiempo y la liberación de algunos ciudadanos para hacer actividades “culturales.”[6] El resultado de la alquimia es el gran casino contemporáneo, con sus centros en Nueva York, Londres, Tokio, Shanghái, Toronto, Hong Kong, Geneva, Singapur, Zúrich y Sídney.

¿Es buen momento para preguntarnos con Joan Robinson: “¿Es hora de volvernos al principio y comenzar de nuevo?”[7]? Creo que sí. Quizá en unos cien años se reconocerán los esfuerzos de Joseph Schumpeter como más importantes de aquellos de Keynes. Según Schumpeter, no debería ser su rol “forzar su dinero sobre la gente” ni “felicitarse por llenarse con préstamos.”[8] Su rol es dar crédito, es decir su rol es creer. El propósito de un comité bancario, dice Schumpeter, debería ser “evaluar las posibilidades de éxito para cada propósito y el tipo de hombre que el prestamista es, mirándolo mientras actúa...”[9] Para Schumpeter es esencial que el banquero “sepa, y esté en condiciones de juzgar para qué se utiliza su crédito, y que él sea un agente independiente.”[10] Dado que “la función del banquero es esencialmente una función crítica, de control y de advertencia,” así como los economistas, los banqueros “sólo merecen el pan que se comen si se hacen completamente impopulares con los gobiernos, los políticos y el público.”[11]

¿Por dónde empezó la locura del casino mundial contemporáneo? Por un lado, en la historia del pensamiento económico, comenzó en el capítulo 4 de Wealth of Nations cuando Smith de repente se fascinó con el dinero.[12] En un futuro, tal vez en unos 100-150 años, un egresado de la PreÜ podrá identificar el error principal de Ben Bernanke, el “Chairman of the Federal Reserve” en los EEUU.[13] Egresados de carreras como economía y finanzas serán capaces de relacionar el error con la historia del pensamiento económico, además serán capaces de identificar algunos errores básicos en la enseñanza de la economía en el siglo XX.[14] También serán capaces de criticar la locura de Robert McNamara en 1968 cuando cambió la política del prestar dinero: en lugar de prestar millones de dólares, empezó a prestar mil millones de dólares..[15]

Por otro lado, existe un corriente espantoso en la filosofía política moderna. El filósofo Frederick Lawrence describe el declive:
No te da un susto a descubrir una trayectoria de pensamiento político que va desde Maquiavelo a través de Hobbes, Locke y Smith, y una segunda ola que va de Rousseau y pasa por Kant, Hegel y Marx. Esta trayectoria está arraigada en la opción maquiavélica para, en la formulación de Lonergan, "desarrollar puntos de vista ‘realistas’ en donde la teoría se ajusta a la práctica y con práctica uno se refiere a cualquier acción u obra que venga.”[16]
Como dice Ortega y Gasset, “la universidad debe intervenir y ponerse como un ‘poder espiritual.’”[17] La educación debe ser la primera línea de defensa contra la barbarie, pero aún allí encontramos la flojera, la desidia, la falta ceguera mental, las actividades incesantes, la capitulación de la inteligencia humana y un ambiente en el cual estamos “entreteniéndonos hasta la muerte”[18] porque las masas quieren la seguridad y la diversión.[19] Desde luego, hablar de la intervención de las prepas y universidades en Morelia como agentes que fomentan el pensamiento crítico y creativo en la economía de Morelia nos lleva al “país de la fantasía,” no solo cambios en los textos, sino en las mismas instituciones educativas. Puede ser que la fantasía sea lo más importante para el pensamiento creativo.

En mis fantasías veo una sabia, María de los Ángeles, que vivirá en Jesús del Monte en unos cien años, y que es capaz de dar consejo adecuado a los que viven en el pueblo sobre el manejo de los dos flujos económicos y los dos flujos de dinero “concomitantes.”[20] Además de haber llegado a una buena idea del dinero -- que, normativamente, no es una mercancía, sino un sistema de contabilidad pública de flujos que van en contra de uno u otro de los dos flujos de bienes y servicios -- la cual incluye la historia del pensamiento económico, habrá llegado a una idea de cómo los fundadores de nuestra democracia liberal moderna (Macchiavello, Hobbes, Locke, Rousseau) no solo separaron la política de la ética, sino también hicieron los estándares de la seguridad y la comodidad del homo economicus el bien soberano. Ella habrá estudiado el amanecer del neoliberalismo y la tecnocracia en los mandatos de Carlos Salinas (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000),[21] y será capaz de ubicar ese amanecer en el ciclo amplio de decadencia.[22] Ella luchará en contra de la inversión en la relación entre la tecnología, la economía y la política y en contra de “la bebida fuerte de expansión,” y en favor de las actividades culturales que son los frutos de una economía sana. Además, ella conocerá la cultura regional de Jesús del Monte, pues si no la conoce, no podrá comunicarse con las ciudadanas. En pocas palabras, ella será una mujer culta.

Por el momento ella es una fantasea porque: (1) todavía no existen textos de economía que distingan adecuadamente los flujos básicos y los flujos no básicos, y por eso la fase cultural es una anomalía; (2) los textos que utilizan vienen de otro lado y no toman en cuenta flujos locales; (3) todavía no existen equipos de maestros con una formación adecuada para promover el pensamiento crítico y creativo o el crecimiento lento, seguro, interdisciplinario, e integral, y así “dar a luz a” sabias como María de los Angelitos.[23]


[1] Thomas A. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions, Univ. Chicago, 1970. Traducción libre del orginal: “reconstruction of the field from new fundamentals, a reconstruction that changes some of the field’s most elementary theoretical generalizations as well as many of its paradigm methods and applications.” (85) También véase Bernard Lonergan, For A New Political Economy. University of Toronto, CW21, 1998, pp. 6-7. En adelante, FNPE. Algunos economistas, después de unas bebidas, tienen la honestidad para reconocer el problema: “Late in the day, after they have had two or three drinks, many economics professors will begin to admit to their own reservations about the theory which forms the core of the economics curriculum. The theory, they will acknowledge, is at odds with much that is known about the behavior of economic institutions. ´But what else is there to teach our students?’ they ask.” Alfred Eichner, A Guide to Post-Keynesian Economics, New York, M. Sharpe, 1979, vii, quoted in Economics for Everyone, p. 11.
[2] “Those brought up on the strong drink of expansion, [who] have to be cured of their appetite for making more money and more money that they may have more money to invest and so make more money and have more money to invest.” FNPE, 98.
[3] Este “lo que sea” es importante. Estamos tratando de pensar en términos de las relaciones de flujos de bienes básicos y bienes no-básicos, y estas relaciones median los significados de los términos. En otras palabras, estamos tratando de identificar los variables básicos de la economía. La identificación de los variables básicos y la cierre de la brecha entre formulas y formulaciones nos dan una apreciación profunda y un respeto por la relevancia -- casi misteriosa -- de explicaciones abstractas para resolver problemas concretos.
[4] Esta diferenciación de los dos circuitos, o dos variables básicas, puede ser la que marca el inicio de la economía como ciencia. Seguramente economistas ortodoxos o establecidos cuestionarán esta afirmación. Eventualmente, el tema no será asentado por debates aleatorios entre seguidores de Marx, Schumpeter, Keynes, Kalecki, Lonergan, o quién sea, pero si por un paradigma masivo cercano a una división iluminada de labores dentro del análisis económico.
[5] FNPE, 23-27, 52, 83-87, 106.
[6] Tiempo libre para cantar, leer, componer, bailar, hacer tatuajes, pintar, ir al cine, etc. En términos económicos, no hay distinción entre la fase materialista y la fase cultural. En términos políticos y éticos, la distinción es relevante.
[7] “It is time to go back to the beginning and start again.” Joan Robinson and John Eatwell, An Introduction to Modern Economics, New York, McGraw Hill, 1973, 51. Traduciendo libre. Gregory Mankiw, el autor de varios textos académicos en los EEUU y México (Principles of Economics, Principles of Microeconimics, Principles of Macroeconomics) está pensando cómodamente en la larga tradición de “conceptual analysis,” una tradición desordenada fundamentalmente porque va en contra de la espontaneidad de los pequeños para preguntar. Se puede expresar el reto del pensamiento crítico para los economistas de esta manera: ellos tienen mentes, ¿no sería buena idea para ellos descubrir y entender lo que pasa cuando piensan? Véase capítulo 3 de Bruce Anderson y Philip McShane, Beyond Establishment Economics: No Thank-you Mankiw. Nova Scotia, Axial Press, 2002. El asunto no es leer a Platón o Aristóteles o Descartes o Kant, sino “auto-leer” mientras lees los textos económicos de Schumpeter, Keynes, Kalecki, Lonergan o quien sea. Además el reto de “doble-leer” es transversal, es decir a través del currículum, y requiere paciencia y, hasta cierto punto, un desplazamiento existencial del ritmo acelerado de las instituciones educativas.
[8]Joseph Schumpeter, Business Cycles: A Theoretical, Historical, and Statistical Analysis of the Capitalist Process, New York, McGraw Hill, 1939. 640. Traduciendo libre. El original dice: “Banks are not there to ‘force their money on people,’” (640) nor “do they congratulate themselves if they are loaned up.” (641)
[9] Ibid. Traduciendo libre. El original dice: “Judging the chances of success of each purpose and, as means to this end, the kind of mand the borrower is, watching him as he proceeds …” (641)
[10] Joseph Schumpeter, Ciclos económicos: análisis teórico, histórico y estadístico del proceso capitalista, Jordi Pascual (trad.), España, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002, p. 96.
[11]Ibid., 98
[12] Nicholas Kaldor writes. “The difficulty with a new start is to pinpoint the critical area where economics went astray… I would put it in the middle of the fourth chapter of Volume One of The Wealth of Nations… In (that) chapter, after discussing the need for money in a social economy, Smith suddenly gets fascinated by the distinction between money price, real money, and exchange value … One can trace a more or less continuous development of price theory from the subsequent chapters of Smith through Ricardo, Walras, Marshall, right up to Debreu and the most sophisticated present-day Americans.” “The Irrelevance of Equilibrium Economics,” Economic Journal (82) 1972, 1240-41.
[13] Aunque Bernanke no comparte la fe ideológica de Greenspan que “los mercados siempre saben lo que le conviene,” comparte con Greenspan una educación tradicional y ortodoxa, una educación, creo yo, pseudo-científica e incapaz de explicar qué es el dinero porque no ha identificado los variables básicos en una economía. Cambios en paradigmas no ocurren de una década a otra. ¿Por qué 100-150 años? Es una aproximación, nada más. Hay que tomar en cuenta que los cambios de paradigmas en las ciencias naturales tardan varios años, por lo menos “hasta que la generación actual de profesores se mueran.” (Max Planck, 1949)
[14] Un contexto es Paul Krugman, Peddling Prosperity: Economic Sense and Nonsense in an Age of Diminishing Returns, New York, Norton, 1994.
[15] Véase Deborah Shaply, Promise and Power: The Life and Times of Robert McNamara, Boston, Little, Brown and Co. 1993, citado en Economics for Everyone, 116-117.
[16] Frederick Lawrence, “Political Theology and the ‘Longer Cycle of Decline’”, Lonergan Workshop, Vol. 1, ed. F. Lawrence, Scholars Pres, 1978, 240. Traducción libre, el texto original dice: “Isn’t it a shock to discover that the trajectory of political thought stretching from one way from Machiavelli through Hobbes, Locke, Smith, and in a second wave from Rousseau through Kant, Hegel, and Marx rooted in the Machiavellian option to, in Lonergan’s formulation, ‘develop “realist” views in which theory is adjusted to practice and practice means whatever happens to be done.’”
[17] José Ortega y Gasset, en la década de 1930, notó una inversión, una “cabeza para abajo,” y proclamó que la universidad debe intervenir y ponerse como un ‘poder espiritual’: “No poco del vuelco grotesco que hoy padecen las cosas –Europa camina desde hace tiempo con la cabeza para abajo y los pies pirueteando en lo alto- se debe a ese imperio indiviso de la Prensa, único ‘poder espiritual’. Es, pues, cuestión de vida o muerte para Europa rectificar tan ridícula situación. Para ello tiene la Universidad que intervenir en la actualidad como tal Universidad, tratando los grandes temas del día desde su punto de vista propio -cultural, profesional o científico… La universidad… ha de imponerse como un ‘poder espiritual’ superior frente a la prensa, representando la serenidad frente al frenesí, la seria agudeza frente a la frivolidad y la franca estupidez.” Misión de la Universidad. En: Obras completas, Vol. IV. Madrid, Alianza Editorial Revista de Occidente, 1983, p. 353.
[18] Neil Postman, Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business, New York, Penguin, 1985.
[19] Véase José Ortega y Gasset, La Rebelión de las Masas, Capítulo 1, “El Hecho de las Aglomeraciones.”
[20] Véanse Bernard Lonergan, For A New Political Economy, University of Toronto, CWL21, 1998. “[I]t will make the practical economist as familiar a professional figure as the doctor, the lawyer, or the engineer.” (37) “Concomitancia” es palabra clave para entender el rol normativo del dinero en una economía sana. Véanse “concomitance” en el índice de FNPE.
[21] Véase Sarah L. Babb, captítulo 7 “Neoliberalism and the Rise of the New Technocrats,” Managing Mexico: Economists from Nationalism to Neoliberalism, Princeton University Press, 2001.
[22] Véase Insight, 286-290.
[23] Véase http://eltoquehumano-humanistas.blogspot.mx/2012/09/maria-de-los-angelitos.html. Se encuentra una expresión del reto principal y transversal, desde kindergarten hasta pos-grado, para formar equipos de maestros, en la “La Nota para Profesores y Estudiantes,” Introducción al Pensamiento Crítico, Madrid, Plaza y Valdés, 2011: “Cuando uno les enseña a los niños geometría, les está enseñando a los niños, niños… la repetición de la palabra niños no es un error. Segundo, la palabra geometría puede reemplazarse por cualquiera que designe otra disciplina, y la palabra niños puede sustituirse por las palabras: adolescentes, adultos, profesores, y así sucesivamente.” (13-14)

viernes, 22 de julio de 2011

Revolución en la economía

S G E M E
The Society for the Globalization of Effective Methods of Evolving
Regency Park Drive, Halifax, Nova Scotia, Canada B3S 0A5
http://www.sgeme.org/

Día de la toma de la Bastilla, 14 de Julio de 2011

Parece oportuno comenzar una revolución en la economía 222 años después del día original de la revolución. La Sociedad para la Globalización de Efectivos Métodos de Evolución desea instar a tal revolución. Es una revolución contra las estupideces elementales de la ciencia económica que están a la base de de la inmoralidad presente de la teoría y la práctica económica global. La sociedad toma posición en este día y continuará fomentando el desorden en los años próximos hasta que haya alguna ruptura contra la ignorancia e inmoralidad del establishment, manifiestamente evidente en el gangsterismo de las actividades monetarias de traficantes de derivados y otros, y aún más elementalmente evidente en el simple error de todos los cursos introductorios a la economía en escuelas y universidades: el error que soslaya el hecho de que hay dos tipos de firmas en cualquier cultura de negocios que vaya más allá de la primitiva recolección de frutos. Más allá de una comprensión dinámica ingenua del primer tipo –firmas consumidoras de bienes- emerge una obvia necesidad del segundo tipo -firmas proveedoras de mantenimiento e innovaciones. El consecuente análisis de los ritmos de financiamiento de estos dos grupos de firmas funda una perspectiva normativa respecto de la provisión del crédito y de los flujos monetarios que establece una nueva micro-, macro- y global moral económica.

Una página simple que apela por una revolucionaria indignación y discusión, que apunta inicial y principalmente a despertar la atención mediática, no es el lugar para ulteriores ampliaciones de este cambio necesario. Los miembros de SGEME, y ciertamente el comité asesor aquí listado, son fácilmente localizables para mayor aclaración, y además se ofrece más abajo información de contacto directa para el Presidente y Secretario.

Pero también debe ser mencionada aquí alguna literatura accesible que ofrece un punto de partida para la tarea de la reforma global: [1] Bernard Lonergan, For a New Political Economy, University of Toronto Press, 1998; [2] Philip McShane, Economics for Everyone: Das Jus Kapital , Axial Publishing, 1998,( info@axialpublishing,com ) y Sane Economics and Fusionism, Axial Publishing, 2007 ; [3] Michael Shute, Lonergan’s Discovery of the Science of Economics, University of Toronto Press, 2010; [4] Divyadaan, 2010, vol. 21, no.2,"Do You Want A Sane Global Economy?" (ivocoello@gmail.com)

Philip McShane M.Sc., Lic. Phil., S.T.L., D. Phil.
Presidente de SGEME

Resolución unánime en la conclusion de la reunión anual general, que tuvo lugar este año en la Universidad de British Columbia, Vancouver, del 11 al 15 de Julio de 2011.

Advisory Board: Patrick Brown, Ivo Coelho, William Danaher, James Duffy, Alexandra Gillis, Tom Halloran, Chae Young Kim, Cecilia Moloney, Terry Quinn, John Raymaker, Michael Shute, William Zanardi

miércoles, 6 de julio de 2011

Sobre El Primer Taller Latinoamericano Bernard Lonergan: "Educando para/hacia la Cosmópolis"

José Luis Guzmán Cristain

James me ha pedido escribirles una reflexión sobre este primer taller que se llevó a cabo en Puebla (sus platillos tradicionales son buenísimos), pero me da mucha risa comenzar porque no puedo quitarme de la mente la analogía que, Philip McShane (Economics for Everyone, Vancouver, Axial Publishing, 1998) un hombre con un sentido del humor extraordinario y en sí un humilde sabio con su espíritu preguntón inquebrantable, forman parangonándose con Sócrates y Platón (lo comprenderían bien si los hubieran visto platicando en el lobby del hotel a todas horas), y por qué no, nosotros seríamos algo así como pequeños Aristóteles. Ahora mismo que atiendo a la petición de mi maestro, me siento como un discípulo obediente, jaja. No obstante, debo contarles que ya tenía planeado escribir algo con referencia a esto, y es como si, de alguna forma, pensáramos de manera similar acerca de los siguientes pasos que deben darse, y por ello siento que estamos más conectados a la dinámica de crecer juntos (incluyéndolos a ustedes). Al final se escribe hacia afuera y no hacia adentro, ¿cierto?

Es preciso comenzar diciendo que cambiaron muchísimo mis primeras impresiones sobre la obra de Bernard Lonergan y mi idea del por qué estaba ahí sentadito estrenándome quizá como “Lonergan-fan”. Descubrí que en realidad no estábamos principalmente estudiando y comentando la obra de Lonergan, sino la obra del ser humano en sí; que no estábamos hablando del pasado cuando se hablaba de la historia, sino de una síntesis de los tiempos que provoca una loable fantasía en nuestro presente; que no se estaba discutiendo sobre el método trascendental (el método para “trascender” que señala Lonergan, pero que no es de Lonergan) como algo que pocos podrían hacer, sino que se trataba de algo que todos ya hacemos con cierto ritmo y cause, aunque quizá sin compás; que Cosmópolis es ciertamente muy difícil de entender y que quizá la hemos pronunciado con mucha ligereza-recuerdo las fotos en donde lo hacíamos cuando salía el flash, “it’s funny but it’s not funny,” diría James- pero que al final Cosmópolis es algo entendible si estamos armados de paciencia milenaria. En el taller estuvimos hablando de nosotros mismos, sin más.

Impresionante el estilo de McShane para decir eso. Usó la mesa como asiento diciendo “adiós” a formalidades y “hola” al pequeñín de ochenta años, y luego, aliándose con la música, trató de hacernos conscientes de que llevamos encarnada una semilla de la que parte todo lo demás de lo que uno pueda hablar, es decir, de complicados frutos venenosos, espinas puntiagudas y enormes enredaderas que dan forma a los problemas humanos (no por nada los problemas son llamados también “enredos”). La semilla es el “what?” que somos, reiteró varias veces. Puedo resumir, parafraseando con metáforas propias el mensaje de McShane así: les sugiero (creo que él comprende que nadie está obligado) comprender la semilla para empezar a hablar de la maraña, porque quizá es muy pronto para lanzarnos a esa empresa, volvamos a nuestro Edén: al principio de nuestro principio. Él aprovechó la letra de una canción de Marco Antonio Solís para explicarlo:


Cada vez me duele perder un minuto más.
Aquí sin poder entender porque tú no estás.
Estas tardes oscuras me asustan, y no me hace bien.
Caminar en sentido contrario a lo que es mi edén.(1)


¿Hacia dónde estamos caminando mientras estamos invadidos por tardes oscuras? Después McShane desenvolvió una partitura de piano, una largar partitura de piano, cantó y movió rítmicamente su cuerpo (pero debo decir que James ya es conocido como el cantante oficial de las reuniones y que me gustaría entrar al club, jaja). Entonces, volviendo, nos dijo que así como podemos comprender lo que está escrito en una partitura, así como podemos leer la música y entender algo que en el mundo se presenta como algo empírico, podemos hacerlo con todo lo demás que el hombre hace y crea. Claro está que todos pueden cantar una melodía, pero ¿qué dicen de desenredar una gran partitura sin que se crispen los ojos? Tal vez requiera de la búsqueda del Edén el poder interpretar con maestría y autenticidad el arte de cualquier rama del conocimiento, empezando por abandonar de hecho las ramas y sus frutos envenenados, y dándonos cuenta de que todo viene del mismo árbol, la misma raíz, la misma semilla, “the same what”. Así se desprende su idea de la posibilidad de una economía o una política más sana en el marco del progreso humano mismo y no la pura academia.

La posibilidad, a decir verdad, fue un tema que me pareció muy interesante porque se vuelve el impulso de toda actividad más allá de la teoría y desde la teoría. James habló sobre la importancia de entender la probabilidad emergente como algo que está presente siempre, y sobre cómo se vuelve la ciencia estadística una herramienta para alimentar la posibilidad de un mañana más sabio (hacia Cosmópolis) fantaseando acerca de las condiciones necesarias para que el esquema sea funcional y posible aún cuando no haya un patrón universal (fórmula) que lo permita y lo haga inteligible en las circunstancias presentes. Quedó dicho, con ejemplos bastante divertidos (calzones)(2) , que adelantarse a las circunstancias y moverse entre ellas para lograr ciertas cosas orientando inteligentemente la historia, es posible entonces con una inteligibilidad que sólo puede proveer la probabilidad y la constante fantasía. En sintonía con lo mismo, McShane en su conferencia inaugural nos abrió la visión hacia un mundo hacia el 9011 adecuando su fantasía al pensamiento de los 10,000 pueblos de Gandhi, un modelo para abarcar progresivamente a la humanidad como seres integrales, pero que aún requiere de perspectivas que empiecen a sembrarse con paciencia divina desde quizá el periodismo, las artes y los chispazos para emprender una educación más crítica.(3) McShane sigue escribiendo (se levanta a las cuatro de la mañana diariamente con ese fin) y creo que seguirá haciéndolo para poner en evidencia las condiciones necesarias para el advenimiento de aquellas perspectivas trascendentales siempre esperanzado en que otro pueda llevar la estafeta a generaciones nacientes. Es triste, y ya lo comentaba James, que muy pocos jóvenes estuvieran sentados al lado de esas barbas blancas.

En el tema del constructivismo en la educación, los trabajos fueron diversos e interesantes y está de más decir que si de generaciones nacientes se habla, en este rubro yace una gran esperanza para lograr cambios progresivos. Se subrayó la necesidad de la integración y de la especialización del humano en su totalidad, no en disciplinas. Se habló, principalmente desde la voz de Ricardo Avilés Espejel- un hombre que también me dejaba pasmado cada vez que abría la boca (y no por su dentadura)- de la importancia de ser congruente con las demandas de la vocación humana y sus sesgos y la posibilidad de desarrollar las capacidades innatas del humano y valorar sus potencialidades, así como apoderarse de las circunstancias lanzándose a una auto-apropiación interminable. De este modo la densa fantasía se dilucidaba, pero luego se empezaron a poner sobre la mesa algunos fenómenos que impedían vislumbrarla.

Alberto Aguilar señaló que se estaba tendiendo a construir el conocimiento y no al humano mismo, a mostrar las respuestas sin poner antes la sincera pregunta en el alumno, enseguida propuso un método para empezar a enseñar desde la pregunta y la cultura.

Martín López Calva (Educación Humanista, México, Gernika, 2009), por su parte, mencionó la importancia de saber que la realidad se construye pero no es la que se ve afuera, e hizo patente la lucha entre el conceptualismo y las intelecciones, donde la segundas son requeridas para empezar a construir un conocimiento pertinente en la educación con el cual se mueva no la realidad que se ve afuera, sino la que vive dentro del alumno. Martín tiene muy claras sus ideas y por lo que le he leído, puedo decir que vale mucho la pena revisar sus publicaciones si estamos interesados en la innovación educativa real.

Ariel Rodolfo Alcántara lanzó la pregunta: ¿cómo llegó a desligarse el estudiar del aprender? Sostuvo que la perspectiva del alumno es que estudiar no tiene sentido para sí, aun si lo hace por conveniencia (para obtener un promedio, puesto, beca, etc.) En concreto el alumno no encuentra sentido a lo que hace (estudiar) y se encuentra conformemente atrapado con el futuro que les han vendido (misión de las universidades), pero al mismo tiempo esos vendedores les niegan su presente (un sentido a lo que hacen diariamente y la creación de un “para qué” hacerlo). Relacionado con esto (la tricotomía interés, sentido y utilidad) se presentaron los resultados de una encuesta realizada a los alumnos de la Ibero donde se puede evidenciar la falta de sentido en los cursos, los anhelos de menores tiempos de clase y la petición de dinámicas que toquen sus intereses reales (y aprendan).

Quedó bastante claro que los cambios en métodos de enseñanza o de programas de estudio, no son soluciones mágicas a la gran decadencia en la que estamos varados y que hay muchas más variables involucradas en el esquema que puede hacer funcional el “hacia” al que podríamos dirigirnos. ¿Hacia ya vamos?

No acabaría de escribir sobre las personalidades que se congregaron (me faltaron varios por mencionar), creo que conocerlos y escucharlos fue una de las cosas más valiosas de haber asistido. Puedo decir que todos cuentan con perfiles sorprendentes más allá de los títulos profesionales, simplemente grandes humanos: algunos serios, otros parlanchines, y otros canijos en varios sentidos, jaja. Fue toda una experiencia, en verdad regresé muy contento y motivado.

El último día los organizadores se retroalimentaban pensando en las mejoras para el siguiente taller y según escuché sus expectativas fueron superadas.(4) Planean organizar, por lo menos, un taller anual y de ser posible cambiar de sede cada vez. A McShane y a James les hubiera gustado ver más mujeres entre nosotros (una joven se llevó muchos aplausos cuando expresó su opinión) y sobre todo más jóvenes y más relajo (baile, chistes, teatro, música). La verdad he empezado a hacer algunos cambios a partir de la experiencia y por eso estoy convencido de que seguir de cerca a estas mentes dotadas de un propósito de trascendencia, puede ayudar mucho a dar balance al camino que cada uno de nosotros estamos creando con libertad. Termino mandándoles un abrazo humanista y la invitación que el taller nos hizo indirectamente a todos los asistentes:


Desear plenamente el misterioso bien humano en cada circunstancia.
¡Hasta pronto amigos!



(1) “Si te pudiera mentir” de Marco Antonio Solís.
(2) Si la probabilidad de que uno esté sentado en la última fila es 1/5, la probabilidad que uno salga del auditorio es 1/10, y la probabilidad de que alguien lleve calzones amarillos es 1/20, luego la probabilidad de que una persona con calzones amarillos se siente en la última fila y salga del auditorio, es el producto de las tres fracciones: 1/5*1/10*1/20 = 1/1000.
(3) Pienso que es sobresaliente apuntar que noté cierta tensión cuando se empezó a hablar de tanta fantasía y de cosas “posibles” en el momento en que se comenzaba a pensar en lo concreto y en el quehacer de hoy en el tema de la política o la educación y que se confirmó cuando se discutía si Cosmópolis era o no una utopía. No me atrevo a exponer una conclusión sobre estos asuntos, pero si puedo decir que reiteran que como humanos estamos llenos de sesgos y limitaciones (tema que se expuso retomando el capítulo 7 de Insight) y que su comprensión, como fue consensuado, el avance sería ya significativo.
(4) Para que indaguen más sobre las conferencias y temas del taller: http://www.lonerganlat.com.mx/secciones/primer-taller-latinoamericano-2